Adelanto

Daniel Seoane se anota para intentar destronar a los Moyano

ENDEUDAMIENTO MATA ESCEPTICISMO

Ma' qué Cristina, muchachos es la política económica

"La economía, estúpido (The economy, stupid)" fue un slogan creado en 1992 por el estratega de campaña de Bill Clinton, James Carville, y que el entonces gobernador de Arkansas, que enfrentaba en las presidenciales a George Bush padre, colgó en su oficina. En 2017, la City, las calificadoras de riesgo, los economistas y la mayoría de los que presumen de expertos financieros atribuyeron al síndrome CFK la trepada del dólar previa al comicio de agosto. Pero los desmintió el último informe de Economía & Regiones. El balance cambiario a julio pasado puso en claro que el “cuco de los mercados” era una excusa, porque “se fugan capitales (US$2.474 millones), hay poca inversión extranjera directa (US$234 millones), se pagan intereses (US$789), se giran dividendos (US$250 millones), hay déficit comercial (US$798 millones) y, por ende, déficit de cuenta corriente (US$-1.427 millones)”, sintetizó. Y que debido al juego entre cuenta de capital y financiera contra cuenta corriente, en ese mes se perdieron -US$980 millones de reservas internacionales. ¿Cómo no iban a haber semejante interés por los dólares ante tal sangría, si hasta los propios funcionarios del gobierno declararon ante la Oficina Anticorrupción que tienen, en promedio, el 43% de su patrimonio en el exterior.

Gestor de la piedra angular de la estrategia financiera del gobierno de Cambiemos, el endeudamiento externo, que acumula US$37.120 millones desde enero’16), el ministro de Finanzas, Luis Caputo, instó a un centenar de empresarios y ejecutivos de multinacionales convocados por la Asociación Empresaria Argentina (AEA) a apostar por el país. Y en su favor hay que reconocer que las declaraciones juradas que presenta ante la Oficina Anticorrupción son consecuentes con su exhortación, ya que 7,18% de su cartera lo tiene afuera, casi en línea con el 7,65% en que dejó su posición patrimonial el jefe supremo, Mauricio Macri.

El problema es que no acompañan los números que desde enero de 2016 hasta ahora deja la política económica ejecutada desde la Casa Rosada y detalla la consultora Economía & Regiones:

> Endeudamiento acumulado de US$37.120 millones contra US$7.049 millones de enero 2014 a julio 2015.
> Pago de intereses netos de US$16.770 millones, contra los US$8.088 millones que había representado en ene14-jul15.
> Inversión extranjera directa de US$ 4.108 millones, contra US$2.574 millones que había acumulado en enero 2014-julio 2015.
> Giro de utilidades por US$4.340 millones contra US$1.464 millones de enero 2014-julio 2015.
> Fuga de capitales del sector privado no financiero US$ 20.103 millones.
> Déficit de cuenta corriente cambiario -US$ 23.197 millones.
> Importaciones 15,64% superiores en enero/julio 2017 respecto de igual período de 2016, contra exportaciones que subieron 1,4%.
> Cuenta capital y financiera que por apertura y financiamiento externo crece a $43.938 millones en julio 2017 de US$3.607 millones que tenía en enero 2016, cuando de US$ -684 millones en enero 2014 se había pasado a US$9.254 millones en julio 2015.

Las deudas hacen dudar

En este contexto, es explicable que el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, haya decidido conservar el 70,04% de su riqueza declarada ante la OA en activos externos y que el titular de la cartera de Hacienda, Nicolás Dujovne, sea quien mayor porcentaje de capital propio posee afuera: 88%, seguido de cerca por su par de Energía, Juan José Aranguren, con el 84%, según datos extraídos de las DDJJ que publicó la semana pasada el diario La Nación.

Una conclusión a priori podría ser que se trata de los funcionarios que están más empapados de la cocina de la economía y las perspectivas que sus colegas, ya que casi les duplican el promedio del 43% que registraron las colocaciones externas de la totalidad del gabinete nacional respecto del patrimonio total declarado.

La calle parece haber tomado nota de la preferencia del equipo de gobierno por los activos externos en la administración de sus intereses particulares, ya que de los US$20.103 millones que se registraron fugados entre enero 2016 y julio 2017 (casi 3 veces más que en enero 2014-julio 2015) casi la mitad de los dólares comprados en julio fue por importes inferiores a US$10.000, y el 96% de los adquirentes perteneció a este estrato, según el informe de E&R. Casi un millón de pequeños ahorristas se volcó al dólar, a US$1.483 promedio por barba.

Los empresarios e inversores que escucharon al ministro Luis Caputo lo ven con las valijas hechas para salir de gira a buscar US$ 25.000 millones en créditos al 4,5% anual para financiar el año 2018 el gradualismo en la reducción del déficit fiscal y, adicionalmente, pagar la carga de intereses que significó la quintuplicación de la deuda a las elevadas tasas devengadas en el primer año de salida del default de la deuda. Dentro de las fronteras necesitará juntar otros $36.000 millones.

Es que son demasiados déficits a cubrir con endeudamiento, además de estar reemplazando la emisión monetaria con que se cubría un desequilibrio fiscal: por ejemplo, el de la cuenta corriente, US$23.197 millones acumulados entre enero 2016-julio2017), consecuencia principalmente de 2 fenómenos:

> Que suben los pagos de intereses por mayor deuda y,

> Que la economía volvió a abrirse al mundo y funciona normalmente, es decir hay pago de dividendos, royalties, etc.

El signo negativo que da la balanza comercial tiene dos componentes:

> La pérdida de competitividad de las exportaciones atribuido por los empresarios al atraso cambiario en relación a los costos internos y a la elevada carga impositiva comparativa.

> Las consecuencias de la apertura a las importaciones y de la crisis brasileña, que lideran los vehículos, con un 44% de avance interanual de las compras externas; los bienes de consumo (+16%) y los bienes de capital (equipos de transporte industrial principalmente), +20%.

Una cuenta referencial que cualquiera hace es que para congelar el balance cambiario al día de hoy, o sea que no se agregue ni un dólar de deuda externa, no se fugue ni un dólar más, no las empresas no giren dividendos y se ponga en cero el signo negativo del intercambio comercial, que es de US$ 3.500 millones en los 7 primeros meses del año, habría que cubrirlo con inversiones genuinas por US$64.953, 16 veces más que lo que arrojó la IED (inversión extranjera directa) en más de un año y medio de gestión del actual gobierno.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario