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GINSENG

Estos son los afrodisíacos que sí funcionan, según la ciencia

Desde la miel sin refinar hasta los brebajes con testículos de cocodrilo. Si nos remontamos a la noche de los tiempos, la humanidad ha procurado siempre encontrar la sustancia, bebida o alimento capaz de encender las llamas propias o de la persona amada. Los egipcios se untaban el pene con una mezcla especial. Los romanos consumían semen de hombres jóvenes pensando que aumentaba su virilidad. Todos queremos encontrar la llave de una vida sexual potenciada. Hoy la ciencia tiene algo que decirnos al respecto.

Miles de papilas gustativas recubren gran parte de la lengua. Cada papila gustativa contiene varios tipos de receptores y cada uno de ellos detecta uno de los 5 sabores básicos: dulce, salado, ácido, amargo o sápido (también llamado umami, el sabor del glutamato monosódico).

Cuando damos un bocado y el alimento entra en contacto con nuestra lengua, se desencadena un mecanismo que envía la información al cerebro. Algunos sabores, tales como lo salado, lo amargo, lo dulce y lo ácido, se pueden reconocer sin el sentido el olfato, explica Marvin P. Fried, del departamento de Otorrinolaringología y Cirugía de cuello y cabeza en el Centro Médico Montefiore, en el hospital universitario de la Universidad Albert Einstein de Medicina, en el portal MSD Manuales.

Sin embargo, sabores más complejos como el de la frambuesa, requieren la intervención tanto del sentido del gusto como del olfato.

¿Es posible que existan sabores que incidan en nuestro deseo sexual?

Un afrodisíaco es cualquier "alimento, bebida o sustancia que despierta el deseo sexual". Desde el comienzo de los tiempos, hombres y mujeres han procurado encontrarlos para despertar el amor en la persona deseada o bien incrementar el propio fuego. Hoy la ciencia corrobora que algunos de ellos realmente funcionan.

Existen textos médicos antiguos de India, China y Egipto que proclaman los beneficios sexuales de una docena de prácticas y productos extraños, explica el médico Tzvi Doron en el portal Getroman, que brinda servicios de salud especializados en los hombres. Desde miel sin refinar hasta testículos de cocodrilo, la lista de afrodisíacos varía de una cultura a la otra. Sin embargo, algo se mantiene, explica Doron: todos queremos encontrar la llave de una vida sexual increíblemente placentera.

 

Una breve (e increíble) historia de los afrodisíacos

El término "afrodisíaco" se relaciona con la diosa griega del amor y la belleza, Afrodita.

Según el mito, Afrodita nació de la "espuma" creada cuando Crono (el padre de Zeus) le cortó los genitales a Urano (el abuelo de Zeus) y los tiró al mar.

De hecho, sin saberlo, hasta hoy nosotros apelamos al favor de la diosa griega del amor cuando queremos conquistar a una mujer regalándole rosas: "Se cuenta que antes, las rosas eran sólo escaramujos de rosales silvestres, bellas sin duda, pero incoloras y sin aroma. Cuando Afrodita se precipitó en la huerta para salvar a su amor (N de la R: Adonis), se pinchó las piernas con sus espinas. Con su sangre se pigmentaron las flores que, desde entonces se volvieron rosas perfumadas, por eso, por el perfume, le están dedicadas hasta hoy. De manera que quien quiere convencer a una dama de su amor, le ofrece una rosa, para conseguir así el favor de Afrodita." (Fragmento del libro 'Embrujos de amor', de Tobie Nathan).

> En el siglo 8 AC, Susruta-samhita -texto sánscrito atribuido a uno de los fundadores de la medicina ayurveda, tradicional de la India- proclama que "la manteca clarificada debería ser hervida con huevos o testículos de cocodrilo, ratones, ranas y gorriones" y que si un hombre "lubricaba las suelos de sus pies con esta mezcla, podría visitar a una mujer con un vigor ilimitado, siempre y cuando no tocara el piso con sus pies."

