El último cierre dispuesto por el Gobierno de Alberto Fernández que se sumó a las anteriores restricciones, ya comenzaron a hacerse sentir en la demanda de materiales para la construcción.
ALERTA EN EL SECTOR
Las restricciones pueden hacer estallar el ladrillo
El cierre y las últimas restricciones del Gobierno nacional por la pandemia de coronavirus, además de la inflación, despertaron la alerta en el sector de la construcción, que se evidenció fuertemente en la venta de materiales para construcción.
Afectada por un parate establecido desde el Ejecutivo, además de una inflación creciente, la actividad exhibe hoy una imprevisibilidad que pega directa y negativamente en el movimiento en los corralones, en los cuales desde mayo habría bajado abruptamente la demanda de ladrillos, cementos y accesorios.
En tanto, el freno en las plantas de producción de materiales añade preocupación dado que, de reavivarse el movimiento en el corto plazo, podría instalarse además un amplio escenario de faltantes.
Desde organizaciones como Construya, que integra a los principales proveedores del país, confirmaron al sitio 'iProfesional', una baja que comenzó a consolidarse.
Según el último informe de la organización, la compra de materiales para la construcción bajó algo más del 5% respecto de la primera parte del año. Y la perspectiva no es alentadora a partir del cierre de obras todavía vigente.
A ese factor hay que añadirle el incremento que muestran los insumos, que según 'Reporte Inmobiliario' se incrementó más del 50% en dólares en los últimos 7 meses.
"Con dólar más estable y fuertes incrementos en pesos se pierde rápidamente la ventana de oportunidad para ahorristas. La baja con respecto a máximos del 2017 pasó del 62% a ubicarse actualmente en un 43 por ciento por debajo", indicó la consultora en un informe reciente.
"El costo de construir se apreció en dólares. Aun cuando sigue siendo menor al de años anteriores, a partir de la revalorización del peso en el mercado blue esa ventaja relativa se acortó fundamentalmente en el último semestre", añadió.
Siempre según 'Reporte Inmobiliario', "el costo para cada metro cuadrado vendible de un edificio asciende a la suma de US$673, habiéndose apreciado tan sólo en los últimos 7 meses un 50,9%".
"Es una consecuencia lógica por el parate de las obras y los permisos intermitentes que se dieron antes para proyectos de determinada superficie", comentó José Rozados, respecto del freno en la venta de materiales.
"Tanta ida y vuelta con los permisos, la volatilidad permanente, generan una parálisis que afecta a toda la actividad. Al no tener obras avanzando de forma estable, lo que ocurre baja en la demanda. Y a eso habría que sumarle la situación de los proveedores, que también sufren la ola de contagios", agregó.
Rozados reconoció que la falta de precisiones respecto de qué pasará a partir del 11 de junio, fecha en que finaliza el decreto de restricciones vigente, amplía la falta de previsibilidad para quienes apuntan a reactivar los proyectos.
"En Capital toda la actividad viene de estar cerrada. Ahora se volvió a iniciar, aunque con menos productividad por la disponibilidad acotada de personal, los protocolos. Pero existe el temor a que este retorno sea por apenas una semana. Nadie puede asegurar que el Gobierno no volverá a las restricciones fuertes por la suba de casos. Esa duda, ese temor, repercute frenando más la venta de materiales", afirmó.
Además de estos parates, sigue el desabastecimiento de clavos, hierros, chapas y alambres, y artículos importados.
"Según el mes, también hay problemas con el abastecimiento de cemento. La demanda subió mucho desde el último tramo de 2020 a esta parte y la producción, por cuestiones lógicas de la pandemia, nunca retomó un ritmo del 100%. Hay una incertidumbre que, lamentablemente, juega en contra de las construcciones que se están haciendo", finalizó.












