FIDEL ERA EL LÍDER, PERO RAÚL EL MÁS PRAGMÁTICO

Diálogo entre Raúl y Barack: Un guiño más bien de Moscú que de La Habana

El comunismo poco a poco va perdiendo campo de acción alrededor del mundo y la globalización vuelve a tomar color, con el papa Francisco a la cabeza. Son conocidas las relaciones que Raúl Modesto Castro Ruz mantuvo (y mantiene) con Rusia por una cuestión ideológica, que fue creciendo desde 1953, cuando conoció al agente de la KGB, Niloái Leonov. De hecho, ni bien asumió el cargo de presidente provisional de Cuba, no hizo más que viajar rápidamente a México (por su cercanía) -para solidificar lazos comerciales- y a Rusia para dar una imagen al mundo de "unidad comunista". En este contexto, Moscú se encuentra con los ojos bien abiertos sobre los pasos que darán ambos mandatarios americanos a partir de esta nueva apertura al diálogo, expresando: "(...) Por supuesto, estamos interesados en que Cuba, un país amigo de Rusia, mantenga buenas relaciones con todos sus vecinos y, en primer lugar, con EE.UU.".

Desde la caída de la URSS (1991), Rusia ha tomado diferentes caminos, pero lo concreto es que en la actualidad, Vladimir Putin, ha expresado su gran poder y despliegue militar en Siria como para hacer pie y marcar nuevamente sus alcances.

También es cierto que políticamente está comenzando a girar hacia la unidad con el capitalismo para solidificar la globalización por la que tanto desespera la Iglesia católica, expresada a través de su líder, Francisco I.

Ante esto, ciertos analistas, toman este nuevo acercamiento entre Barack Obama y los Castro (Raúl a la cabeza) como un nuevo guiño de Moscú para con Washington, que se suma a las conversaciones de último momento para que Putin retirase sus fuerzas armadas de Siria, tal como ocurrió.

A diferencia de Fidel, quien se destacó como líder estudiantil vinculado al Partido Ortodoxo, Raúl se acercó a movimientos comunistas y se unió a la Juventud Socialista, del Partido Socialista Popular (PSP), organización política de corte soviético.

En 1953, a los 22 años, realizó su primer viaje fuera del país, participando en la Conferencia Internacional de Defensa de los Derechos de la Juventud realizada en Viena, y luego, en Bucarest, en la reunión del comité organizador del IV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Durante su viaje de regreso a La Habana en el barco Andrea, conoció al agente secreto de la KGB, Nikolái Leonov, quien viajaba de camino a hacerse cargo de su puesto en la embajada soviética en México, y con quien forjaría una amistad que años después sería trascendental en las relaciones entre Cuba y la URSS.

Las relaciones, congeladas desde el embargo impuesto en octubre de 1960, se volvieron a restablecer, y esto fue visto muy positivamente por la ex URSS: "Hoy en día, estas relaciones adquieren una nueva naturaleza, existen amplias posibilidades para la colaboración bilateral y, por supuesto, estamos interesados en que Cuba, un país amigo de Rusia, mantenga buenas relaciones con todos sus vecinos y, en primer lugar, con EE.UU.", anunció el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov.

Pero el discurso de Obama expresó con firmeza su posición, por más que el comunismo ruso no esté tan de acuerdo, en primera instancia: "El futuro de Cuba tiene que estar en la manos del pueblo cubano".

"Todas las personas deben tener el mismo peso ante la ley y que los ciudadanos tengan el derecho a libertad de expresión y criticar a sus gobiernos y practicar su fe en forma pública, además de elegir sus gobierno en forma pública y secreta", dijo. ​

En un  histórico discurso, en su segundo y último día en la isla (22/03), Obama afirmó "Cultivo una rosa blanca", citando al prócer José Martí en un poema dedicado a los amigos y la paz.

"Yo creo en el pueblo cubano", dijo el presidente entre aplausos.

"No solo vamos a normalizar relaciones con el Gobierno de Cuba, sino con todo el pueblo cubano", agregó en un discurso cubierto por los medios locales casi en cadena nacional.

El jefe de la Casa Blanca  prometió seguir "trabajando" por eliminar el embargo de Estados Unidos a Cuba y alentó la cooperación entre ambos países sin que Washington "imponga su sistema político" a la isla.

Obama llegó al Gran Teatro Alicia Alonso de La Habana, donde fue recibido a la entrada por su homólogo de Cuba, Raúl Castro, antes de ofrecer al pueblo cubano un discurso sobre la complicada historia entre los dos países y el futuro de su relación.

A su llegada al teatro, Obama también saludó a la directora del Ballet Nacional de Cuba, la legendaria bailarina Alicia Alonso; así como al canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Al hacer su aparición en el escenario, el presidente de Estados Unidos recibió una fuerte ovación y aplausos que respondió con un "Muchas gracias" en español.

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