AOMA vs. ambientalistas, luego del falso Antonio
El sindicato de los mineros AOMA avala todo lo expresado por su dirigente Armando Domínguez, presentado como "simple minero" para un montaje del Frente para la Victoria. A su vez, los ambientalistas también ratificaron todas sus acusaciones contra el gobierno de Cristina Fernández. El choque presenta un escenario muy controvertido.
12 de febrero de 2012 - 09:39
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), a cargo de Héctor Oscar Laplace, es el sindicato al que pertence Armando Domínuez, quien el jueves 10702 dialogó, vía videoconferencia mediante, desde Olavarría, con la presidente Cristina Fernández (antes, él fue presentado por el vicepresidente Amado Boudou como "Antonio, un obrero del mineral").
A la vez que titular de AOMA en Olavarría, Armando Domínguez, preside el Partido Justicialista de esa ciudad. Domínguez fue el interventor en la seccional de San Juan de AOMA, donde anudó cierta amistad con el gobernador José Luis Gioja.
Es conocido que Cristina Fernández dialogó con Armando Domínguez, alias Antonio, durante el acto de inauguración de una nueva fábrica como supuesto trabajador cementero ("vox populi", exclamó la mandataria), cuando es un importante dirigente político y sindical, otro "falso positivo" del Frente para la Victoria.
Con casco amarillo, Armando o Antonio le dijo a Cristina: "Pertenecemos al gremio de mineros y como usted sabrá tenemos algunos problemas, más que nada en la minería metalífera y que en el día de ayer (miércoles 09/02) se levantó un corte de ruta en la empresa La Alumbrera, que prácticamente tuvo en vilo a cientos de trabajadores porque no podían ingresar elementos básicos como alimentos, combustibles, cuestiones médicas. En fin, lamentamos mucho todo eso porque los trabajadores mineros queremos trabajar y en paz, que nos dejen trabajar, solamente eso pedimos y no que 4 ó 5 seudoambientalistas nos corten la ruta", para ser interrumpido por los aplausos del oficialismo presente.
Cristina Kirchner señaló: "Vox populi vox dei -'la voz del pueblo es la voz de Dios'- porque no sos ningún dirigente político, sos un trabajador que defiende su fuente de trabajo y vamos a tener que darnos una discusión en serio, responsable, en el país".
Segun ella, "por un lado tenemos que exigir calidad ambiental a las empresas, pero por el otro también responsabilidad y seriedad acerca de los planteos que se realizan. Me gustan tus palabras porque motivan a la reflexión, a la discusión y al debate no a las posiciones dogmáticas y cerradas que dicen sí o no y se resisten a cualquier matiz. Dale te escucho porque estás dando cátedra, dale".
El secretario general en Olavarría de AOMA agregó: "Estamos dispuestos a dar el debate en cualquier punto del país porque somos nosotros los que conocemos mejor la forma de trabajo, decimos que somos más ambientalistas que los que dicen ser ambientalistas porque estamos ahí adentro trabajando los días y no somos suicidas: queremos vivir porque tenemos familia atrás y entonces no nos vamos a meter a trabajar donde corremos riesgos".
La Presidenta le respondió: "Lo que acabás de decir y ya estamos haciendo un acto aparte con vos, Antonio, es la lógica implacable del pueblo. El debate es muy serio, la reflexión es muy seria y tenemos que darlo en la República Argentina. Si pensáramos en eso no podríamos cultivar por el glifosato, o no utilizar metales porque son producto de la industria metalífera si hasta los cables de la luz son de cobre".
Ambientalistas
Domínguez fue denunciado por la agrupación Los Verdes:
"En 2010 el juez Federal de San Juan, Miguel Ángel Gálvez, suspendió la aplicación de varios artículos de la Ley de Glaciares, al conceder una medida cautelar contra la norma, presentada primeramente por Barrick Gold que fue acompañada por la CGT, AOMA San Juan y la Cámara Minera de la provincia. Armando Domínguez, el 'pseudominero' fue interventor de AOMA San Juan en ese año".
"A vos no te van acusar de ser de hombre de la Barrick; no tenes pinta de ser hombre de la Barrick", había dicho risueña la Presidente.
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Sin embargo, Domínguez ha sido en extremo funcional a la Barrick en San Juan, afirman los ambientalistas.
Ellos han afirmado, de paso, que la Ley de Glaciares que vetó la Presidente, no prohíbe la mega-minería, sino que resguarda las fuentes de agua, en regiones semi-desérticas donde cuidar ese bien común es imprescindible.
> que el bloqueo de los asambleístas amenazaba "elementos básicos como alimentos" para los trabajadores, algo que no fue así; y
> que "minería" es básicamente la mega-minería a cielo abierto, defendiendo así los intereses de corporaciones como Barrick Gold.
Domínguez también dijo que el rechazo a la mega-minería es una cuestión de 4 o 5 "pseudo- ambientalistas".
Sin embargo, quienes lideran los bloqueos se autodenominan "habitantes de los pueblos en defensa de su territorio", en todo respaldados por organizaciones ecologistas.
