En el mismo día en el que vence una nueva prórroga para que los acreedores de la provincia de Buenos Aires acepten su propuesta de canje de deuda, un grupo de bonistas acusó al gobierno de Axel Kicillof de "no hacer ningún esfuerzo por llegar a un acuerdo" y amenazaron con solicitar "la aceleración" de sus bonos (pago adelantado de todos los vencimientos) si la administración bonaerense "no cambia el curso de acción".
Provincias coordinan estrategias mientras los bonistas amenazan a Kicillof
La provincia quiere renegociar un paquete de US$7.148 millones de títulos bajo ley extranjera.
La advertencia se conoció en medio de una reunión este mismo viernes de los ministros de Economía de varias provincias en La Plata con el fin de delinear una estrategia coordinada en sus respectivas reestructuraciones de deuda. El encuentro fue promovido por Kicillof y conducida por el ministro de Hacienda, Pablo López.
La queja corrió por cuenta del Comité Directivo del Grupo Ad Hoc de Bonistas de la provincia de Buenos Aires, compuesto por más de 40 instituciones que poseen aproximadamente el 50% de la deuda externa provincial. El conjunto declaró que está "sumamente preocupado por la continua ausencia de progreso" por parte de la administración de Kicillof "en subsanar el default de sus bonos internacionales en circulación".
"Desde abril de 2020, cuando la Provincia lanzó una oferta de canje unilateral que fue rotundamente rechazada por los bonistas, la Provincia ha extendido reiteradamente el plazo de aceptación de su inadecuada oferta sin buscar un espacio de dialogo con los bonistas. Durante este período, el Grupo ha señalado repetidamente que la oferta de la Provincia no refleja la capacidad de pago de la Provincia y, que por lo tanto, no contará con el apoyo necesario de los bonistas", indicaron en un comunicado fechado este 29/01 en Nueva York.
Los bonistas señalaron que, en los meses transcurridos desde abril, la Provincia "no ha hecho ningún esfuerzo por llegar a un acuerdo con los inversores ni por subsanar el incumplimiento de pago de sus bonos en circulación".
Luego señalaron que otras 5 provincia realizaron reestructuraciones "exitosas", producto de "negociaciones de buena fe", lo que contrastaron con "el proceso no cooperativo" que le atribuyen al gobierno de Kicillof y que -sostuvieron- "no podría ser más marcado".
Los acreedores indicaron que "la única conclusión a la que puede llegar el Grupo es que, a diferencia de otras provincias que enfrentan presiones similares, la Provincia no siente la urgencia de resolver su default".
Los bonistas enfatizaron que "esta posición es inaceptable". "La falta de respeto que la Provincia tiene por sus compromisos contractuales, y la falta de trabajo constructivo con sus bonistas, perjudica rotundamente a los ciudadanos y empresas de Buenos Aires", agregaron.
En consecuencia, advirtieron, "si la Provincia no cambia decisivamente el curso de acción, cambio que el Grupo le ha pedido en repetidas ocasiones, los miembros del Grupo no tendrán más remedio que ejercer sus derechos disponibles bajo los bonos existentes. El ejercicio de estos derechos podría incluir la aceleración de algunos o todos los bonos y/o la ejecución directa de derechos contractuales contra la Provincia".
"Estas acciones pueden ser iniciadas en cualquier momento", finaliza el despacho.
Consenso entre provincias
De la reunión de ministros de Economía provinciales participaron representantes de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja y Tierra del Fuego. "Logramos elaborar un documento conjunto que contiene 7 puntos de consenso en esta iniciativa federal. Estos puntos van a servir como lineamientos para lograr una deuda compatible con un sendero de crecimiento económico", manifestó el ministro de Hacienda bonaerense, Pablo López.
Las provincias reafirmaron su "compromiso para avanzar en la restauración de la sostenibilidad de las deudas provinciales con acreedores privados bajo ley extranjera de forma coordinada y responsable", según un documento divulgado tras la cumbre.
Los funcionarios destacaron "la labor realizada por el Gobierno en la reestructuración de la deuda argentina y la necesidad de avanzar en acuerdos sobre las deudas provinciales que estén alineados con los principios trazados a nivel agregado".
Además, rechazaron "el uso de herramientas de presión de carácter judicial para forzar soluciones insostenibles, afectando los principios de buena fe que deberían primar en toda negociación, al tiempo que confían en que los procesos consensuales permitirán reestablecer la sostenibilidad de la deuda a partir de negociaciones constructivas entre las partes, basadas en las realidades provinciales y sus respectivas capacidades de pago".
Los 7 puntos:
>Restaurar la sostenibilidad de la deuda en el marco de procesos ordenados, promoviendo acuerdos que resulten sostenibles en el mediano y largo plazo.
>Trabajar cooperativamente, brindándose apoyo mutuo según las necesidades de cada provincia.
>Sostener un diálogo transparente y de buena fe con los distintos grupos de bonistas.
>Alcanzar compromisos adecuados que brinden tratamiento equitativo entre acreedores, en función de las particularidades de cada provincia.
>Evitar acuerdos que puedan acarrear beneficios individuales de corto plazo poniendo en riesgo la sostenibilidad del agregado provincial y con ello el interés del conjunto de los acreedores.
>Incorporar en el análisis de sostenibilidad las implicancias del contexto macroeconómico y la disponibilidad de divisas para evaluar las posibilidades de pago de los servicios de deuda resultantes.
>Avanzar en propuestas que permitan obtener flujos de pagos compatibles con senderos de resultado fiscal consistentes con una recuperación económica sostenida.










