CRISIS INSTITUCIONAL

Recuerdos de 2001: El día que Puerta fue Presidente

El 22/12/2001, Ramón Federico Puerta fue Presidente. El hoy embajador en España, amigo de Mauricio Macri, era presidente provisional del Senado y, ante la renuncia de Fernando De la Rúa y la anterior renuncia del vicepresidente Carlos Álvarez, quedó a cargo del Ejecutivo Nacional. Pero no intentó permanecer, de inmediato le cedió el cargo al gobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, quien duró 1 semana.

El 22/12/2001, el entonces senador nacional (Misiones-PJ) Ramón Puerta restableció parcialmente el estado de sitio que horas antes había derogado el saliente Fernando de la Rúa.

Puerta llegó después del mediodía a la Casa Rosada, se instaló en el despacho presidencial y tuvo como acompañantes a los gobernadores de su Frente Federal: Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Carlos Rovira (Misiones), Néstor Kirchner (Santa Cruz), Angel Maza (La Rioja), Julio Miranda (Tucumán), Eduardo Fellner (Jujuy), Gildo Insfrán (Formosa) y Juan Carlos Romero (Salta).

Todos ellos, además de Carlos Reutemann (Santa Fe) y José Manuel de la Sota (Córdoba), habían estado horas antes en Merlo (San Luis), en una noche lluviosa, negociando hacerse del poder sin darse cuenta que la Provincia de Buenos Aires había faltado a la cita: ni Carlos Ruckauf ni Eduardo Duhalde volaron a la tierra de Rodríguez Saá (quien los había convocado con la excusa de inaugurar el nuevo aeropuerto), argumentando problemas meteorológicos.

El Frente Federal tenía varios problemas: por un lado, la ambición de poder de Rodríguez Saá, que atentaba contra la continuidad de Puerta. O sea que el propio Rodríguez Saá modificaba la continuidad institucional. El otro era la voracidad bonaerense: desde Duhalde, que había perdido en las urnas de 1999, a Ruckauf, quien sólo quería dejar el calvario de la gobernación sin dinero. Además, los del Frente Federal no estaban dispuestos a asumir en los ministerios, algo que podría haber ayudado a consolidar a Puerta.

Los gobernadores se limitaron a ser testigos del acto de juramento de sus ministros provisionales: Humberto Schiavone, jefe de Gabinete y secretario general; Jorge Capitanich, ministro de Economía (área de Producción, Infraestructura y Servicios), Trabajo, Desarrollo Social, Salud y Seguridad Social; Oscar Lamberto, a cargo de Finanzas e Ingresos Públicos; Miguel Angel Toma, de Interior, Justicia y Derechos Humanos; Ricardo Biazzi, de Educación.

Puerta le pidió a Adalberto Rodríguez Giavarini que siguiera en la Cancillería, y a Horacio Jaunarena que se mantuviera en Defensa.

Ramón Puerta Presidente Provisional 2001

Puerta dijo que, "personalmente", era del "criterio de completar el mandato" presidencial hasta 2003, pero que "mayoritariamente en el justicialismo el análisis que se hace es que ante la gravedad de la hora que vivimos tiene que haber un fuerte respaldo popular para quien tenga que concretar medidas" y por lo tanto se convoque a elecciones.

Es interesante un fragmento de la crónica del diario La Nación sobre esa jornada:

"(...) Romero, acompañado por el gobernador de Santa Cruz, Néstor Kirchner, recorrió con paso rápido el pasillo alfombrado de rojo que conduce al despacho presidencial. Los edecanes presidenciales los miraban desorientados. "¡De muchos ni conocemos las caras!", decían, intentando mantener la compostura. (...)".

¿A quién no conocían los edecanes, a Romero o a Kirchner? ¿O a ambos? En cualquier caso, Kirchner iniciaba su desembarco en la política nacional.

En cuanto a Puerta, le quedaban horas. Ya llegaría el efímero Rodríguez Saá.

Durante el transcurso de la jornda el PJ propuso como presidente interino a Adolfo Rodríguez Saá, lo que concretó la Asamblea Legislativa horas después, el domingo 23/12/2001. Puerta no exhibió intención alguna de permanecer. ¿Hizo lo correcto?

Rodríguez Saá era gobernador desde 1983, San Luis había crecido mucho durante su gestión, él tenía una enorme ambición, nadie creyó que su juramento como Presidente de la Nación (169 votos contra 138) sería tan fugaz.

La votación estableció también que el 03/03/2002 se votaría quién cumpliría el resto del mandato de De la Rúa (diciembre de 2003).

