EL BONAERENSE

El juego de azar, objetivo impositivo de Mariotto & Cía.

Legisladores bonaerenses nucleados en las distintas vertientes del kirchnerismo definen por estas horas la letra fina de un proyecto de ley que apunta a regular el funcionamiento de los bingos y elevar la presión impositiva que rige sobre esa actividad y otros juegos de azar. La iniciativa, que ya contaría con el visto bueno de la Casa Rosada, sería presentada la semana próxima, según el diario platense El Día, con origen en en la Legislatura.

 

En medio del debate por el juego en la Provincia y luego de que el gobernador Daniel Scioli renovó por 15 años las licencias de algunas de las casas de juego en busca de conseguir fondos que mitiguen la difícil situación financiera del Estado bonaerense, desde un sector del kirchnerismo cristinista no peronista comenzó a debatirse la estatización de las apuestas.
 
 
El objetivo es un aumento de la presión impositiva sobre los bingos, analizándose llevar del 8% al 12% la alícuota de Ingresos Brutos, una medida que también impulsaría el Poder Ejecutivo.
 
En principio, además, no se modificaría el canon del 34% que aplica el Estado sobre la recaudación de las máquinas tragamonedas, aunque hay sectores del kirchnerismo que pretenderían avanzar en una discusión para elevar ese porcentaje.
 
Otra de las medidas que estarían incluidas en el proyecto, según dijeron fuentes consultadas por este diario, es la reducción de los porcentajes que se pagan por premios a los apostadores. Actualmente el 85% de la recaudación se distribuye en el caso de las tragamonedas.
 
La idea sobre la que trabajan legisladores del kirchnerismo -el proyecto sería presentado en la Cámara de Diputados-, apunta a dos objetivos, ampliar la participación del Estado en la distribución de los beneficios y, por otro lado, limitar los “efectos nocivos” del juego.
 
En el primer aspecto, se apunta a achicar el mencionado 85% de lo que se apuesta en las tragamonedas y que se transforma en premios, bajo el argumento de “desalentar la ludopatía”, y redireccionar esos ingresos hacia los municipios. Se menciona, por caso, la posible conformación de un fondo afectado a repartir entre las comunas.
 
La otra medida en estudio, en sintonía con la anterior, es limitar el horario de funcionamiento de las casas de apuestas. En varias ciudades los bingos funcionan las 24 horas y en los distritos donde los intendentes pretendieron regularlo se generaron litigios judiciales. De esta forma, se buscará dejar plasmada en la ley una autorización para que las comunas sean las encargadas de fijar cuántas horas pueden estar abiertos los bingos.
 
También se limitaría la publicidad del Instituto de Lotería y Casinos para promover el juego.