El español Pedro Sánchez compró 226 millones de vacunas pero igual perdió las elecciones. Es que más allá de si las gestiones sanitarias fueron malas, buenas o excelentes, los ejecutivos de gobierno no lograron salir indemnes de las consecuencias de la pandemia.
ZUBAN, CÓRDOBA Y ASOCIADOS
La grieta Sputnik vs Pfizer y la capacidad de empañar un resultado electoral
En la Argentina, el panorama aún no está definido pero lo cierto es que aquí también las compras de vacunas marcan el nuevo ring entre oposición y oficialismo.
En la "guerra" se colocaron la Sputnik V, un acierto prematuro del gobierno, y las dosis de Pfizer y el fallido acuerdo empantanado al que se aferró Juntos por el Cambio como bandera.
La encuestadora 'Zuban Córdoba & Asociados', que midió durante la primera semana de junio (3 al 7), la postura argentina afirma que el panorama general fue que el 42,7% optó por la vacuna producida en Rusia y el 34,3% por la norteamericana.

Sin embargo al incorporar la variable política entre los votantes de Alberto Fernández el 63% dijo que apoyaría a la Sputnik V; mientras que entre los adherentes a Mauricio Macri el 60,7% se abrazó a la Pfizer.
La región centro fue el territorio más equilibrado en las preferencias con un 35,7% para Pfizer y 38,6 para la Sputnik V.
Además la encuesta nacional indicó que la vacuna rusa concitó más apoyo entre los jóvenes (entre 16 y 30 años) con un 53,6%; mientras que la norteamericana lo hizo entre los mayores de 60 años dónde se anotó un 49,8%.

En tanto, entre quienes votarían en las elecciones a candidatos del Gobierno, el 82,5% apoya la Sputnik, y el 60,9% de los que votarían por candidatos opositores, aprueban la Pfizer.
Otro dato importante es que ante la consulta de si hubiera más vacunas se vacunaría, un 22% dijo que ya lo había hecho y el 66% restante que sí se vacunaría.
Ello hará que el Gobierno, más allá de la batalla entre laboratorios, busque apelar al mayor éxito de la inmunización de buena parte de los argentinos y la compra de vacunas... Mientras, la oposición podría retomar tranquila la inflación, la pobreza, el desempleo y otros tanto indicadores que marcan que hoy, siguiendo la misma encuesta, la gestión del oficialismo vea crecer su desaprobación.











