Brasil, quejas por las trabas y apoyo por Malvinas
Por primera vez el Gobierno brasileño expresó su malestar por las trabas a las importaciones que impuso Cristina Fernández. "La Argentina ha sido un problema permanente", dijo el ministro Fernando Pimentel. Pero, a pesar de las quejas, la administración de Dilma Rousseff apoyó ante el canciller inglés William Hague el reclamo argentino por las Islas Malvinas. Una de cal y una de arena.
18 de enero de 2012 - 17:10
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Dos gestos del gobierno brasileño, que podrían traducirse en una de cal y una de arena.
Por un lado, la administración de Dilma Rousseff dejó al descubierto este miércoles (18/01) su descontento con la administración de Cristina Fernández por las trabas a las importaciones, al asegurar que "la Argentina ha sido un problema permanente" en la relación comercial.
Fue el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, hombre muy cercano a la presidente Rousseff, quien expresó el malestar brasileño, en declaraciones a la agencia Dow Jones reproducidas en el portal del diario O Estado de Sao Paulo.
"La Argentina ha sido un problema permanente. Tenemos buenas relaciones políticas, pero, económicamente, es difícil lidiar con ellos", dijo Pimentel.
Se trata del primer funcionario del Gobierno de Rousseff en salir públicamente a criticar la política comercial argentina, una semana después de darse a conocer la resolución de la AFIP que implementa a partir del 1 de febrero la Declaración Jurada Anticipada de Importación (DJAI).
Hasta el momento, más allá de dejar trascender el malestar de manera extraoficial, solamente se había dado a conocer un comunicado crítico de la Confederación Nacional de la Industria (ver nota relacionada).
Pimentel admitió que Brasil tiene "un superávit comercial de cerca de 6 mil millones de dólares con la Argentina" y señaló que no se iniciarán negociaciones hasta que las medidas no entren en vigor.
El Gobierno nacional anunció la implementación de una serie de medidas que otorgarán mayor control sobre las importaciones y se teme que los nuevos requisitos sean utilizados como herramientas para frenar el ingreso de mercadería del exterior.
Como definición de la política cambiaria -que impacta directamente en el comercio bilateral- Pimentel indicó que Brasil probablemente no seguirá devaluando "sistemáticamente" su moneda porque entendió que "esta no es la manera de prosperar".
Cabe recordar que, por su parte, el canciller de Uruguay, Luis Almagro, admitió hoy que algunos sectores industriales de su país "se han visto afectados" por las trabas que aplica la Argentina al ingreso de sus productos, pero aseguró que el balance del comercio bilateral es "definitivamente positivo" a favor de la nación oriental.
"El balance es definitivamente positivo, sobre todo si tomamos en cuenta que son las cifras más altas de exportación entre los dos países en los últimos 20 años", remarcó el ministro uruguayo, aunque reconoció que, a fuerza de "ser sinceros", ha habido "un par de sectores que se han visto especialmente afectados, como el sector de imprenta y el textil".
Para esos sectores, añadió Almagro, "las licencias no automáticas se han demorado un poco más que los acuerdos que tenemos entre los países".
# Apoyo por Malvinas
El otro gesto del Gobierno brasileño fue positivo. Tras las polémicas declaraciones del Premier británico, David Cameron, que acusó a la Argentina de ser "colonialista", el canciller Antonio Patriota recordó que Brasil y la región apoyan el reclamo por la soberanía sobre las islas Malvinas.
El canciller brasileño compartió una conferencia con su par británico, William Hague, en la cual le recordó la decisión del Mercosur de no recibir barcos con la bandera kelper en puertos de esos países y sostuvo que "las decisiones de la UNASUR y del bloque son públicas y no hay necesidad de reafirmarlas".
"Hague sabe que Brasil, la Unasur, diría que hasta la comunidad latinoamericana y del Caribe (...) apoyan la soberanía argentina sobre las islas Malvinas, y apoyamos las resoluciónes de las Naciones Unidas que instan al gobierno argentino y británico a dialogar sobre ese tema", precisó Patriota.
Urgente24 había informado más temprano que el canciller británico había llegado a Brasil y que el tema Malvinas no estaría afuera de la agenda, sobre todo después de las polémicas declaraciones de Cameron (ver nota relacionada).
Por su parte, Hague recordó que su país defiende su posición histórica: "Creemos en la autodeterminación del pueblo de las islas Falklands", señaló, suscribiendo las palabras de Cameron.
El británico consideró que esa diferencia de posiciones no debe afectar "la creciente y productiva" relación entre el Reino Unido y Brasil.
En tanto, Patriota dijo estar trabajando con Uruguay para convocar una reunión de la zona de paz y cooperación del Atlántico Sur, que reuniría a países suramericanos y africanos con costa atlántica.










