¿Y si el diario El País no es tan bueno como dicen?

Los 'progres' argentinos veneran al diario 'El País', de Madrid, probablemente porque su relación con la socialdemocracia les hace creer que viven en Europa, no en la Argentina donde tienen que aceptar el amarillismo oficialista de Clarín. Pero cuidado: en 'El País' también ocurren calamidades y mal periodismo.

Ayer lunes 21 publicó una persona llamada Ernesto Aguiar, en El Mundo, de Madrid, una acusación contra El País y el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) por el complot organizado en su contra en 1999, que ha resultado ser falso, pese a haber acabado con su carrera y la de Josep Borrell.

Hoy la historia ¡se repite: el consejero de Administraciones Públicas de Melilla, Miguel Marín, ha demandado por protección del honor al secretario de Organización del PSME-PSOE, Alonso Díaz, y al periodista que le dio voz en El País. "El PSOE está vertiendo acusaciones sin pruebas", dijo...

Díaz está demandado por por falsas acusaciones e "insinuaciones insidiosas sin pruebas", que se basaban en un artículo publicado el pasado día 17 en el diario El País, según publica Lorena Ruiz en El Telegrama, publicación de Melilla.

¡Marín recordó que Díaz lleva 20 años viviendo a costa del erario público, ya que es un sindicalista en uso de licencia sindical para poder dedicarse a la política de acusaciones y críticas que lleva realizando.

Antes, el diario 'El Mundo' le dio espacio a quien fuera delegado especial de Hacienda en Cataluña, Ernesto Aguiar, quien fue sobreseido en la causa abierta contra él por prevaricación, cohecho y abuso de poder, que eran los cargos que le endilgó 'El País'.

Aguiar escribió: "(...) para cualquier observador bien intencionado de las cuestiones judiciales y políticas resulta evidente que lo que hizo El País no fue otra cosa que una interesadísima estafa procesal, unida a un delito grave y continuado de calumnias, puesto todo ello al servicio de un golpe de mano urdido por la dirección misma del Partido Socialista: nada menos que para acabar con su propio candidato a la Presidencia del Gobierno, desde un grupo mediático, Prisa, que, por otra parte, no ha dudado nunca en presentarse a sí mismo como adalid y baluarte de la profesionalidad y del rigor informativo".

Aguiar se queja de que tras conocerse la sentencia del Consejo de la Información de Cataluña, sobre las falsas informaciones publicadas sobre su persona en El País, "ni un solo medio de comunicación dedicó ni una sola línea a una resolución que, fundada en la evidencia de la documentación que les había aportado, aparecía como una certificación objetiva realizada por un órgano de competencia e imparcialidad incuestionables en donde se estaba diciendo a la pata llana que El País había presentado como hechos contrastados lo que, básicamente, no era otra cosa que falsedades interesadas y carentes de fundamento alguno. Y lo que es todavía peor: que se habían negado a rectificar sus propias informaciones, incluso cuando tuvieron conocimiento expreso de que eran falsas. Además de haber convertido el principio de presunción de inocencia en una convicción tan temeraria como interesada de culpabilidad".

Por lo que se aprecia leyendo estas reflexiones de Aguiar, que desde El País publicaran como ciertas esta serie de acusaciones contra él mismo, no fue un error sino una estrategia destinada a acabar en 1999 con el vencedor de las únicas elecciones primarias celebradas en la historia del PSOE y actual presidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, un adversario de José Luis Rodríguez Zapatero.

Aguiar denuncia que "Ellos -en El País-, ahora, prácticamente continúan en lo mismo. Parafraseando a Séneca, me atrevería a decir que para dedicarse a esas cosas hace falta haber disfrutado mucho del placer del odio para no tener problema alguno con que, cada día, lo grotesco se presente -porque conviene- como si de lo más sublime se tratase. Y al revés".

Grupo Prisa no dio respuesta alguna.