ARGENTINA 1908

Cuando Alcorta mandó a los bomberos a cerrar el Congreso

El 25/01/1908, 100 hombres del Cuerpo de Bomberos de la Ciudad impidieron el acceso de senadores y diputados al Congreso de la Nación, "por orden superior". El mandato era del jefe de Policía, coronel Ramón L. Falcón, quien daba cumplimiento a un decreto del Presidente de la República, José Figueroa Alcorta. El vespertino opositor El Nacional lanzó una 1ra. edición en cuya página inicial se anunció, a todo lo ancho, un "Golpe de Estado". Pero muchos aplaudían la medida y se burlaban de los legisladores. El periodismo, con excepción del diario La Prensa, manifestaba su disconformidad con lo ocurrido.

Entre 1874 y 1910, la República Argentina tuvo gobiernos surgidos del fraude y el voto cantado (Julio A. Roca, Miguel Juárez Celman, Manuel Quintana, Nicolás Avellaneda, Luis Sáenz Peña, José Evaristu Uriburu, Victorino de la Plaza... ), a la vez que se posicionó como principal país exportador de alimentos (cereales y carnes), hacia Europa, en especial al Reino Unido. En ese contexto ocurrieron enormes olas de inmigración, que tenían muchas ventajas y algunas desventajas: lo positivo era el trabajo que aportaban, en algunos casos también conocimiento; lo negativo fueron los conflictos sociales.

El PAN (Partido Autonomista Nacional) se posicionó como el principal partido político y se instaló en el poder con comodidad hasta la Ley Sáenz Peña, de 1916 (sufragio universal, obligatorio y secreto).

En ese contexto, José Figueroa Alcorta, periodista, fue senador nacional, gobernador de Córdoba, ministro secretario de Gobierno, Justicia y Culto, vicepresidente y Presidente.

Es decir que Alcorta, único caso en los casi 160 años de vida constitucional, ha presidido los 3 poderes del Estado nacional: el Senado, la Nación y la Corte Suprema de Justicia.

En 1891, el cordobés Alcorta fue electo diputado de la Nación por Córdoba. Y 4 años más tarde, en 1895, él fue gobernador de su provincia, desde el 17/05/1895 hasta el 17/05/1898.

En 1898 ingresó al Senado de la Nación hasta 1904, cuando Roca, quien llegaba al final de su mandato, le concedió la Vicepresidencia de la Nación como acompañante de fórmula de Manuel Quintana, quien había sido rector de la Universidad de Buenos Aires y falleció el 12/03/1906 a los 70 años. Así fue como Figueroa Alcorta llegó hasta el sillón presidencial, completando el mandato hasta el 12/10/1910.

Es necesario el contexto:  A Quintana le ocurrió la Revolución de 1905, una sublevación cívico-militar organizada por la Unión Cívica Radical y dirigida por Hipólito Yrigoyen, quien estaba profundamente en desacuerdo con la orientación acuerdista de Bernardo de Irigoyen.

El 29/02/1904, el recién reorganizado Comité Nacional de la Unión Cívica Radical declaró la abstención electoral de todos los radicales de la República. La disputa estaba planteada.

El 04/02/1905, en Ciudad de Buenos Aires, Campo de Mayo, Bahía Blanca, Mendoza, Córdoba y Santa Fe, se produjo el alzamiento armado con las mismas banderas que en 1890 y 1893. Se proclamó el estado de sitio en todo el país, por 90 días.

En la capital federal, los revolucionarios fallaron al no asegurar el control del arsenal de guerra porque el general Carlos Smith, jefe del Estado Mayor del Ejército, advertido de lo que se tramaba, desplazó a los soldados yrigoyenistas.

Luego, las tropas leales y la policía recuperaron pronto las comisarías tomadas por sorpresa y los cantones revolucionarios.

En Córdoba los revolucionarios tomaron prisionero al vicepresidente José Figueroa Alcorta, a quien obligaron a mantener una conferencia telegráfica con el presidente Quintana, solicitándole la renuncia a cambio de su vida, sin embargo el Presidente no cedió y la amenaza no fue ejecutada.

En la misma redada intentaron detener al expresidente Julio Argentino Roca, quien -avisado de esta circunstancia- logró escapar a Santiago del Estero.

En cambio, fueron detenidos su hijo, el diputado Julio Argentino Pascual Roca; y Francisco Julián Beazley, exjefe de Policía de Buenos Aires, quien regresaba de actuar como interventor en San Luis.

En Mendoza los rebeldes se llevaron 300.000 pesos del Banco de la Nación y atacaron los cuarteles defendidos por el teniente Basilio Pertiné.

El Presidente Quintana empleó la misma táctica usada en 1893 para sofocar el movimiento radical: el estado de sitio se convirtió en ley marcial.

Sólo Córdoba y Mendoza continuaron combatiendo hasta el 08/02/1905. Sin embargo, el Ejército, leal al gobierno, venció rápidamente a la revolución.

El gobierno del presidente Manuel Quintana detuvo y mandó enjuiciar a los sublevados, que fueron condenados con penas de hasta 8 años de prisión y enviados al penal de Ushuaia (Tierra del Fuego).

Fueron detenidos centenares de obreros agremiados, la prensa socialista y anarquista fue prohibida, se allanaron los locales de los periódicos La Vanguardia y La Protesta fueron clausurados.

