El FMI le perdona (¿por los chinos?) a Cristina el 17D
El Fondo Monetario Internacional dejó en suspenso hasta el año que viene la resolución de alguna sanción contra la Argentina por el no saneamiento de sus estadísticas. Su titular, Christine Lagarde, había dicho que si el Gobierno no normalizaba el INdEC le sacarían "la tarjeta roja". ¿Hubo una mano de China para aplazar la sanción?
13 de diciembre de 2012 - 16:25
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La "tarjeta roja" que el FMI le prometió a la Argentina sino saneaba sus estadísticas, o sea, si no normalizaba el desprestigiado INdEC, no será 'sacada' este 17/12, o '17D', si se prefiere, como se había advertido.
El Fondo Monetario Internacional probablemente 'pateará' para más adelante cualquier resolución en contra de la Argentina por la poca transparencia de sus índices, si es que ésta, claro, insiste en desoir las recomendaciones del organismo.
El vocero del organismo multilateral, Gerry Rice, dijo este jueves (13/12) que "no esperaría para este año" una reunión en la que se decida sacarle la "tarjeta roja" a la Argentina, tal como lo anticipó su su titular, la francesa Christine Lagarde. Gerry, no obstante, dijo que el próximo lunes (20/12) "habrá un informe al respecto".
La metáfora de Largarde sobre "tarjeta roja", lo que remite a la expulsión de un jugador en un partido de fútbol por alguna infracción grave, fue duramente rechazada por la presidente Cristina Fernández, quien bramó que "esto no es un partido de fútbol" sino que la Argentina "es un país soberano".
¿Por qué el FMI decidió suspender la tan promocionada sanción a la Argentina? Algo anticipó Roberto García en su columna del bisemanario Diario Perfil del 30/11, quien dio cuenta de una presunta intervención de China, que colocó a uno de los suyos en la vicepresidencia del Fondo, que le habría dado más oxígeno a la gestión de Cristina Fernández:
"Según el rumoreo, no habría aceite al fuego (tampoco, se supone, la constancia de que el Indec es un organismo serio), sino más bien una elusión diplomática forzada por uno de los países clave para evitarle sanciones al país: China. De acuerdo con los datos, la nación oriental impediría a modo de veto una admonición flagrante del organismo, casi una condena. Como se sabe, la Argentina –vía Boudou– prometió hace un año y medio confeccionar un índice nacional y fundamentar el sospechoso Indice de Precios actual, dos emprendimientos en los cuales no aportó casi nada técnicamente. Sí logró, negociaciones mediante, que no hubiera reprimendas y obtuvo un waiver de tres meses (vence el 17D) para presentar documentación. Si el Gobierno logra otra postergación trimestral, los bonistas acechantes por el engaño en los números deberán ingresar a un nuevo limbo temporario".
Con buen tino, García se preguntaba cuál sería la contraprestación que China, que no se convirtió en una nación gigante por hacer favores gratuitos, le reclamaría a la Argentina por tal servicio:
"Quedaría entonces sin conocerse todavía la naturaleza del agradecimiento a la colaboración oriental. Petróleo, YPF para la merienda o la cena, tecnología agraria, habilitaciones mineras, flexibilidad en el visado (es recordada la corrupción que ha existido con respecto a los inmigrantes) y liberación importadora son, por supuesto, los fáciles temas en los que incurre quien imagine un convenio entre el favor de China en el FMI y una respuesta solidaria de la Argentina".
De acuerdo a su portavoz, el Fondo "sigue dispuesto a cooperar con las autoridades" argentinas sobre ese conflicto en torno a sus estadísticas, que el ente considera no fiables, indicó.
Lagarde se encuentra este jueves y viernes en Chile para reuniones oficiales. El viernes viajará a Viña del Mar para un encuentro de ministros de Finanzas de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), a la que también está previsto que acuda el ministro argentino de Economía, Hernán Lorenzino.
De acuerdo a la agencia AFP, no están previstos encuentros con responsables argentinos por el momento, indicó un portavoz del Fondo por en un correo electrónico, después de reportes de la prensa de ese país que indicaban que un alto funcionario del gobierno de Cristina Fernández se hallaba en Washington.
La contienda con la Argentina, que se inició hace dos años, es a causa de los datos de la inflación y el Producto Interior Bruto (PIB). Inicialmente el directorio del FMI podría el año que viene, si el informe de Lagarde no le parece satisfactorio, prohibir a Argentina a acceder a sus préstamos, algo que no representaría un gran cambio en la relación bilateral. Luego la Argentina, que ya le pagó todo lo que le debía, podría perder el derecho a voto en el Fondo y eventualmente ser expulsada.
"Según el rumoreo, no habría aceite al fuego (tampoco, se supone, la constancia de que el Indec es un organismo serio), sino más bien una elusión diplomática forzada por uno de los países clave para evitarle sanciones al país: China. De acuerdo con los datos, la nación oriental impediría a modo de veto una admonición flagrante del organismo, casi una condena. Como se sabe, la Argentina –vía Boudou– prometió hace un año y medio confeccionar un índice nacional y fundamentar el sospechoso Indice de Precios actual, dos emprendimientos en los cuales no aportó casi nada técnicamente. Sí logró, negociaciones mediante, que no hubiera reprimendas y obtuvo un waiver de tres meses (vence el 17D) para presentar documentación. Si el Gobierno logra otra postergación trimestral, los bonistas acechantes por el engaño en los números deberán ingresar a un nuevo limbo temporario".
Con buen tino, García se preguntaba cuál sería la contraprestación que China, que no se convirtió en una nación gigante por hacer favores gratuitos, le reclamaría a la Argentina por tal servicio:
"Quedaría entonces sin conocerse todavía la naturaleza del agradecimiento a la colaboración oriental. Petróleo, YPF para la merienda o la cena, tecnología agraria, habilitaciones mineras, flexibilidad en el visado (es recordada la corrupción que ha existido con respecto a los inmigrantes) y liberación importadora son, por supuesto, los fáciles temas en los que incurre quien imagine un convenio entre el favor de China en el FMI y una respuesta solidaria de la Argentina".
De acuerdo a su portavoz, el Fondo "sigue dispuesto a cooperar con las autoridades" argentinas sobre ese conflicto en torno a sus estadísticas, que el ente considera no fiables, indicó.
Lagarde se encuentra este jueves y viernes en Chile para reuniones oficiales. El viernes viajará a Viña del Mar para un encuentro de ministros de Finanzas de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), a la que también está previsto que acuda el ministro argentino de Economía, Hernán Lorenzino.
De acuerdo a la agencia AFP, no están previstos encuentros con responsables argentinos por el momento, indicó un portavoz del Fondo por en un correo electrónico, después de reportes de la prensa de ese país que indicaban que un alto funcionario del gobierno de Cristina Fernández se hallaba en Washington.
La contienda con la Argentina, que se inició hace dos años, es a causa de los datos de la inflación y el Producto Interior Bruto (PIB). Inicialmente el directorio del FMI podría el año que viene, si el informe de Lagarde no le parece satisfactorio, prohibir a Argentina a acceder a sus préstamos, algo que no representaría un gran cambio en la relación bilateral. Luego la Argentina, que ya le pagó todo lo que le debía, podría perder el derecho a voto en el Fondo y eventualmente ser expulsada.












