El diario Río Negro, con base en General Roca (Río Negro), que circula en la provincia homónima y Neuquén, cumplió 104 años desde que fuera fundado en 1912 por Fernando Rajneri, y atraviesa una interminable crisis institucional y familiar que acaba de dejar acéfala la presidencia del directorio y la dirección periodística.
CRISIS SIN FONDO EN EL DECANO PATAGÓNICO
Diario Río Negro se quedó sin presidente ni director y pelea accionaria
El diario decano de la Patagonia, el Río Negro, de la familia Rajneri, está sumergido en una interminable crisis por la pérdida de circulación y publicidad, que disparó “golpes de Estado” de una generación sobre otra entre los accionistas, y de la misma entre sí, que derivó en noviembre en la remoción del director periodístico que habían contratado hacía un año en Buenos Aires, el ex Clarín Daniel Juri, y ahora en la renuncia del presidente del directorio ante una represalia del gobernador Alberto Weretilneck contra un emprendimiento artístico fundado por su padre en General Roca, que recibe subsidios del Estado provincial, por estar disconforme con el tratamiento periodístico que le daban en el diario, cuya reciprocidad respecto del aporte no lo conformaba. Con 104 años cumplidos, el diario Río Negro se encuentra a la deriva.
Las vicisitudes económicas que atraviesa el periódico patagónico hicieron eclosión poco después de celebrarse el centenario, consecuencia de lo cual fue desplazado de la dirección periodística Julio Rajneri, ex ministro de Educación de Raúl Alfonsín y mentor de la exitosa trayectoria que se le imprimió al matutino, y de la vicedirección el poeta Aleardo Coya Laría, hermano de Carlos Caco, quien hizo crecer a la empresa desarrollando proyectos multimedia y negocios frutícolas. Ambos sobrinos de don Julio.
El trasvasamiento no fue pacífico. Tomó la conducción entonces otra rama de la segunda generación Rajneri: Norberto Tilito y Ricardo Gamba (hijo de Nélida, muchos años vicepresidenta cuando Julio era presidente). Estuvieron en tratos con posibles inversores, se decía que el Grupo Indalo y Clarín. Removieron al gerente general, con causa penal incluida, Horacio López, y salieron a seleccionar a través de una consultora de Buenos Aires un CEO y un director periodístico. La elección de éste último recayó en un periodista ex Clarín, Daniel Juri, quien en algo más de 1 año fue despedido por considerar -una porción de los accionistas peleados con los otros- insatisfactoria su gestión.
Las sorpresas no concluyeron ahí, ya que presentó la renuncia a la presidencia del directorio Tilito Rajneri, quien heredó de su padre Norberto (Tilo) el emprendimiento conocido en General Roca como la Ciudad de las Artes, luego de que el gobernador Alberto Weretilneck le quitara el 50% del presupuesto al Instituto Universitario Patagónico de Artes (IUPA) y frenara todos sus proyectos de expansión. Fue en represalia a una nota en la que se criticaba severamente la Administración rionegrina.
Sin presidente ni director, el diario quedó a cargo del editor Guillermo Berto, un histórico de la Redacción, especializado en temas judiciales. La página web Confluencia Digital, que financia el director desplazado Julio Rajneri, y edita quien fuera su columnista política de confianza, junto al veterano Carlos Torrengo, publicó la historia de tan traumáticos cambios, de los que fueron parte.
“No parece tener fin la crisis de conducción que atraviesa el diario Río Negro desde que, hace dos años, un grupo de accionistas sobrinos de Julio Rajneri tomó el control de la empresa y destituyó al prestigioso periodista de su cargo de director del medio y de presidente del directorio de la empresa que lo edita desde hace 104 años”, escribió Alicia Miller.
“La renuncia de Norberto ´Tilo´ Rajneri como presidente del directorio resultó una virtual admisión de que la reducción a la mitad de los aportes estatales al IUPA fue, como se señaló desde diversos sectores, una tremenda represalia contra la publicación en el diario ´Río Negro´ de artículos críticos al gobierno provincial y a dirigentes allegados al gobernador Alberto Weretilneck”.
La enumeración de esas notas que aparentemente despertaron la reacción del gobernador hablan de una firmada por el ex secretario general Ítalo Pisani, publicada el 04/02, en la que revelaba que una joven de 19 años de Cipolletti denunció al legislador oficialista de Juntos Somos Río Negro (el partido del mandatario), Rubén López, de haberle proporcionado un narcótico y haberla violado.
Menciona, asimismo, que “el pasado domingo 12, un informe del suplemento económico Pulso, firmado por Javier Lojo, brindó detalles del déficit del Estado provincial y atribuyó gran parte de la problemática al despilfarro de gastos por parte de Weretilneck, a través de la incorporación de grandes cantidades de empleados públicos y de aportes a entidades civiles, muchas de ellas ligadas al oficialismo."
La nota de Miller afirma que en el mismo día el gobernador envió un correo electrónico a Lojo reprochándole el artículo con duros términos. Después de ese mismo mediodía, una información gubernamental de Prensa dio cuenta de un decreto –firmado ese mismo día- que reducía a la mitad el aporte de casi $140 millones asignado en el Presupuesto de Río Negro al IUPA, el Instituto de Artes creado por el fallecido Norberto Tilo Rajneri, padre de quien desde hace 2 años es la máxima autoridad del diario Río Negro.