Ahí apareció un obstáculo inicial: ¿Rodríguez Saá podía ser candidato en 2003 o debería abstenerse? El puntano reclamó su oportunidad pero Duhalde/Ruckauf fueron por su limitación.

Adolfo Rodríguez Saá Presidente de la Nación Argentina en 2001

Rodríguez Saá era presidente interino por 90 días, pero él mismo instaló su preferencia por permanecer más en el poder, y ahí terminó de quebrarse el justicialismo.

Se decidió que, en caso de que ninguna fórmula obtuviera la mayoría necesaria, habría un balotaje el 17/03/2002, y quien ganara asumirá, a más tardar, el 05/04/2002.

Saá comenzó su Presidencia comprometiéndose con la eliminación del 'corralito', pero también con la cesación de pagos de la deuda pública externa.

Resultó llamtivo que él y todos los dirigentes políticos tomaran con semejante liviandad el 'default' decidido, sin tener un plan de salida del incumplimiento. Esta irresponsabilidad sobre el problema que estaban provocando explica el problema de fondo de los Kirchner más adelante: el default permanente que arrastraron.

Y esos dirigentes instalaron en la opinión pública la idea de que el incumplimiento provocaba consecuencias mínimas.

Rodríguez Saá levantó el estado de sitio y propuso la creación de una nueva moneda (cuasimoneda, en verdad. Debe recordarse que eran los tiempos del Patacon, Lecop, etc.), a la que llamaría "Argentino", para financiar planes de vivienda y más de 100.000 subsidios, así como un aumento a jubilados y estatales.

El argentino circularía de manera paralela al peso y el dólar.

Tal como sucede en estas ocasiones, la CGT respaldó a Rodríguez Saá aunque cada dirigente sindical tenía su propia opinión; y en la Unión Industrial Argentina y un importante sector del Partido Justicialista se manifestó disconcormidad con la decisión del nuevo Presidente de devaluar la moneda de manera gradual: querían una gran devaluación inmediata.

Renuncia de Rodríguez Saa y balance de 7 días de gobierno

Según cuenta Rodríguez Saá, Héctor Magnetto, de Grupo Clarín, lo visitó con el plan devaluador/pesificador, y así tomó conocimiento de lo que se estaba consolidando en líderes empresariales. Hay testigos del encuentro porque Rodríguez Saá les pidió que estuvieran presentes sus entonces ministros Hugo Franco y José María Vernet.

Las crónicas escritas con posterioridad profundizan el caso de Grupo Clarín: tenía una deuda de US$ 940 millones y estaba al borde de la convocatoria de acreedores. Necesitaba todo lo que consiguió con Eduardo Duhalde después: pesificación de las obligaciones y modificación de la Ley de Quiebras para impedir que sus acreedores ejecutaran las garantías.

No fue el único caso: abundaron los APE (Acuerdos Preventivos Extrajudiciales), que fue la manera que encontraron las empresas de estafar en forma masiva a sus tenedores de Obligaciones Negociables. Pero todo eso llegaría después, primero debía provocarse el cambio presidencial, y Rodríguez Saá colaboraba mucho con su improvisación.

Con la presión de medios de comunicación, Rodríguez Saá pasó de liderar las encuestas para las elecciones presidenciales del año 2003, a obtener apenas el 14,3 % de la simpatía de los ciudadanos.

Además, José Manuel de la Sota (Córdoba), e inclusive Néstor Kirchner (Santa Cruz), deslizaron su ambición presidencial futura. A las críticas se sumaron los senadores Duhalde y Capitanich (ministro de Infraestructura y Vivienda e interino de Economía, de Desarrollo Social y Medio Ambiente, de Salud, de Trabajo, Empleo y Formación de Recursos Humanos y de Seguridad Social).

De pronto, 'el Adolfo' se encontró en soledad con su hermano 'el Alberto': no supo/no pudo/no quiso construir la masa crítica imprescindible para permanecer. El individualismo de los Rodríguez Saá persiste hasta hoy: San Luis parece, por momentos, otro país.

La falta de apoyo de la mayoría de los gobernadores era evidente. La anécdota consiste en que nadie asistió a la convocatoria que 'el Adolfo' les hizo para reunirse en Chapadmalal, donde además se cortó la luz (él denuncia que se la habían cortado), y entonces se marchó a San Luis, desde donde renunció el 30/12/2001, a 7 días de su nombramiento, de los cuales tan solo 3 fueron hábiles.

Ramón Puerta otra vez tuvo la oportunidad pero eligió dejarla pasar. Para muchos, un cobarde. Él afirma que no había margen posible. Todo estaba servido para Duhalde. Detrás suyo llegaría Kirchner.