La caída de Flybondi en un proceso preventivo de acreedores reveló un interminable tendal de deudas que la aerolínea low cost generó a lo largo de su extensa crisis operativa y financiera. Con un acumulado cercano a los 610.000 millones de pesos, la fila “para cobrar” resultaría más larga de la cuenta tras el reconocimiento de la cesación de pagos en marzo de este año.
El proceso quedó en manos del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24. En ese recinto, el responsable de organizar el descalabro financiero de la empresa a nivel judicial será el juez Guillermo Mario Pesaresi, quien mediará los pasos a seguir previstos por ley para el pago de las deudas, paso previo a la quiebra formal en la que se ejecuta una liquidación total de bienes.
Mientras tanto, al menos 780 acreedores formales esperan para poder cobrar deudas de Flybondi, que llegó al piso de su operatividad a mediados de 2026 cuando pasó a operar apenas tres aeronaves tras la caída de numerosos contratos de leasing. Entre dichos acreedores figuran empresas de alto calibre como YPF, Google, Boeing, Aeropuertos Argentina y Mercado Libre, entre otros, según anticipó La Nación.
Principales acreedores
En términos de volumen de deudas, la principal acreedora de Flybondi sería HY Credit Global Opportunities LLC, una compañía vinculada a la financiación, acumulando un debe de casi 60 millones de dólares. En segundo lugar estaría YPF, proveedora de combustible, quien esperaría el pago de unos 14 millones de dólares por parte de la low cost.
Por detrás de esas dos, figuran decenas de acreedores extranjeros. Entre ellos, principalmente compañías de leasing de aviones, quienes dotaron de unidades para el funcionamiento de la empresa durante la etapa de operaciones normales.
Mientras tanto, Flybondi también mantendría deudas con el Estado. Se trata de un monto superior a los 9.000 millones de pesos, repartido entre distintos organismos como el Ministerio de Turismo, ARCA, ANAC, EANA, PSA, Migraciones y muchos otros.
A ello se suma un frente laboral complejo. Meses antes del colapso operativo, la compañía comenzó una serie de programas de retiro voluntario que habrían sido suscriptos por cientos de trabajadores. Estos acuerdos también formarían parte del pasivo de la empresa, con un potencial de conflictividad judicial en el fuero laboral que podría agrandar “la bola”.
Pasajeros al final
Por último, en la fila de acreedores aparecerían miles de pasajeros con reclamos por presuntos incumplimientos de servicios. Por esa vía, la deuda podría crecer aún más a niveles complejos de determinar debido a que depende de la postura de cada cliente y el curso de su reclamo.
Al igual que con los pagos generales, Flybondi suspendió hace meses el reembolso de pasajes. Aún así, continuó comercializando tickets hasta mediados de año.
Según lo previsto en el concurso preventivo, el reembolso de pasajes corresponde a acreedores quirografarios, es decir sin privilegio de cobro, por lo que podrían quedar como “últimos en la fila” por detrás de los acreedores de los créditos privilegiados (laborales, fiscales y más), que tienen prioridad de cobro.
Más noticias en Urgente24
Milei sepultó el reclamo por Malvinas: Argentina se abstuvo en la ONU de condenar el colonialismo
El Gobierno denunció a 25 detenidos por los violentos incidentes frente al Congreso y piden cárcel
Alerta del SMN por tormenta y lluvias: Cuáles provincias no se salvarán del mal tiempo













