NARCOTRÁFICO

El caso Sánchez Serrano y otra ruta Argentina-España

Dos argentinos -de quienes no trascendió el nombre aún- y un colombiano le habrían aportado el expertise sobre cómo instalar el laboratorio.Habrían sido contratados por el empresario durante su último viaje de veraneo en Punta del Este, Uruguay.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Poco se decía en Argentina el nombre Lauro Sánchez Serrano, sin embargo, en la noche madrileña mucho se conoce sobre del distribuidor del mayor laboratorio de cocaína de Europa y uno de los 25 detenidos en la 'Operación Colapso'. 

 
Conocido como 'el Ruinas', este empresario colombiano nacionalizado español se había convertido en el 'camello jefe' de una organización que comercializaba por toda Europa la droga que producía en un laboratorio ubicado en Villanueva de Perales, Madrid. En su último golpe intentó introducir en España dos barcos cargados con droga y allí fue descubierto.
 
Pero Sánchez Serrano no estaba solo: al parecer, dos argentinos -de quienes no trascendió el nombre aún- eran parte del team, según infoma el blog speedygonzalezesdeladea. Ellos eran eran quienes aportaban su expertise en el cocinado de la droga. Junto a otra persona de nacionalidad colombiana, habrían sido contratados por el empresario durante su último viaje de veraneo en Punta del Este, Uruguay.
 
Además, el detenido contaba con la colaboración de dos hermanos, dueños de un taller de Paracuellos del Jarama (Madrid) que, por medio de otros contactos en toda España, repartían las importantes cantidades de cocaína que producía el laboratorio desmantelado, en el que se  encontraron más de 300 kilos de cocaína listos para su distribución
 
Lauro Sánchez Serrano, 'el Ruinas, como lo conocían en su ambiente, es dueño del Café Qunto, el restaurante La Turuleta y el Gimnasio Barceló. Su nombre está relacionado con las dos bandas mafiosas que manejan la seguridad en las discotecas de Madrid: 'los Miami' y el grupo liderado por Ivo 'el Búlgaro'.
 
Este control posibilitaba a Lauro poner a sus hombres en la puerta de los locales para manejar la droga que entraba en estos. Según fuentes policiales, Lauro Sánchez Serrano también se encargaba de distribuir, a través de su red de negocios de ocio, la droga elaborada en el laboratorio.
 
Sánchez Serrano trabajaba con sus dos hermanos, que son dueños de un taller en la localidad madrileña de Paracuellos de Jarama y que tenían contactos para después distribuir la droga por todo el territorio nacional. La red de distribución estaba perfectamente estudiada. Y al parecer, dos argentinos fueron parte del know how que consultó el magnate para instalar los laboratorios. Se establece así una nueva forma de narcotráfico entre argentinos y España, sumado al caso de los hermanos argentinos Juliá y Miret que se encuentran detenidos en España apenas aterrizaron en el aeropuerto de Barcelona en un vuelo Challenger 604 que contenía 900 kilos de cocaína.