El secretario de Economía del Vaticano, George Pell -uno de los emblemas de la reforma a las finanzas de la Santa Sede impulsada por el Papa, según Andrés Beltramo Álvarez del Vatican Insider-, decidió alejarse temporalmente de su puesto para dirigirse a su país natal (Australia), luego de que se lo imputara por presuntos delitos de abuso sexual contra menores el miércoles (28/6).
GEORGE PELL
El tesorero del Vaticano, imputado por presuntos delitos de abuso sexual
Esta mañana, George Pell anunció su retiro temporario de su cargo como secretario de Economía del Vaticano para dirigirse a su país natal, Australia, donde deberá comparecer el 8/7 ante un tribunal de primera instancia en Melbourne.
Pell negó todos los cargos y dijo que quiere "limpiar su nombre". El Vaticano le ofreció su respaldo, al no exigir su dimisión. Hace 8 meses, agentes policiales habían interrogado a Pell, de 76 años, en Roma, sobre estas acusaciones. Ahora deberá comparecer ante el tribunal de primera instancia en Melbourne el 18/7. "Es raro que un cardenal, un príncipe de la Iglesia (N de la R: Católica Apostólica Romana), sea acusado de abuso sexual, a pesar de que uno de los casos más notorios involucró al cardenal Hans Hermann Groer de Viena, que renunció en 1995 por acusaciones que fueron consideradas creíbles por su sucesor", escribió Jacqueline William del diario The New York Times.
“Sostengo mi inocencia ante estas acusaciones. Son falsas. La misma idea de los abusos sexuales es para mi repugnante”, dijo Pell en inglés, en la conferencia de prensa que brindó esta madrugada en la sala de prensa del Vaticano. Pell recordó que los hechos que se le imputan han estado bajo investigación durante 2 años, en los que hubo filtraciones a la prensa y "ensañamiento sin tregua". “El santo padre ha sido constantemente informado durante este largo período, y he tenido la oportunidad de hablar con él recientemente sobre la necesidad de tomar un permiso temporario para poder limpiar mi nombre. Agradezco a su santidad que me lo haya permitido para poder volver a Australia. Hablé con mis abogaos para comprender los tiempos de mi regreso y a mis doctores sobre cómo será el mejor modo de hacerlo”, precisó Pell.
"La escala global de los escándalos de abuso sexual por parte del clero católico se hacen cada vez más difíciles para el Vaticano de negar, con cada shockeante investigación nacional. La última, de investigadores gubernamentales australianos, encontró que entre 1980 y 2015 hubo 4.444 víctimas de abuso y al menos 1.800 sospechosos de abuso, la mayoría de ellos curas o hermanos religiosos", escribió en una editorial del año 2013 el diario The New York Times. "Durante este período, el subtexto aterrador es la culpabilidad de obispos que no hicieron nada contra los crímenes. Los niños abusados eran ignorados o castigados mientras que los sacerdotes que los violaban, eran protegidos por sus superiores."
En las últimas décadas, más de 50 sacerdotes católicos romanos en el mundo han sido acusados de abusar sexualmente a niños, según el sitio BishopAccountability.org -un grupo activista de Massachusetts que documenta los abusos sexuales en la Iglesia. Menos, sin embargo, se han enfrentado a cargos criminales.








