MALOS HÁBITOS MODERNOS

Tan perjudicial como la cocaína, es el Smartphone para el cerebro

La dependencia al teléfono inteligente es uno de los principales problemas sociales del mundo actual; la necesidad de estar 24/7 pegados a este aparatico hace que nuestro subconsciente esté constantemente conectado a otra dimensión. Sin embargo, este problema está mutando y ya no es solo a nivel social e interpersonal. Investigadores del Centro Clínico de Cliveland han demostrado que la adicción a los smartphones está cambiando la química en nuestros cerebros.

La dependencia al teléfono inteligente es uno de los principales problemas sociales del mundo actual; la necesidad de estar 24/7 pegados a este aparatico hace que nuestro subconsciente esté constantemente conectado a otra dimensión.

Sin embargo, este problema está mutando y ya no es solo a nivel social e interpersonal. Investigadores del Centro Clínico de Cliveland han demostrado que la adicción a los smartphones está cambiando la química en nuestros cerebros.

Las interrupciones constantes de nuevos correos electrónicos, mensajes de texto y comentarios de Facebook desencadenan altos niveles de cortisol 'hormona del estrés', que pueden tener efectos perjudiciales.

Demasiada cantidad de esta hormona puede hacer que te sientas ansioso, con un aumento del ritmo cardíaco, músculos tensos y palmas pegajosas.

Los científicos también advierten que las notificaciones constantes pueden distraerte tanto que la productividad puede caer hasta en un 40% sin que lo sepas.

"Hay un fenómeno llamado ‘costo de cambio’ que ocurre cuando hay una interrupción: nos alejamos de la tarea en la que estamos y luego tenemos que volver", dijo Steve Bea, Doctor en Psicología en dicha institución médica sin fines de lucro

La tecnología pone al cerebro humano en alerta máxima casi constante mientras espera la próxima alerta. 

La investigación realizada por neurocientíficos de la Universidad de California, Berkeley, descubrió anteriormente que los niveles altos de cortisol crearán cambios cerebrales duraderos, que pueden dejar a las personas en un estado casi constante de lucha o huida.

Cuando se libera cortisol debido a una notificación de teléfono inteligente, este estado de tensión puede durar hasta que la persona pueda controlar la alerta, advierte el especialista.  

Este patrón de tensión y alivio puede influir en el cerebro humano como una adicción: “Cuando gratificamos nuestra tentación de controlar una alerta, actúa como una "recompensa" para nuestro cerebro y fomenta la repetición del comportamiento”, dijo el neurocientífico.

¿Cómo saber si eres adicto al teléfono?

Lo que la dopamina le hace al cerebro

 

Sí respondes de forma positiva a la mayorías de las siguientes aristas, eres un adicto a tu Smartphone:

  1. Revisas todas las redes sociales que tienes instaladas en tu teléfono al levantarte
  2. Utilizas el smartphone en situaciones inapropiadas: cuando conduces o al ir al baño.
  3. Renuncias a otras actividades porque estás en tu teléfono.
  4. Sientes ansiedad cuando no tienes tu teléfono cerca.
  5. Familiares y amigos te reclaman porque estás todo el tiempo con el teléfono en la mano.
  6. Usas el Smartphone como una manta de seguridad en situaciones incómodas.

Salir de la adicción es urgente

Salir de este tipo de adicciones, como cualquier otra, nos hará sentí mal por un tiempo; ya que nuestro cerebro no obtendrá esas pequeñas oleadas o recompensas de dopamina, lo que incluso no haría sentirnos en duelo o abstinencia.

“Mantener la productividad en torno a los dispositivos inteligentes requiere disciplina”, advierte Bea.

La clave es reducir el nivel de excitación que estas notificaciones pueden ser ilícitas.

Esto reducirá la cantidad de cortisol liberado por el cerebro, lo que a su vez reduce el nivel de ansiedad y estrés, especialmente cuando se pierde una notificación o alerta.

“Para cambiar la química de su cerebro, necesita crear un nuevo hábito. Inicialmente, cuando comiences a tratar de mantenerte alejado de la tecnología, o limitarla, te sentirás un poco incómodo, tendrás ese miedo a perder o un poco de ansiedad de que algo te supere, pero con la práctica, tu el cerebro puede acostumbrarse a eso", dijo el experto.

Es especialmente importante desconectarse de los teléfonos del trabajo siempre que sea posible, ya que esto le enseña al cerebro la distinción entre el trabajo y el hogar.

El informe de la Clínica Cleveland llega pocos meses después de que investigadores de Corea  descubrieron un desequilibrio en la química cerebral de jóvenes adictos a sus teléfonos inteligentes.

 

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