Al respecto, la Fundación Ambiente y Recursos Renovables (FARN) expresó en un comunicado: "Es preocupante que el Gobierno Nacional esté demorando la definición de las zonas prioritarias que exige la Ley de Glaciares Nº 26.639", a la vez que se sumó al debate "para que todas las voces sean incluidas y que no primen los intereses de las empresas multinacionales".
Greenpeace Argentina: “Para darse un debate serio en materia ambiental deben escucharse las posiciones críticas a la minería y no reprimirlas o perseguirlas”.
Conciencia Solidaria retomó el discurso de la Presidente de la Nación para decir: "Sin duda es así: `vox populi, vox dei´. El pueblo ya se expresó y no otorga licencia social a la megaminería porque está informado".
Y agregó: "Error, terrible error, es querer impulsar desde el gobierno un enfrentamiento de pueblo contra pueblo".
AOMA
"(...) Asistimos en nuestra sociedad a una fuerte discusión en torno a la conveniencia o no de impulsar las explotaciones mineras en nuestro país, algunos sectores agitando el espectro de eventuales daños ambientales, haciendo aparecer a la actividad minera como mala y contaminante, pero no solo la minería es agresiva ya que muchas actividades que tienen ver con el progreso también lo son, pero son actividades productivas que contribuyen al desarrollo económico del país, que crean fuentes de trabajo en distintas regiones.-
Si hasta sectores que nada tienen que ver a veces se suman por motivos que no tienen nada que ver con el medio ambiente. Hemos observado en San Juan a bodegueros que estaban insatisfechos por el bajo precio de la uva sumarse a protestas de organizaciones no gubernamentales contrarias a la minera, que en ese momento producían un corte de ruta. Nos preguntamos que tiene de compatible una cosa con la otra? La conclusión es que cualquier cosa es valida para criticar a la minería, con argumentos o sin ellos.
La minería genera trabajo por lo general en zonas resignadas desde siempre a una economía pastoril de supervivencia. Pero es curioso observar, lo que es bueno en el Primer Mundo, resulta malo para los países en desarrollo como el nuestro.
Ahora bien, escuchamos voces que con alguna razonabilidad parcial, o a veces sin ningún argumento, que hablan mal de la minería imputándole efectos perniciosos que nadie ha comprobado, sin embargo no vemos la misma fuerza del reclamo para circunstancias peores como la contaminación del riachuelo en la Ciudad de Buenos Aires, los cursos de agua del Gran Buenos Aires como el Río Matanza y el Delta, donde viven millones de personas, donde si existen factores que ponen en riesgo la vida de muchos y esto sucede en el centro poblacional mas grande del país, por eso estamos convencidos de que existen intereses contrarios a la minería. (...)
Nosotros como trabajadores defendemos nuestra actividad, y téngase en cuenta que no defendemos a las empresas, ellas pueden hacerlo sin que nadie las ayude, lo que nosotros queremos son nuestros puestos de trabajo con las implicancias que ya señalamos. (...)
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Existe en la Argentina una campaña cuya principal característica es ser anti mineros, que en la pretendida defensa del medio ambiente han olvidado que la minería es una industria floreciente y legítima, regulada por el Código de Minería de la Nación y leyes especiales por lo que se debe respetar el derecho a la propiedad y el derecho a trabajar en una actividad lícita como la nuestra, de tanta trascendencia para la Argentina, que aún tiene que dar mucha lucha para ganarle a la desocupación con trabajo genuino como el nuestro.
Párrafo aparte le corresponde a algunos políticos, de distintas banderas, que en busca de votos se montan a una pseudo defensa del medio ambiente, olvidando que los trabajadores mineros, de producirse un cese en las fuentes de trabajo, serán los discriminados y condenados a la desocupación.
Nos llama la atención que, salvo los empresarios que defienden sus propiedades, ninguno de los demás sectores en la denominada " batalla mediática" que se ha venido librando en los medios de difusión hable de desocupación de los trabajadores mineros, y nos preguntamos si no existen intereses que desconocemos a favor de personas o sectores, que lisa y llanamente quieren discriminar a la actividad minera, sin importarles el grave problema social que pueden producir. (...)
La Minería Argentina, está dando su desarrollo, con una serie de esfuerzos de las autoridades nacionales, provinciales, empresarios, técnicos y profesionales, a los que nos hemos sumado, y hoy florecen importantes inversiones de verdaderos capitales de riesgos, que por ende disminuyen la desocupación en los lugares donde se instalan. Por ello nos preguntamos: ¿Esta es la manera de que la Argentina atrae a los inversionistas? (...)
Queremos ser concluyentes: Hay una propiedad de un empresario que explota una mina y tiene derecho a hacerlo, debe pagar sus impuestos, cumplir con toda clase de normas y hacerse cargo del impacto ambiental. Los trabajadores necesitamos la fuente de trabajo para mantener a nuestras familias, el Estado municipal y provincial deben organizar la actividad y hacer cumplir la legislación y si hay posiciones encontradas la justicia debe fallar. Los ecologistas deben luchar para preservar el medio ambiente, pero dentro de las normas jurídicas y fundamentalmente respetando al derecho al trabajo de los demás, llevando a la población las verdades de su posición sin falsedades. (...").




