Leído

CORONAVIRUS

En cuarentena: Qué es el "hambre emocional" (y tips para una alimentación saludable)

Mar, 07/04/2020 - 1:09pm
Enviado en:
Por Urgente24

La licenciada en Nutrición Agustina Murcho se refiere al hambre durante el encierro y cómo detectar cuando es real o emocional. Además, comparte una serie de tips para evitar los típicos atracones y mantener una alimentación saludable durante la cuarentena por el coronavirus. "¡No atormentarse ni obsesionarse! Si subís algunos kilos de más, no te preocupes. Luego se vuelve a la rutina y el cuerpo se acomoda", explica.

Cómo controlar el hambre emocional.
atracon.jpg
La Lic. en Nutrición Agustina Murcho explica que, en cuarentena, muchas veces comemos para calmar la ansiedad o angustia que nos provoca en encierro.
Contenido

En tiempos de cuarentena, la licenciada en Nutrición Agustina Murcho propone distinguir entre el "hambre real" y el "hambre emocional" a fin de mantener una alimentación saludable.

El llamado hambre real es el hambre fisiológico, la falta de comida que se da por no comer por varias horas y por comer de manera insuficiente. El cuerpo empieza a manifestarlo con dolor de cabeza o de estómago, o con la sensación de “hambre” que es difícil de describir pero todos la tenemos, o con el típico mal humor de “hambre”.

La especialista indica que ante este hambre, la solución es comer, nada más que eso. Se come, el estómago manda la señal al cerebro de que hay comida, y tema solucionado. En estos casos, comeríamos cualquier cosa, desde una ensalada a una milanesa con puré, porque lo que necesitamos es calmar esa sensación.

En cambio el "hambre emocional" es más difícil de combatir, ya que hace que tengamos hambre “todo el tiempo” y que nada nos llene, porque el cerebro utiliza a la comida para evadir problemas, emociones y pensamientos. Suele darse con atracones, comidas de mala calidad, comer de más o picoteos. Se debe hacer tratamiento nutricional, psicológico y si es necesario, psiquiátrico, ya que solamente con nutrición no alcanza, porque el problema de base no es la comida sino las emociones. Es un trabajo muy duro, lleva su tiempo, pero se puede salir, asegura la licenciada en Nutrición.

"Las emociones se vuelven protagonistas en estos días. Tenemos que aceptar aquello que nos pasa y va floreciendo, y tratar de no volcarlo y traducirlo en comida. Calmarnos con cosas que nos hagan bien, porque de lo contrario le estaremos enseñando al cerebro a comer cada vez que hay una emoción que nos perturba, poniendo comida en la boca cuando el cuerpo no la necesita. Esto, sin duda, podría llevarnos a un atracón", explica Murcho.

Asimismo, asegura que a veces uno piensa que al estar encerrados no tenemos que comer ciertos alimentos, como los hidratos de carbono. Pero, al restringirlos, el cuerpo los va a pedir, desencadenando en atracón o en picoteo. Esto, sumado a que emocionalmente estamos movilizados y terminaremos comiendo mucho más, con más emociones que nos desagradan, con culpa y aumentando de peso justamente por haber querido bajar restringiendo.

Algunos tips y recomendaciones a tener en cuenta estando en cuarentena:

> No saltear comidas, tratar de mantener una rutina diaria de comidas para evitar los atracones.

> Hacer 4 comidas bien completas, tratando de cocinar lo justo, donde haya vegetales, proteínas, hidratos y grasas saludables (y si no tenemos algo y no podemos comprar, a no desesperar. Comer lo que se puede midiendo porción).

> No te prives de aquello que te genera placer. Esto, muchas veces, nos causa angustia. Ocurre muchas veces cuando la persona quiere comer sano y se angustia cuando ingiere otro tipo de alimento.

> Hacer ejercicio en casa, alguna clase divertida o rutina que nos motive.

>  ¡No atormentarse ni obsesionarse!. Si subís algunos kilos de más, no te preocupes. Luego se vuelve a la rutina y el cuerpo se acomoda.

> Tratar de calmar la emoción haciendo algo que nos despeje, que no sea comiendo.

>   ¡Disfrutar de estar en casa, respetándonos y cuidándonos!

Lo recomendable es lograr un hábito de comida sana y evitar realizar dietas que pueden devenir en trastornos alimenticios, sin la necesidad de eliminar ningún alimento de nuestra vida.

Así como cambiamos de lugar, de horarios, de actividades, es muy probable que la forma de alimentarnos también sea distinta, finaliza la licenciada.