GLOBAL

AMY CONEY BARRETT

La nominada de Trump a la Corte Suprema no rechaza el Obamacare frente al Senado

Después de dos días de audiencias manteniéndose en silencio de cara a sus planes para el aborto y la salud pública como próxima miembro de la Corte Suprema, la nominada de Donald Trump: Amy Coney Barrett acercó parcialmente la soga del salvavidas hacia los demócratas. Es así que la misma aseguró mantenerse justa cuando se trata del Obamacare y la salud pública.

Este miércoles 14/10 continuaron las audiencias en el Senado de cara a la definición de Amy Coney Barrett como la nueva jueza de la Corte Suprema en reemplazo a la ya fallecido, Ruth Bader Ginsburg. Si bien hasta el momento la conservadora elegida por Donald Trump se había mantenido en silencio sobre cuestiones claves como el aborto y la salud pública, finalmente hizo referencia a su lugar como jueza. 

“Los jueces no pueden levantarse un día y decir: tengo una agenda, me gustan las armas, odio las armas; me gusta el aborto, odio el aborto. Y simplemente andar por ahí como una reina e imponer su voluntad al mundo”, explicó Barrett dejando en claro que sus ideales son fijos y que no llegó a ningún tipo de acuerdo con la Casa Blanca de Trump. Aunque en cuanto al aborto no fue necesario ya que llegó a la audiencia con sus 7 hijos. 

Sin embargo en cuanto al Obamacare, y las leyes de salud pública que Trump viene prometiendo reemplazar desde principios de su mandato en 2016, Barrett aseguró que no es "hostil" al programa. Esta es una buena noticia para los demócratas por el momento. Aunque al mismo tiempo desacreditan las acusaciones de los senadores demócratas en cuanto a que la nominación de Barrett era un plan de Trump para evitar que sus voces se escuchen en la Corte. 

Claro que por un lado esto es cierto teniendo en cuenta que el objetivo del Partido Republicano es que el Senado, de mayoría republicana, acepte a Barrett antes del 22/10 y que para las elecciones ya este siendo parte del organismo. A esto se le suma el hecho de que muchos analistas, y hasta las mismas amenazas de Trump, aseguran que el presidente no aceptaría un cambio de mando pacífico. 

El miércoles fue el último día para que los senadores interrogaran a Barrett, quien actualmente se desempeña como juez federal en la Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito. Ahora lo único que falta es la votación final que de acuerdo con la mayoría que existe en el Senado, será una victoria republicana.