Terror en los hospitales del GBA
"Los médicos y profesionales de la salud se declaran en alerta por las agresiones a las que se ven sometidos en el Conurbano. Reclaman mayor presencia de fuerzas de seguridad", sostuvo la agencia Noticias Argentinas.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Noticias Argentinas). La reiteración de casos de violencia en las guardias de los hospitales públicos del Gran Buenos Aires puso en alerta a los médicos y profesionales de la salud, que reclaman mayor presencia de la Policía o la Gendarmería para poder desarrollar su actividad sin ser agredidos.
Así lo pudo constatar Noticias Argentinas en un relevamiento por distintos hospitales del Conurbano, donde los médicos se ven sobrepasados por una realidad social en la que predomina la violencia, sobre todo los fines de semana.
Carlos Frasco, director del hospital Evita de Lanús, donde esta semana un grupo de personas destrozó la guardia tras la muerte de una familiar, aseguró que el ataque "fue tal que generó temor legítimo en los médicos" y destacó que la presencia policial es "fundamental para que el personal no quede expuesto".
Frasco detalló que si bien los casos de violencia en la guardia son "habituales", en general "no tienen la magnitud de lo ocurrido el miércoles" (26/09), pero desestimó que sea un fenómeno que esté en "aumento". "No podemos ponernos hipercríticos de la violencia porque nosotros formamos parte de esta sociedad", opinó el director y reconoció que los pacientes "reclaman respuestas urgentes que los médicos en un ámbito de desborde muchas veces no pueden dar".
"Violencia hubo siempre, y en otros momentos del país había situaciones que eran un mejor caldo de cultivo para estos ataques", aseguró Carlos Frasco, aunque reconoció que estas "crisis" obligan a "replantearse los planes base". El último domingo ingresó a la guardia del hospital Evita un joven de 23 años con una herida de bala que le provocó una lesión en la arteria femoral y una gran pérdida de sangre.
El paciente había quedado en estado crítico y finalmente falleció en la mañana de miércoles; al recibir la noticia sus familiares atacaron al cuerpo médico y la guardia debió ser desalojada. Más tarde, la Policía bonaerense debió intervenir en la puerta del hospital porque un grupo de personas intentó ingresar al lugar por la fuerza y como consecuencia tres efectivos resultaron heridos.
En el hospital Evita de Lanús, como en el resto de los centros de salud provinciales, la seguridad está a cargo de una empresa privada sin poder de detención ni portación de armas, mientras que para casos extraordinarios se solicita ayuda a la Policía. En ese sentido, el director asociado del Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, Marcelo Dallorso, opinó que los casos de violencia en las guardias responden a un "deterioro en la cultura social de un sector que no se siente integrado".
"Los casos típicos de agresión surgen por el desequilibrio emocional que genera una mala noticia, pero la gente no entiende que el médico termina siendo el cartero pero no el que provoca una muerte", explicó el director. Además, Dallorso señaló que los médicos "tienen miedo", que hay una "degradación" del concepto de los profesionales de la salud como servidores del paciente y que los ataques "van en aumento". "La presencia de Gendarmería sería una buena herramienta disuasiva en los hospitales, sobre todo los fines de semana, cuando el consumo de alcohol y de drogas contribuyen a que haya más violencia", remarcó el titular del hospital Gandulfo.
"¿Quién cuida de los que cuidamos?"
La jefa del servicio de Emergencias del hospital Meléndez de Adrogué, Virginia Vallejos, sostuvo que "ni la Gobernación, ni el Ministerio de Salud ni el de Seguridad" de la provincia de Buenos Aires "responden a los reclamos" de los profesionales de la salud. "El problema no se va a solucionar si ponen más policías, lo que hay que hacer es una reunión entre todos los que trabajamos en la salud para plantear una política de fondo", dijo Vallejos y planteó el interrogante: "¿Quién cuida de los que cuidamos?".
"La gente viene desbordada porque recibe maltratos de todo tipo, se levanta muy temprano para conseguir un turno, y como se lo dan para dentro de un mes pretende ser atendida de urgencia en la guardia, donde también hay gente internada con sus prioridades", explicó la doctora Vallejos. Con más de 32 años de servicio en el hospital Meléndez, Vallejos es además secretaria de Políticas Hospitalarias del CICOP (Asociación de Profesionales de la Salud) y congresal de ese gremio a nivel nacional.
"Yo porque tengo inmunidad gremial puedo hablar, pero hay muchos médicos que tienen miedo de expresarse y los entiendo", dijo la jefa de Emergencias. "En las guardias, no sé si por una cuestión generacional o económica, la mayoría somos mujeres y asusta la violencia con la que entra la gente", remarcó la profesional. También destacó que los casos de agresión son un fenómeno "en crecimiento" y recalcó que en la actualidad los profesionales "tienen más precauciones y aprenden a convivir con esas cosas". "Yo siempre le puse el cuerpo a mi trabajo y estuve a favor del hospital público, pero la salud en la provincia de Buenos Aires está en un momento crítico", concluyó.









