CIUDAD DE BUENOS AIRES (
Pro-Salud) En la Argentina nacen -por año- entre 2.000 y 3.500 niños que padecen sordera profunda o severa. Esas cifras corresponden a entre el uno y dos por mil de los recién nacidos; aunque también vale destacar que, según los cálculos, una cantidad similar sufrirá esta afección a lo largo de su vida.
Si bien el desarrollo de esta condición no puede prevenirse ni preverse, de acuerdo con los especialistas, realizando los controles necesarios en el momento del alumbramiento, sí es posible advertir la presencia de problemas auditivos, para comenzar a tratarlos y corregirlos.
De hecho, a través de un test sencillo e indoloro puede concretarse la pesquisa neonatal de hipoacusia y sordera que se realiza a través de la medición de emisiones otoacústicas a las 48 horas de producido el nacimiento.
Los controles son fundamentales para tratar los problemas auditivos de los más chicos
En este sentido, desde el año 2001 y conforme consta en el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia (Ley 25.415), "todo niño recién nacido antes de los tres meses de vida, tiene derecho a que se estudie tempranamente su capacidad auditiva y se le brinde tratamiento en forma oportuna si lo necesitare". Sobre este y otros temas versa este año la conmemoración, el viernes 28 de marzo, del Día Nacional de la Audición, fecha designada por la Sociedad Panamericana de Otorrinolaringología, en la cual se recuerda la primera cirugía de audición realizada en el mundo. Este hecho histórico estuvo a cargo del médico argentino Juan Tato. Durante la jornada otorrinolaringólogos y fonoaudiólogos de todo el país concientizarán a la población sobre los parámetros de normalidad en la audición y difundirán cuáles son los cuidados, las patologías y los tratamientos a seguir cuando existe esta enfermedad. Justamente, al ser consultado sobre la importancia de crear conciencia y difundir información, el doctor Héctor Ruíz, presidente de la mencionada sociedad indicó: "Es importante que la población sepa que en la actualidad, existe el estudio de otoemisiones acústicas (OEA) no invasivo y de fácil ejecución que se puede realizar a las 48 horas de nacido el bebé que tiene como objetivo específico determinar el funcionamiento de la cóclea (oído interno) para intervenir en consecuencia equipándolo lo más rápido posible. Si un niño es equipado a los seis meses de edad, contará con las mismas posibilidades de desarrollo en los aspectos cognitivos, del lenguaje y afectivo- emocional que un niño con audición normal". * El avance de la ciencia Una vez dado el primer paso que consiste en la realización de las pruebas necesarias para establecer un diagnóstico, hay diversos caminos que pueden tomarse y que son posibles gracias al desarrollo de diversos métodos científicos. Por un lado, existe la posibilidad de colocar un Implante Coclear. Este dispositivo médico -que ya les permitió recuperar la audición a 120 mil personas en el mundo- y que tiene como objetivo estimular eléctricamente el nervio auditivo ubicado en la cóclea, se utiliza para niños y adultos que padecen sordera profunda bilateral y, por lo tanto, no perciben sonidos en el oído interno. Otra de las posibles soluciones es la realización de un Implante Auditivo de Tronco Cerebral (IATC), procedimiento que hasta el año 2007 se hacía solamente en pacientes adultos. No obstante, desde marzo del año pasado ya se realizaron en la Argentina tres intervenciones en niños. El responsable de esta innovación, doctor Vicente Diamante, médico otorrinolaringólogo, director del Centro de Implantes que lleva su nombre y presidente de la Fundación de Otorrinolaringología, explicó que "para colocar el IATC se debe realizar una microcirugía intracraneana de altísima precisión durante la cual- a diferencia de lo que sucede cuando se realiza un implante coclear- los electrodos son implantados directamente en los núcleos de la audición ubicados en el tronco del cerebro". A partir de ese momento la percepción de sonido es posible gracias a un micrófono colocado detrás del pabellón auricular que recibe el sonido y luego lo transmite al procesador del lenguaje para que lo codifique. Tips para determinar la presencia de anormalidades
Elaborada por los especialistas, esta guía permite detectar falencias en el sistema auditivo de los niños prestando atención a los comportamientos acordes para cada edad. * Edad El bebé / Niño
0-3 meses
- Se tranquiliza al escuchar la voz de la mamá y llora o se despierta al oír un ruido muy fuerte.
3-6 meses
- Se siente atraído por los juguetes sonoros; responde mejor a sonidos agradables como el canto suave ó arrullos; mira la cara de la persona que le habla y busca sonidos e investiga de donde proceden, en especial si no lo puede ver (localización de la fuente sonora)
6-9 meses
- Responde a sonidos significativos; detiene su actividad cuando oye "no"; gira la cabeza hacia donde proceden voces y ruidos interesantes; comienza a entender expresiones comunes combinadas con gestos (por ej. "adiós", "arriba") 9-12 meses
- Obedece órdenes simples que se acompañan con gestos: "dámelo", "esperá", etc; responde a su nombre; localiza la fuente sonora en todas las direcciones.
12-18 meses
- Sabe los nombres de objetos, personas y animales familiares; obedece órdenes simples sin gestos: "vení", "dame un beso" y reconoce sonidos del exterior.
18-24 meses
- Señala dos o más partes del cuerpo y conoce el nombre e dentifica cinco o más dibujos de objetos comunes cuando se los nombra.
24-30 meses
- Comprende órdenes complejas (dos acciones) "agarrá el zapato y traémelo"; escucha y atiende cuentos sencillos; entiende palabras posesivas "mi", "mío", "tuyo".