El Partido Socialista, la Unión General de Trabajadores y la Federación Obrera Regional Argentina, pidieron permiso para realizar una manifestación de protesta. El 21/05/1905 una manifestación de millares de trabajadores se reunieron en la plaza Constitución y desfilaron hasta la plaza Lavalle, donde la concentración fue atacada a tiros y sablazos: 2 muertos, 20 heridos.

El 11/08/1905 ocurrió un atentado contra Quintana, mientras se dirigía en su carruaje a la Casa de Gobierno. Al tirador se le atascó el arma: un obrero catalán llamado Salvador Planas y Virella, simpatizante anarquista.

La revolución fue derrotada, pero el roquismo se había dividido, y tanto Carlos Pellegrini como Roque Sáenz Peña, principales referentes del nuevo autonomismo, comprendían la necesidad de realizar profundos cambios institucionales.

En 1906 murió Quintana y asumió Figueroa Alcorta. El Congreso sancionó la Ley Nº4.939 de amnistía general a todos los participantes de la revolución de 1905.

El mandato de Alcorta gozó de una buena situación económica, mejora de los puertos comerciales, extensión del trazado de vías férreas, crecimiento de la actividad agropecuaria y la industria, posicionamiento del país como potencia exportadora de granos y carne, todo lo cual provocó que muchos extranjeros quisieran migrar hacia la Argentina. Durante su mandato se inauguró el Palacio del Congreso, el 12/05/1906 en la apertura del 45to. Período Legislativo.

Un dato: del presupuesto inicial (1897) de casi 6 millones de pesos moneda nacional se superó los 31,4 millones (1914), y por esta razón fue bautizado por algunos periodistas como el "Palacio de Oro".

Con Alcorta también abundaron los conflictos sociales entre comunistas y anarquistas vs. conservadores. Alcorta mantenía un régimen represivo que confrontaba con la actividad sindical creciente, y las manifestaciones que los jefes de policía reprimían como si se tratara de crímenes.

El comisario Ramón L. Falcón, jefe de la Policía de la Ciudad, ordenó reprimir una manifestación el 01/05/1909, causando 11 muertos y 105 heridos, y al día siguiente reprimió a los obreros que acompañaban los féretros de las víctimas, en lo que se llamó 'la Semana Roja'.

El 14/11/1909 el anarquista Simón Radowitzky lo asesinó con un explosivo.

La violencia crecía y, a mediados de 1910, un anarquista de nombre Francisco Solano Regis intentó matar a Alcorta, pero el explosivo no detonó.

Alcorta no tenía mucho poder dentro del Congreso, de donde provenía la fuerte teoría de "complot" para correrlo, e instalar a alguien más cercano a Roca, tal como lo había sido Quintana.

Durante todo 1907, el Congreso le hizo la vida imposible al Presidente: todo lo que Alcorta solicitaba era desestimado, incluyendo el pedido de reserva fiscal del 100% del petróleo en Comodoro Rivadavia (Chubut) para que el Estado lo explotara en forma exclusiva, y el Legislativo solo reservó 10%.

El Congreso terminó sus sesiones ordinarias el 30/09/1907, y Figueroa Alcorta intentó que los cuerpos legislativos despacharan los asuntos más importantes pendientes, comenzando por el proyecto de Presupuesto de ingresos y gastos del Estado Nacional.

El Senado se plantó como oposición, y ni siquiera se reunió para dar entrada a los pliegos de acuerdos para el nombramiento de funcionarios.

Pasaron más de 2 meses y el Legislativo seguía haciendo oídos sordos a los pedidos de Alcorta. Las tensiones aumentaron y 1908 empezó de la peor manera: Alcorta aceptó el desafío del Congreso. El 25/01/1908 él declaró clausuradas las sesiones extraordinarias del Congreso, retiró todos los asuntos elevados a su consideración, y puso en vigencia, para 1908, el presupuesto de 1907.

El cierre del Congreso fue bastante más allá de los papeles. Figueroa Alcorta dispuso, el 27/01/1908, que el Cuerpo de Bomberos ocupara el edificio del Congreso, y que impidiera el acceso de los legisladores de ambas Cámaras. Y apostó a la policía en la proximidad de los domicilios.

Al mismo tiempo, el Ministerio del Interior informó que estaban prohibidas las reuniones de legisladores nacionales en todo el territorio de la República, y sería intervenida la provincia de cualquier gobernador que las facilitara.

Ante tan drástica medida del Presidente, el ambiente estaba revolucionado. El Presidente fue acusado de no respetar la Constitución, y algunos hablaron de “Golpe de Estado”, justo cuando los candidatos estaban enfocados en las elecciones del 08/03/1908, para renovar la Cámara de Diputados.

Importante: con el Congreso clausurado y mucha presión política, Alcorta logró hacerse con la mayoría en aquellas elecciones.

El 08/03/1908, en las elecciones para diputados nacionales, Figueroa Alcorta impuso sus candidatos en casi todas las provincias, como consecuencia de la abstención de los grupos opositores. Así él obtuvo la mayoría parlamentaria que anhelaba.

Pero en la sesión preparatoria del 07/05/1908 ocurrió una fuerte discusión acerca de la validez de los diplomas, y en ese contexto se dijo que no estaba lejano el día en que la Cámara pasara a ser una dependencia del Poder Ejecutivo. Los diplomas fueron aprobados.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario