Leído

BASTA DE ATRACONES

Cuando la comida se convierte en adicción: cómo combatir el hambre emocional

Mie, 11/12/2019 - 8:20am
Enviado en:
Por Urgente24

Comer sin necesidad fisiológica algunas veces no es para asustarse, pero sí lo es cuando sucede todos los días y a toda hora, ya que con los alimentos se trata de esconder otras patologías como la ansiedad o la adicción. En su cuenta de Instagram, la nutricionista Agustina Murcho recomienda "la educación alimentaria, apoyar al paciente y trabajar en conjunto con un psicólogo, el cual indica tratamiento psiquiátrico si es necesario".

Contenido

La comida es un escape para la angustia, la tristeza y la ansiedad. El picoteo entre comidas, ya sea dulce o salado, caliente o frío, es una de las causas del incremento de peso y la obesidad. 

La ingesta de comida sin hambre se le llama alimentación inconsciente, como también hambre emocional. Son varios los científicos que buscan una causa a este fenómeno, como los neurólogos, psicólogos, psiquiatras, nutricionistas y microbiólogos. 

Un estudio realizado por el Digestive Diseases Research Center de la Universidad de California, Estados Unidos, demostró que hay una relación entre el hambre emocional o por placer y la alteración del microbioma intestinal. 

El trabajo, publicado en la revista Plos One, indicó que "las personas que tienen elevados los niveles de un metabolito (indol) producido por nuestras bacterias son más propensas a comer por placer… y tienen más probabilidad de tener adicción a la comida". 

Otra investigación sobre ingerir comida sin necesidad fisiológica se está realizando en la Universidad de Oviedo. Uno de los profesores líderes del estudio, José Manuel Lerma Cabrera, le dio una posible razón a El Confidencial. 

"Sería por una alteración en el mismo sistema de recompensa que regula la adicción al alcohol. Estamos intentando identificar qué alimentos serían más adictivos y qué características emocionales se expresan en las personas que puntúan alto en adicción", expresó. 

"Hemos visto que el hecho de comer por placer se da más en hombres, mientras que en las mujeres se ve más un factor emocional: para reducir la ansiedad, el estrés", agregó. 

También explicó que las personas que tienen altos niveles de adicción a la comida poseen más sobrepeso y más problemas de control de impulsos: “Empiezan a comer y no tienen la señal de stop para detenerse. No reflexionan ni son conscientes de lo que comen”.

"Sabemos que comer grasas e hidratos de carbono (sobre todo simples) libera opioides en nuestro cerebro. Los opioides son los ingredientes activos de la cocaína, la heroína y muchos otros narcóticos. Así que el efecto relajante como resultado de ese helado, o de unas patatas fritas, o de la comida que cada uno prefiera para aliviar el estrés, es real, biológico. Por lo tanto, el romper ese hábito viene a ser como dejar una droga", finalizó.

Pero para liberarse del hambre emocional y los atracones hay una salida.La nutricionista Agustina Murcho (M.N. 7888) en su cuenta de Instagram explicó: "Se suele recomendar que si hay ansiedad se coma chicle, caramelos con azúcar, mucha gaseosa light, que comas apio, etc. Pero la ansiedad no se arregla con eso. Es un estado emocional que no está alertando de algo, por lo tanto un chicle ¡No lo soluciona! Así como tampoco lo soluciona un atracón". 

"A veces la ansiedad se confunde con hambre cuando la alimentación es insuficiente, que suele suceder mucho cuando se realizan dietas restrictivos o se cree que "cuidarse" implica no comer hidratos. Si ven que tienen ansiedad consulten, ya que se puede confundir con hambre, pero no es normal vivir con ansiedad ni vivir con hambre. Para combatirla se necesita ayuda terapéutica y no solo nutricional", agregó. 

"Un nutricionista no puede decirte que para combatir el hambre te comas un chicle o una zanahoria. El tratamiento no es ese sino la educación alimentaria, apoyar al paciente y trabajando en conjunto con un psicólogo, el cual indica tratamiento psiquiátrico si es necesario", finalizó.