Subsidios al arte
Cuenta la periodista que Tilito Rajneri dirigió la Fundación Cultural Patagonia que creó el IUPA hasta que, hace 2 años, asumió como presidente del directorio de Editorial Río Negro luego del desplazamiento de Julio Rajneri. La Fundación logró que la Provincia de Río Negro se hiciera cargo de sostener los gastos de funcionamiento y personal del IUPA, mientras que el edificio sigue siendo de la entidad civil.
Desliza Alicia Miller la suspicacia de que durante 2016 un aporte del Estado provincial para realizar varias aulas fue atribuido por varios observadores a un cambio en la línea editorial del diario Río Negro, que (editorializa) abandonó su tradicional función de control de los poderes públicos para asumir una posición más condescendiente con el gobierno provincial de Río Negro.
“La excepción fueron algunos periodistas que siguieron ejerciendo el rol de realizar investigaciones y artículos de opinión críticos, aún cuando éstos resultaban como islas en el mar”, asevera con una lógica cuota de subjetividad por haber formado parte de la redacción que fue removida por la “generación de los sobrinos”.
Añadió que, en noviembre, causó sorpresa conocer que el Presupuesto estatal para 2017 incluía un aporte extraordinario para el IUPA de $140 millones. Éste respondía al anuncio, meses atrás, de que la academia de artes abriría una sede en Viedma.
Hace hincapié, en consecuencia, de que apenas 2 meses después de que ese Presupuesto fuera convertido en ley y a 30 días de comenzar el año de ejecución, el súbito decreto dominguero de Weretilneck, un aliado de Mauricio Macri, fue leído por la opinión pública como una represalia contra el presidente del directorio del diario Río Negro por no evitar la publicación de artículos críticos al gobierno.
Miller recuerda que en una nota breve publicada por el medio, el IUPA anunció que su titular viajaría a Viedma para pedir a las autoridades provinciales que revisaran el drástico recorte, que en la práctica dejaba a la entidad en imposibilidad de pagar los sueldos y los gastos normales del año, aun sin concretar la anunciada sede en la capital de la provincia y el dictado de carreras en Bariloche.
Tilito Rajneri minimizó la situación señalando que obedecía a una “mala coincidencia” y que, en la práctica, él no representa al IUPA, dirigido desde hace tiempo por Norberto Gerardo Blanes.
“No todos en el directorio de Editorial Río Negro SA compartieron su visión”, afirma la autora de la nota. Ricardo Gamba, accionista, dijo: “Me parece obvio que se trata una represalia del gobierno”, aun cuando se presentara de una forma original, golpeando no directamente al diario sino a los intereses privados del presidente de su directorio y accionista privilegiado.
Él vinculó el decreto de “ahorro” a “un grosero intento de presionar para negociar, a raíz de algunas notas que le irritaron especialmente” ante la complacencia habitual.
Desde lo conceptual, subrayó Miller, relativizó las explicaciones. “La defensa de la libertad de expresión supone invertir la carga de la prueba y el beneficio de la duda en contra del Estado”.
Pone de relieve la periodista que su jefe, Julio Rajneri, “quien durante 40 años dirigió el diario y lo convirtió en un medio de referencia del sur del país con prestigio nacional y distinciones en el exterior”, ensalza, envió una carta al directorio de la empresa, señalando que el generoso aporte primero y el decreto después son inseparables: “Se trata sin duda del caso más grave de extorsión contra la libertad de expresión que ha sufrido el diario desde la resolución del entonces gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, suprimiendo la pauta de la publicidad oficial y que motivó el célebre fallo de la Suprema Corte distinguido por el premio Chapultepec de la Sociedad Interamericana de Prensa. Al bajar el nivel de confrontación y reducir el tema a una negociación entre el IUPA y el gobernador, el diario elige el camino de la capitulación”, sentencia el veterano ex director.
Al día siguiente Tilito Rajneri presentaba su renuncia indeclinable al cargo de presidente del directorio de Editorial Río Negro.
“En los hechos, la dimisión otorga razón a quienes desde la empresa vieron con ojos críticos el cambio en la línea editorial del diario y lo vincularon con los generosos aportes estatales al IUPA”, comenta Miller.
En pleno apogeo del inventor del megaemprendimiento vinculado al arte que se erigiera en las afueras de General Roca, Tilo Rajneri, los recursos provenían de donaciones pero también de partidas asignadas por la provincia durante la gobernación radical de Horacio Massacessi, enfrentado a muerte con Julio Rajneri, pelea que se hizo extensiva a los hermanos y en la que metía cuña el reginense con los aportes, que implicaba intervenir en la interna familiar.
De algún modo, el subsidio estatal a IUPA volvió a enquistarse en las relaciones de los Rajneri a través del diario.
Pero la crisis, en realidad, venía de antes, ya que el desplazamiento de Daniel Juri como director periodístico se produjo en noviembre de 2016, con lo que el diario Río Negro también se queda ahora sin conducción empresarial.
Aun así, según se subraya en forma crítica desde Confluencia Digital, “la crónica de los hechos ocurridos en los últimos días son la primera reacción desde la propia empresa a la declinación iniciada en 2015, que incluyó la partida de varios periodistas de firma que no fueron reemplazados (N. de la R: entre quienes se autoincluyen los del staff de la página web), un rediseño de sus versiones web y papel con reducción de páginas y suplementos y el cambio en la línea editorial."
El recambio en la Redacción fue dispuesto por la subliga de los sobrinos a partir de una evaluación del medio encargado a una consultora especializada en contenidos periodísticos que destrozó al staff que estaba al frente del diario y recomendó contratar una nueva conducción. Los desplazados son los que desde Confluencia Digital defenestran a quienes los reemplazaron.