> El Huang-Ti Nei-Ching, un texto médico chino tradiciona del año 2600 AC, habla de una poción afrodisíaco con 22 ingredientes que el emperador debía tomar antes de "montarse sobre 1200 mujeres y alcanzar la inmortalidad".

> Los antiguos egipcios se untaban el pene con una mezcla hecha de corazón de cocodrilo, explica Doron. Los chinos antiguos comían los órganos sexuales de los animales. Los romanos a veces consumían el semen de hombres jóvenes porque pensaban que la "virilidad de la juventud" podía ser transferida. Las ostras son uno de los afrodisíacos naturales más populares y más antiguos, en parte por su conexión a Afrodita, nacida de la "espuma".

Los que sí funcionan: Ginseng, Ginkgo Biloba, Maca

Algunas de estas ideas pueden sonarnos delirantes a nosotros, que vivimos en la época de la comprobación científica. Sin embargo, la ciencia también tiene algo para decir sobre los afrodisíacos y no es del todo negativo.

Elizabeth West, del departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de California en Irvine, y Michaek Krychman, del Centro de Salud Sexual y Medicina de Supervivencia del Sur del California, analizaron cerca de 50 estudios médicos  sobre productos populares vendidos en el mercado como afrodisíacos (ya sea, alimenots naturales, o sustancias). Publicaron el estudio "Afrodisíacos naturales - Una revisión de potenciadores sexuales seleccionados", en el journal Sexual Medicine Reviews. Según sus hallazgos, los afrodisíacos que sí funcionan son:

-Ginkgo biloba: Se trata de una hierba que es usada en la medicina tradicional china para tratar un rango de asuntos médicos, incluyendo las dificultades sexuales. Un pequeño estudio encontró que tanto las mujeres como lo hombres que tenían dificultades sexuales que provenían del uso de los Inhibidores selectivos de la recepción de serotonina (ISRS) -compuestos típicamente usados como antidepresivos-, experimentaron una mejora en los síntomas tras consumir la hierba. Se cree que el Ginkgo biloba funciona porque es un vasodilatador, lo que significa que aumenta el flujo sanguíneo hacia los tejidos del cuerpo, explica el portal del psicólogo social Justin Lehmiller. El verdicto es que esta hierba es prometedora, aunque se necesita más datos para verificarlo, apunta.

-Ginseng: Este es el afrodisíaco que cuenta con mayor datos que lo sostengan, apunta Lehmiller. Hubo 7 estudios que mostraron que el ginseng mejora la función eréctil en los hombres, y otros datos apuntan a que mejoraría la excitación sexual en las mujeres que ya han atravesado la menopausia. Se cree que el mecanismo de acción es a través de la liberación del óxido nítrico, que estimula la relajación muscular en los genitales.

Otros de los productos de los que los autores encontraron evidencia que los apoyen como afrodisíacos son:
-La maca -una planta herbácea nativa de los Andes del Perú-.
-Tribulus terrestris o abrojo. Una especie de planta herbácea del género Tribulus en la familia Zygophyllaceae.
-ArginMax. Una fórmula que ayuda a despertar el deseo sexual, que combina el ginseng americano y coreano y el ginkgo biloba, según el portal GNC Live Well, de Costa Rica, que lo comercializa.
-Zestra. Una mezcla patentada de aceites botánicos de aplicación tópica creado para potenciar el placer sexual femenino. Contiene aceite de semilla de borraja, aceite de prímula, extracto de angélica, entre otros ingredientes.

Sin embargo, debe aclararse que los pacientes deberían tener cuidado al ingerir estos productos, dado que pueden tener interacciones con otras medicaciones. Por ejemplo, el ginseng puede interferir con las medicaciones anticoagulantes. Tampoco debería ser ingerido por personas con ciertos cánceres como el de pecho. En cualquier caso, siempre es mejor consultar con un especialista.

 

¿Y dónde quedan las frutas, el chocolate, el ají picante...?

Por último, Doron aconseja "olvidarse de la ciencia": "Si vos y tu pareja consideran a una comida o bebida específica como un afrodisíaco, sin duda úsenlo (siempre y cuando sea seguro)." Podría funcionar más allá de lo que la ciencia dice.