Los aportes de cada trabajador para las obras sociales aumentarían del 3% al 4% del salario y los del empleador subirían del 6% al 7%. De esta forma, las contribuciones ascenderían en total del 9% al 11% del sueldo bruto. Esa sería la fórmula que analizan el Gobierno y la CGT para compensar la desfinanciación del sistema sindical de obras sociales, afectado por la caída de la recaudación debido a la crisis económica y al constante aumento de los costos de la salud, muchos de los cuales están dolarizados, sobre todo de los medicamentos.
OBRAS SOCIALES
La "caja sindical": Ginés hizo públicas las negociaciones y provocó malestar entre gremialistas
El Gobierno y la CGT analizan el aumento del aporte de los trabajadores y los empleadores para compensar la desfinanciación del sistema sindical de salud. Según se supo, podrían subir un punto más las contribuciones que se descuentan de los salarios. Lo reveló Ginés González García y hay malestar entre los gremialistas. Para el ministro, "muchas obras sociales no deben existir".
"La pandemia sacó a relucir problemas anteriores del sistema. Discutimos el financiamiento de la salud; la concepción universal de nuestro sistema exige un esfuerzo compartido tanto por el trabajador como por las empresas", explicó una fuente de la central obrera al diario 'La Nación', que reconoció la reticencia del Gobierno a incrementar -en un contexto como el actual- los descuentos en los recibos de sueldo de los trabajadores. El diálogo por ahora arrancó con los sindicatos y el Ministerio de Salud se habría comprometido a plantear el tema a los empresarios.
Hasta ahora las negociaciones se venían manteniendo en forma reservada pero el ministro de Salud, Ginés González García, reveló sorpresivamente en una jornada virtual del portal especializado 'Consenso Salud' que "la CGT está proponiendo, al entender que el sistema está en grave riesgo, y de hecho lo estamos conversando, un incremento en los aportes (para las obras sociales) por parte de los trabajadores".
Las palabras del ministro causaron malestar en la CGT: sus dirigentes entienden que la difusión de la propuesta será perjudicial para la idea de aumentar los aportes porque causará reacciones negativas entre trabajadores y empleadores.
"Nosotros tuvimos prudencia en no decir nada hasta que la ocasión fuera propia, pero viene Ginés y hace esto sin consultar. El momento no es propicio por la situación que están viviendo los trabajadores", habría manifestado un miembro también de la central obrera a un sitio web.
Pero como los aportes y contribuciones al sistema de obras sociales surgen de una ley, haría falta otra norma aprobada por el Congreso para aplicar los aumentos proyectados entre el Gobierno y la CGT. La pregunta entonces se hace inevitable: ¿quién se animaría en este momento a votar más descuentos en los salarios?
Hoy, los empleados en relación de dependencia aportan un 3% de su sueldo bruto, y los empleadores, un 6%. De ese total del 9%, entre un 7,2% y un 7,65% llega a la obra social y el resto va al Fondo Solidario de Redistribución y al Sistema Único de Reintegros (SUR), que pagan los tratamientos de alta complejidad.
Por pedido de la CGT, que veía con terror cómo bajaban los aportes al sistema de salud por la paralización de las tareas que ocasionó la cuarentena, el Gobierno resolvió desde mayo compensar ese rojo con una "ayuda excepcional" que proviene del Fondo de Emergencia y Asistencia, creado durante el gobierno macrista y que nunca había sido utilizado.
Así, la Superintendencia de Servicios de Salud les giró en mayo a las obras sociales $1.279 millones por la caída de los aportes de abril comparados con los de marzo de 2020; en junio fueron $1.276 millones y en julio, $821 millones. El apoyo financiero se redujo en agosto a $125 millones.
El Gobierno compensa la caída de los aportes que registra oficialmente la AFIP, por lo que los aportes a las obras sociales ya se estarían recuperando. Aunque desde la CGT afirman que hay obras sociales que no se pueden recuperar y cuyo sostenimiento es incierto si no hay ayuda estatal porque el sector al que pertenecen sigue en crisis, como el caso de los gastronómicos, el turismo o el sector aeronáutico.
Pero Ginés González García también advirtió que el aumento en los aportes a las oras sociales "hacen que mejore su situación, pero no es suficiente" y por eso reveló que el Gobierno "está pensando en cambios estructurales" en el "corto plazo", y en ese marco sostuvo, entre otras cosas, que "hay muchas obras sociales que no deben existir porque le agregan costos de transacción y conductas antisolidarias al sistema".
Habló de "temas difíciles de explicar y que hay que corregir" como el de los monotributistas (que hacen un aporte menor que los trabajadores en relación de dependencia, pero deben acceder a las prestaciones del Programa Médico Obligatorio, algo que, según los sindicalistas, acentúa la desfinanciación de las obras sociales).
A principios de la cuarentena, la CGT le había entregado al titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Eugenio Zanarini, una propuesta de 12 puntos para mejorar la situación crítica de las obras sociales, con la expectativa de que ese documento fuera analizado por el ministro de Salud. En éste figuraban la creación de una Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, la instauración de una canasta de prestaciones acorde con los ingresos y el pago por parte del Estado de los medicamentos de alto costo, entre otras medidas. Y en ese momento, en que se perfilaba la fuerte caída en la recaudación, comenzó a hablarse entre la CGT y las autoridades de Salud sobre la posibilidad de aumentar el aporte de los trabajadores.
Pero el secreto fue revelado por Ginés González García. No por accidente. La CGT no lo esperaba. Pero ahora habrá que ver cómo reaccionan los trabajadores y los empleadores ante la noticia de que se proyecta descontarles más plata para la 'la caja' sindical.