30-36 meses
- Contesta preguntas con "que", "quien"; identifica objetos comunes o dibujos de acuerdo a su utilidad "dónde duerme el bebé"; entiende conversaciones sencillas sin esfuerzo y es capaz de comprender las unidades básicas del idioma "pequeño, grande, en, debajo".
Los controles son fundamentales para tratar los problemas auditivos de los más chicos
En este sentido, desde el año 2001 y conforme consta en el Programa Nacional de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia (Ley 25.415), "todo niño recién nacido antes de los tres meses de vida, tiene derecho a que se estudie tempranamente su capacidad auditiva y se le brinde tratamiento en forma oportuna si lo necesitare". Sobre este y otros temas versa este año la conmemoración, el viernes 28 de marzo, del Día Nacional de la Audición, fecha designada por la Sociedad Panamericana de Otorrinolaringología, en la cual se recuerda la primera cirugía de audición realizada en el mundo. Este hecho histórico estuvo a cargo del médico argentino Juan Tato. Durante la jornada otorrinolaringólogos y fonoaudiólogos de todo el país concientizarán a la población sobre los parámetros de normalidad en la audición y difundirán cuáles son los cuidados, las patologías y los tratamientos a seguir cuando existe esta enfermedad. Justamente, al ser consultado sobre la importancia de crear conciencia y difundir información, el doctor Héctor Ruíz, presidente de la mencionada sociedad indicó: "Es importante que la población sepa que en la actualidad, existe el estudio de otoemisiones acústicas (OEA) no invasivo y de fácil ejecución que se puede realizar a las 48 horas de nacido el bebé que tiene como objetivo específico determinar el funcionamiento de la cóclea (oído interno) para intervenir en consecuencia equipándolo lo más rápido posible. Si un niño es equipado a los seis meses de edad, contará con las mismas posibilidades de desarrollo en los aspectos cognitivos, del lenguaje y afectivo- emocional que un niño con audición normal". * El avance de la ciencia Una vez dado el primer paso que consiste en la realización de las pruebas necesarias para establecer un diagnóstico, hay diversos caminos que pueden tomarse y que son posibles gracias al desarrollo de diversos métodos científicos. Por un lado, existe la posibilidad de colocar un Implante Coclear. Este dispositivo médico -que ya les permitió recuperar la audición a 120 mil personas en el mundo- y que tiene como objetivo estimular eléctricamente el nervio auditivo ubicado en la cóclea, se utiliza para niños y adultos que padecen sordera profunda bilateral y, por lo tanto, no perciben sonidos en el oído interno. Otra de las posibles soluciones es la realización de un Implante Auditivo de Tronco Cerebral (IATC), procedimiento que hasta el año 2007 se hacía solamente en pacientes adultos. No obstante, desde marzo del año pasado ya se realizaron en la Argentina tres intervenciones en niños. El responsable de esta innovación, doctor Vicente Diamante, médico otorrinolaringólogo, director del Centro de Implantes que lleva su nombre y presidente de la Fundación de Otorrinolaringología, explicó que "para colocar el IATC se debe realizar una microcirugía intracraneana de altísima precisión durante la cual- a diferencia de lo que sucede cuando se realiza un implante coclear- los electrodos son implantados directamente en los núcleos de la audición ubicados en el tronco del cerebro". A partir de ese momento la percepción de sonido es posible gracias a un micrófono colocado detrás del pabellón auricular que recibe el sonido y luego lo transmite al procesador del lenguaje para que lo codifique. Tips para determinar la presencia de anormalidades
Elaborada por los especialistas, esta guía permite detectar falencias en el sistema auditivo de los niños prestando atención a los comportamientos acordes para cada edad. * Edad El bebé / Niño
0-3 meses
- Se tranquiliza al escuchar la voz de la mamá y llora o se despierta al oír un ruido muy fuerte.
3-6 meses
- Se siente atraído por los juguetes sonoros; responde mejor a sonidos agradables como el canto suave ó arrullos; mira la cara de la persona que le habla y busca sonidos e investiga de donde proceden, en especial si no lo puede ver (localización de la fuente sonora)
6-9 meses
- Responde a sonidos significativos; detiene su actividad cuando oye "no"; gira la cabeza hacia donde proceden voces y ruidos interesantes; comienza a entender expresiones comunes combinadas con gestos (por ej. "adiós", "arriba") 9-12 meses
- Obedece órdenes simples que se acompañan con gestos: "dámelo", "esperá", etc; responde a su nombre; localiza la fuente sonora en todas las direcciones.
12-18 meses
- Sabe los nombres de objetos, personas y animales familiares; obedece órdenes simples sin gestos: "vení", "dame un beso" y reconoce sonidos del exterior.
18-24 meses
- Señala dos o más partes del cuerpo y conoce el nombre e dentifica cinco o más dibujos de objetos comunes cuando se los nombra.
24-30 meses
- Comprende órdenes complejas (dos acciones) "agarrá el zapato y traémelo"; escucha y atiende cuentos sencillos; entiende palabras posesivas "mi", "mío", "tuyo".
30-36 meses
- Contesta preguntas con "que", "quien"; identifica objetos comunes o dibujos de acuerdo a su utilidad "dónde duerme el bebé"; entiende conversaciones sencillas sin esfuerzo y es capaz de comprender las unidades básicas del idioma "pequeño, grande, en, debajo".





