“El síndrome de Hubris podría afectar a Santiago Caputo y tambièn a muchos funcionarios que habitan los palacios: he tratado muy de cerca con unos 30 presidentes latinoamericanos y apenas dos de ellos no lo han padecido: Javier Alarcón, presidente ecuatoriano, y otro que sigue activo y prefiero no nombrar” sostuvo Jaime Durán Barba.
DURÁN BARBA Y EL SÍNDROME DE HUBRIS
"Santiago Caputo era un chico sencillo y agradable: ser tan joven y tener tanto poder deslumbra"
“He tratado a Santiago Caputo desde 2007, era un pibito. Le tengo mucha estima” sostuvo Jaime Durán Barba quien tambièn se refirió a Mauricio Macri y el PRO.
"Por ejemplo, Mauricio Macri no cambió hasta la cumbre del G20, a fines de 2018. Creo que tantos presidentes y reyes le hicieron picar el bichito. Si no le hubiera pasado, tal vez habría seguido siendo presidente. El Hubris lo hizo concentrarse en un grupito chiquito, se encerró.
El consultor ecuatoriano se refirió tambièn en canal 26 ("La Mirada" de Roberto García) a la situación del partido que dirige el ex presidente de la Nación:
“A Milei también lo alcanza este problema. Es la enfermedad del poder. Fue de clase media y tuvo un temperamento complicado. Si los padres de Javier, Donald Trump y Elon Musk no hubieran atormentado tanto a sus hijos tal vez tendríamos hoy un mundo mejor. Ese bullying de niños los termina afectando luego en el poder”.
Durán Barba cerró este sensible tema.
“Nuestra mente cambió por internet. Nos hizo fanáticos, agresivos y solitarios. Hay un nuevo tipo de ser humano. Mi nieto que es muy inteligente, por ejemplo, no entiende lo que era un guerrillero que portaba armas y mataba gente. Viven en otro mundo, diferente al nuestro. Hoy, si pateas a un perro, pierdes una elección
¿Qué es el síndrome de Hubris?
Significa desmesura de la arrogancia o del orgullo.
Fue descrito por primera vez por el político David Owen y también por el psiquiatra Jonathan Davidson.
Lo utilizaban como un diagnóstico para clasificar el uso desmedido del poder por parte de algunos personajes públicos.
Surge en aquellas personas que desarrollan un cambio de personalidad cuando se encuentran en un puesto laboral de poder, como puede ser un alto cargo político.
Quien lo padece…
-tiende a ver el mundo como si fuera el escenario donde llevar a cabo su poder y alcanzar la gloria.
-lleva a cabo ciertas acciones con el fin de ensalzar su propia imagen.
-se identifica con la organización, el estado y la nación.
-el sujeto se encuentra obsesionado con su autoimagen.
-utiliza con frecuencia su poder para la auto-glorificación.
-posee una confianza excesiva en sí mismo y además muestra desprecio hacia los demás y hace duras críticas.
-ha sufrido una pérdida de contacto con la realidad, pudiendo haber un aislamiento progresivo.
-puede llegar a considerarse como un mesías.
-tiene una tendencia a hablar de sí mismo en tercera persona.
-realiza comportamientos impulsivos e imprudentes.
-tiene un convencimiento de la rectitud moral sobre sus propuestas sin preocuparse de los costos.
-tiene la creencia de que no debe rendir cuentas a nadie.
-cree firmemente que las cortes más elevadas (la historia o Dios si es religioso), le absolverán de sus malas acciones.





