Flojita y cooperando: Una manera de explicar por qué los hombres desean tanto la cola

¿Querés saber por qué los hombres están obsesionados con el sexo anal? ¿Querés saber por qué no es, en verdad, una obsesión? Y el dilema: ¿a ellas le gusta o sólo fingen para darle el placer a su pareja?

¿Qué obsesión tienen los hombres con el sexo anal? Esta es una pregunta que frecuentemente se hacen las mujeres, y que fue planteada en un foro de 'Yahoo' por una mujer que relató que su marido insistía en tener este tipo de relación sexual al que ella se negaba.  
La respuesta favorita, que se llevó el 50% de los votos, decía lo siguiente:
"Es una buena pregunta. Sencillamente no es una obsesión, o en todo caso no es exclusiva de los hombres. Según los datos estadísticos, alrededor del 40% de las parejas heterosexuales han probado alguna vez el coito anal, y en muchos casos la iniciativa viene de parte de las mujeres.
Fue mi caso con mi mujer. Ella misma me propuso tener sexo anal aproximadamente a los 4 meses de tener relaciones sexuales. Te mentiría si te dijera que no había pensado y fantaseado con ello antes, pero nunca se lo había mencionado siquiera. Ella había visto antes películas y revistas porno y había fantaseado con el coito anal, pero (según ella) yo fui la primer pareja a la que le tuvo la suficiente confianza como para pedírselo.
Se han propuesto muchas explicaciones: el placer de experimentar lo prohibido, homosexualidad reprimida, fijaciones psicológicas... en fin. Es posible que todas tengan su parte de verdad. También es cierto que los primates y los perros, entre otros animales, también practican el coito anal.
Gran parte de los tabúes hacia el sexo anal proceden de nuestra cultura represiva. En algunas regiones de europa por ejemplo, el coito anal es mucho más frecuente y se considera parte normal de la sexualidad. A nosotros simplemente nos parece raro porque tenemos una represión sexual bárbara y una moral impregnada de tradiciones culturales y religiosas que se oponen a cualquier tipo de manifestación sexual que no sea el sexo ocasional y con fines reproductivos.
Si a ti te parece desagradable la idea del sexo anal, estás en todo tu derecho de que se te respete. El sexo anal no es para todo el mundo. Hay muchas personas a las que les cuesta demasiado relajar el esfinter y cualquier tipo de penetración, incluso con el dedo, les parece dolorosa. También es cierto que puede ser una práctica peligrosa para la salud si no se realiza con cuidado e higiene. Es necesario que la persona que va a ser penetrada verdaderamente lo desee y esté dispuesta a relajarse y disfrutar de la experiencia para que lo encuentre placentero. Eso puede tomar mucho tiempo. Fíjate: mi esposa me lo propuso a los 4 meses de tener relaciones sexuales, y apenas lo conseguimos hace un par de meses. Tardamos 2 años y medio en conseguir una penetración anal satisfactoria para los dos, pero te aseguro que valió la pena. Tanto para mí como para ella."
Por las preguntas con la que finalizó su exposición la 'NN' denominada 'Ro', "¿qué se siente? ¿duele? ¿qué me recomiendan que haga?", está claro que siquiera ha hecho un intento por "comprender" a su pareja.  ¿Por qué negarse a aquello que no se conoce? ¿por qué no intentarlo? Y, ¿por qué no proponérselo a él? Es también cierto que para el hombre, el gran dilema respecto al sexo anal es saber si a las mujeres realmente les gusta o no. "¿Gozan el sexo anal o fingen y se aguantan el dolor por tratar de estar bien con su pareja?", dicen. 
Una excelente manera de que ellas demuestren que les gusta, es tomando la iniciativa. En efecto, una negativa constante por parte de la pareja para practicar este tipo de sexo (sobre todo si aún no ha tenido la experiencia) puede aumentar en el hombre el "placer por lo prohibido".
Recordemos que el erotismo anal está rodeado de un fuerte tabú. Aún así  millones de hombres y mujeres  -heterosexuales, homosexuales, bisexuales -  experimentan con el sexo anal.
