Es muy conocida la identificación conocida como "código de barra", la etiqueta ubicada en la parte trasera del envase de los productos de consumo masivo que se utiliza para facilitar su cobro, y al mismo tiempo actualizar el control de inventario y existencias.
El código de barras ya es obsoleto y será reemplazado por el EPC
Sin embargo, a pesar de los beneficios que ha demostrado, el sistema actual tiene una gran limitación: sólo permite identificar grupos de productos y no productos individuales.
Por ejemplo, todas las latas de Coca-Cola tienen un mismo código de barra, lo cual significa que es imposible identificar individualmente cada una de dichas latas.
Semejante limitación puede cambiar con la puesta en funcionamiento de un nuevo sistema conocido como Códigos Electrónicos de Productos (EPC), que hará posible que cada producto tenga su propia dirección de IP, lo que permitirá no sólo que sea identificado individualmente sino que también sea monitoreado a través de la internet.
Según lo anunciado, Verisign demostrará el funcionamiento del sistema en el simposio de EPC que comenzó el día 15 y terminará el 17 de septiembre en la ciudad de Chicago, Illinois, USA.
EPC combina la tecnología conocida como RFID —pequeños dispositivos electrónicos utilizados para identificar individualmente cada producto y comunicar esta información a dispositivos de lectura ubicados en fábricas, depósitos, centros de distribución, camiones y tiendas de expendio— con la infraestructura pública de la internet.
De esta forma, cualquier persona conectada a la red podrá monitorear la ubicación de cada producto, lo cual puede ser de suma utilidad para fabricantes, empresas de distribución y comercios de venta al público, ya que les permitirá tener un mayor control sobre la cadena de producción y de distribución.
Además, esta tecnología puede ser de mucha utilidad para identificar productos que sean costosos, perecederos o bien que deban ser raudamente retirados de la venta debido a defectos de fabricación o problemas de contaminación.
Según lo adelantado por Verisign, el sistema EPC contará con un registro de ONS, que será un directorio maestro de las direcciones de IP de cada producto, similar al actual registro DNS que almacena las direcciones de IP de los sitios virtuales que conforman la web.
En su aspecto negativo, ya son varios los grupos de defensa de los derechos de privacidad que han cuestionado el uso de este tipo de tecnología. Según lo que manifiestan, permitirá que las empresas tengan un mayor conocimiento de los gustos y hábitos de compra de los consumidores.
Esto podría llegar a minimizarse si las empresas borran la información contenida en los chips RFID al momento de colocar el producto en el estante.








