Las dos caras de la Fundación Ford en la Argentina

McGeorge Bundy es una de las figuras que apenas menciona Carlos Manuel Acuña en su libro "Verbitsky, de la Habana a la Fundación Ford". Sin embargo, Bundy es una pieza clave que merece más detalle si la intención es desentrañar la "particular" relación entre la polémica entidad filantrópica y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), cuya Comisión Directiva preside Horacio Verbitsky.

La Crisis de los Misiles de Cuba sometió a la humanidad a uno de los mayores riesgos de la historia y puso a prueba a los dirigentes políticos de USA y Rusia, en cuyas manos estaba la temida guerra nuclear.

McGeorge Bundy, el Consejero para la Seguridad Nacional de USA, fue uno de aquellos políticos. Despertó al presidente John F. Kennedy la mañana del 16 de octubre de 1962, para informarle que el vuelo de un avión espía U-2 tenía pruebas concluyentes de que en Cuba se habían instalado misiles balísticos soviéticos. Inmediatamente, el Comité Ejecutivo del Consejo de Seguridad Nacional planteó el bloqueo de los barcos rusos y si la estrategia fracasaba, se recurriría a una "acción más drástica".

Con un discurso estremecedor, el primer mandatario comunicó a los ciudadanos estadounidenses y al enemigo, que había descubierto los misiles. De esta forma, el presidente inauguró la mayor situación de tensión desde la Segunda Guerra Mundial.

En 1966, tras haber servido a los vertiginosos gobiernos Kennedy y Johnson, McGeorge Bundy renunció para liderar la Fundación Ford hasta 1979. Vale destacar que como McGeorge y su hermano William había trabajado para la CIA por 10 años, entonces se sospechaba que la conservadora Fundación habría formado parte del engranaje estatal durante las décadas del `60 y `70.

En ese entonces, USA impulsaba una agresiva política exterior, para combatir la caótica guerrilla que representaba una vital amenaza para los gobiernos de la mayor parte de América Latina; donde -no por azar- luego proliferaron las dictaduras militares.

En este contexto, McGeorge Bundy aceptó ser el principal referente de la magnánima entidad filantrópica creada en 1936 por Henry Ford, quien no fue sólo un estratega de la actividad industrial; impulsor de nuevos métodos laborales destinados a frenar la caída de la tasa de ganancia sino que también fue un profundo admirador de Adolfo Hitler.

El führer llegó incluso a ordenarle a Karl Kapp, su embajador en Detroit, que le pusiera a Henry en su solapa la Gran Cruz de la Orden Suprema del Águila Alemana. Fue en oportunidad del cumpleaños N°75 de Henry Ford. Paradójicamente, junto a su hijo, Henry quería que su Fundación fuera una "fuente de apoyo" de actividades que apunten a :"fortalecer los valores democráticos, reducir la pobreza y la injusticia y promover la cooperación internacional y lograr el progreso humano."

Entonces, mientras que McGeorge se encargaba de alcanzar las metas de la ONG, la CIA utilizaba a las Fundaciones filantrópicas (que se caracterizan por ser autoritarias y fáciles de corromper por carecer de un órgano de fiscalización interno), para canalizar grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia sin alertar a los destinatarios sobre su origen.

En este sentido, según refleja una investigación que organizó el Congreso de USA en 1976, cerca de un 50% de las 700 subvenciones otorgadas en el campo de las actividades internacionales por las principales fundaciones fue financiado por la CIA.

Por consiguiente, la colaboración de fundaciones respetables y prestigiosas, permitió que la Agencia financiara una "variedad aparentemente ilimitada de programas de acción clandestina que afectan a grupos juveniles, sindicatos, universidades, editoriales y otras instituciones privadas."

En la Argentina, la Fundación Ford incursionó como uno de los donantes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una Organización No Gubernamental que fue fundada en 1979, para "la promoción y protección de los derechos humanos, el fortalecimiento del sistema democrático y el Estado de Derecho en Argentina. "

El presidente de la Comisión Directiva del CELS es el periodista Horacio Verbitsky, quien ha declarado públicamente que el organismo de derechos humanos que él encabeza recibe el "apoyo desinteresado" de la Fundación Ford.

Es posible que al día de hoy la Fundación haya flexibilizado el mecanismo para sustentar programas solidarios o investigaciones; pero es poco probable que durante las protestas latinoamericanas de los `70, se hayan manejado de igual forma, cuando existía por parte de USA una necesidad imperiosa de control.

Los dólares "humanitarios" de la Fundación Ford fueron repartidos entre muchos otros organismos, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) de la Argentina no fue el único que recibió los cheques y que por cierto, sigue aceptando cálidamente la ayuda hasta el día de hoy.

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Fuentes consultadas:

Carlos Manuel Acuña: Verbitsky, De la Habana a la Fundación Ford, Ediciones del Pórtico, Buenos Aires, 2003.

Frances Stonor Saunders: La Guerra Fría Cultural, La CIA en el mundo de las artes y las letras, The New Press: Nueva York, 2000.

Centro de Estudios Legales y Sociales: http://www.cels.org.ar/Site_cels/index.html

Fundación Ford: http://www.fordfound.org

Memory of McGeorge Bundy: The New York Times, nota publicada el 22 de septiembre de 1996, año de su muerte.

White House Staff Files of McGeorge Bundy