El ano, es rico en terminaciones nerviosas y está interconectado con los músculos pélvicos principales, es el vecino erógeno más cercano de los órganos genitales y de las contracciones rítmicas durante el orgasmo.
Hace treinta y cinco años, Kinsey señaló que la región anal tenía significación erótica para  la mitad de la población. En un examen de 100.000 lectores del Playboy, el 47% de los hombres y el 61% de las mujeres admitieron haber realizado o intentado la cópula anal.
En verdad, hay muchas maneras de gozar del sexo anal. Las técnicas más comunes incluyen el tacto de la abertura anal mientras se masturba o estimula el ano de la pareja durante la cópula o sexo oral.
Algunas personas gozan con la sensación de un dedo -el propio o el de la pareja- insinuado en su abertura anal y rotando suavemente. Otros pueden preferir la inserción de un vibrador más allá de la abertura anal. Muchos hombres, incluyendo heterosexuales, prefieren esta forma de penetración.
El placer oral-anal disgusta incluso como idea a mucha gente. Otros gozan realizándolo o permitiendo ser "sondeados" de esta manera tan especial.
Por otra parte, es un mito peligroso la creencia de que el estímulo anal, especialmente la cópula, tiene que lastimar. El cuerpo reconoce el dolor cuando algo es incorrecto, lo mismo pasa con el área anal. Con su alta concentración en terminaciones nerviosas, el ano puede sentir un gran dolor si no se hacen las cosas correctamente, pero puede ser una fuente de gran placer.
Cuando un dedo, un objeto o un pene se introduce en el ano, los músculos anales sufren un espasmo, como si lucharan contra una invasión. El dolor llegará si la pareja no espera a que los músculos se relajen, disminuya la tensión y el dolor desaparezca. Cualquier 'placer' producido en esta clase de actividad deriva sobre todo de la ausencia de malestar.
El placer anal máximo requiere la eliminación de todo dolor o trauma físico en  la experiencia anal. La protección de la pareja pasiva implica  decir "no" hasta que él o ella estén listos para continuar. La preparación es una combinación de relajación física, ayudada generalmente por mucho tacto anal pausado y por mucho deseo.
Además, el estímulo anal proporciona muchas clases de placer. Cuando un objeto o un pene se inserta más allá de la abertura anal, en el recto, otros placeres están implicados. La porción externa del recto, como la vagina, tiene también terminaciones nerviosas. La parte interna responde sobre todo a la presión.
Algunas personas gozan de las sensaciones de presión y plenitud una vez que comprenden que no es una presión inminente del intestino. La presión rectal es especialmente importante para los entusiastas del "fisting," una forma de sexo anal en la cual varios dedos o incluso la mano y el antebrazo enteros se inserten en el recto.
En los hombres, la próstata -que está justo más allá de la pared rectal, hacia el frente del cuerpo- puede ser una fuente de placer cuando se le dan masajes con un dedo, un objeto, o un pene. También, el extremo inferior del pene, o el "bulbo" está cerca de la abertura anal y se estimula indirectamente en la mayoría de los tipos de sexo anal.
El placer anal puede ser psicológico también. El tabú anal agrega la emoción de lo prohibido. Los entusiastas de estas prácticas pueden gozar de la sensación de estar disfrutando de algo "perverso".  La gente mira el ano como un lugar secreto, especial, compartirlo con alguien es un acto de franqueza y de entrega.
# El estímulo anal puede conducir al orgasmo
Una minoría de hombres y  mujeres puede responder con un orgasmo al sexo anal sin el estímulo genital directo. Las mujeres probablemente por las  contracciones pélvicas de los músculos y una minoría por el entusiasmo de ser penetrada analmente.
Cuando los hombres experimentan un orgasmo por estímulo anal, éste tiende a concentrarse en la próstata, y no hay ninguna duda de que también están respondiendo al estímulo indirecto del bulbo del pene.
Los orgasmos por estímulo anal son más probables cuando los participantes se concentran a fondo en sus sensaciones y fantasías. Buscar un orgasmo anal creará nuevas presiones e interrumpirá el placer.
Debemos recordar que la mayoría de la gente requiere del estímulo genital directo para poder culminar un orgasmo. Pero también hay algunos personas que tienen orgasmos solamente con el estímulo anal.