CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Una vez lo dijo Fidel Castro y el ejemplo se replica en el mundo entero "hasta las prostitutas son universitarias". El lo había dicho en alusión a Cuba y el nivel académico de la sociedad, pero lo cierto es que esta tendencia crece en el mundo entero y no sólo habla del trabajo más antiguo del mundo sino de la pauperización de los sueldos en general.
Pese a que se creía que este tipo de trabajo por parte de mujeres formadas era exclusivo de latinoamérica o países subdesarrollados como única opción de subsistencia, una nota publicada por
El Confidencial de España demuestra que no: en Europa muchas lo hacen por conveniencia económica y placer. Según una investigación de la Universidad de Lees, una de cada cuatro mujeres que trabaja como bailarina erótica en el Reino Unido cuenta con un título universitario y la mayoría disfruta de su trabajo, ganando hasta 48.000 libras (unos US$58.500) al año. Nada mal.
Según afirma la nota, no se ven presionadas u obligadas a hacer el trabajo, al contrario, muchas de ellas han elegido bailar desnudas por dinero o porque trabajar como strippers les permitía continuar con sus estudios durante el día.
"Esas mujeres no sienten que están siendo explotadas porque consiguen dinero con cada baile de tres minutos y un poco de conversación", cuenta el doctor Teela Sanders, uno de los investigadores, al diario Independent. "Hay que estar hecha de cierta pasta para poder hacerlo. Dicen que el 80% de su trabajo es conversar. Ellas trabajan duro para ganar dinero, no sólo contornean el trasero", afirma.
Los resultados de este estudio son sorprendentes: una bailarina erótica gana unas 232 libras de media por turno, independientemente de la comisión del club, lo que genera un total anual de entre 24.000 y 48.000 libras. Entre las mujeres que trabajan en esta industria hay muchas actrices y modelos que descubrieron que este empleo podía compaginarse bien con otras carreras o actividades, mientras que algunas graduadas sin trabajo se dieron cuenta de que de este modo podrían conseguir un sueldo mejor que en otros lugares.
El estudio, que incluye entrevistas a 300 bailarinas eróticas, determinó que existía un alto nivel de satisfacción con el trabajo y que todas contaban con sus propias aptitudes. El 25% poseía un título universitario, mientras que una de cada tres mujeres tenía estudios. El 14% de ellas trabajaba para pagarse la matrícula de algún curso y cerca del 6% buscaba la manera de financiarse un postgrado. Sin embargo, el estudio concluyó que las bailarinas se enfrentaban a cierta falta de seguridad y que estaban expuestas a la explotación financiera por parte de los clubes.
"Hay un asunto que propicia que estas mujeres se queden atrapadas en este empleo debido al dinero. Creo que la gente a menudo se queda más tiempo de lo que les habría gustado", señaló Sanders.
El estudio se realizó mientras los clubes de 'striptease' en Reino Unido afrontaban duras restricciones tras un cambio en la ley por parte del ex gobierno laborista, que dio a los ayuntamientos el derecho a exigir que todo negocio de bailes eróticos pida una licencia como establecimiento de comercio sexual.
La situación en Argentina
Pero esta actividad no es excluyente de Cuba o Reino Unido, en la Argentina también un alto porcentaje de jóvenes que llegan desde el interior del país y se solventan sus carreras universitarias a través de ejercer el oficio más antiguo del mundo.
En 2008 el diario
El Dia de La Plata publicaba una nota en la que revelaba un número: en la Ciudad de Buenos Aires "trabajaban" como prostitutas más de 15 mil mujeres, muchas esclavizadas por mafias de proxenetas. Sin embargo actualmente serían unas 3 mil las chicas que se vuelcan "voluntariamente" a esta profesión y llevan adelante una doble vida, ya que estudian en universidades, hablan varios idiomas, tienen clientes poderosos y recaudan mensualmente un promedio de $12 mil (recordar que esta nota es de 2 años atrás).
En los exclusivos círculos donde se maneja esta nueva clase de "prostitutas", que prefieren denominarse "acompañantes" o "escorts", el sistema comienza con una aceitada red de "agencias" que básicamente se sostienen con páginas en internet, donde las esculturales mujeres se ofrecen de forma desinhibida, incluso con fotos y brindando las características de sus servicios.
"Pamela. 19 años. Estudiante de abogacía. Zona Belgrano. Atención VIP", indica un aviso en un sitio web, con fotos que exhiben a la muchacha vestida apenas con una bombacha. En diálogo con ese diario, la chica contó -sin mayores culpas- que "este es el mejor trabajo que puedo tener, porque atiendo a uno o dos clientes por día, les cobro entre 300 y 400 pesos o dólares, y me llevo más de 10 mil pesos mensuales, aunque he llegado a facturar 20 mil. Eso me da tiempo para concentrarme en mi carrera, ayudar económicamente a mi familia, viajar por el mundo y tener un departamento. No me puedo quejar".
Dinero y sistema
Desde las organizaciones sociales que combaten la trata de mujeres y la esclavitud sexual, se afirma que también estas chicas son "víctimas del sistema", porque se trata de personas que tienen una mejor posición, con familias constituidas y buen nivel de instrucción, sin embargo deciden vender su cuerpo porque les resulta más redituable que otros trabajos, como la promoción de productos o empleos de secretarias. Así lo manifestó Jorgelina Sosa, de la Asociación Mujeres Meretrices de la República Argentina, quien agregó que "hay igualmente una clara diferencia entre esta clase de prostitución, y la otra, esa que se desarrolla en medio de mafiosos y proxenetas".
Actualmente, según contó el propietario de un sitio de internet dedicado a ofrecer los servicios de acompañantes, la mayoría de las prostitutas VIP son estudiantes universitarias. "Vienen de buenas familias, tienen un alto nivel de consumo y cuidan sus cuerpos al máximo. Además, muchas hablan dos o tres idiomas, porque saben que pueden hacer mejores negocios con extranjeros. En la ciudad hay unas 3 mil, que estudian diferentes carreras, pero el fenómeno crece en ciudades grandes del interior, como Mendoza, Córdoba o Rosario", dijo el experto.
* "No vendo mi cuerpo"
"Yo, realmente, no siento que vendo mi cuerpo. Siempre digo que mi trabajo es brindar un poco de placer y acompañar a la gente, y por ese servicio recibo buen dinero. Conozco a caballeros muy inteligentes, amables y de algunos, incluso, soy amiga íntima", contó Marisa, quien "trabaja" en un departamento del barrio de Caballito y es estudiante avanzada de biología. "En enero, estuve en Punta del Este, invitada por un cliente. Me pagó la estadía, y vivía sola en un hotel, porque él estaba con su familia de vacaciones y me visitaba de vez en cuando", contó.
El perfil de los clientes queda resumido en la actividad ejercida por "Tito", muy conocido en los foros de internet por sus relatos sobre encuentros con prostitutas VIP. "Tito" tiene 30 años, trabaja en una embajada europea, gana 10 mil euros mensuales y dijo que "buena parte lo gasto con mujeres". Además, comentó que "si pudiera las tendría todo el tiempo viviendo conmigo, pero es caro".
Marisa aseguró, en tanto, que atiende "a 25 clientes prácticamente fijos, aunque siempre aparecen otros, y hay de todo: extranjeros que trabajan en la ciudad, turistas, empresarios y gente famosa", entre los que cuenta a futbolistas, actores y políticos. "Soy muy reservada, nunca doy nombres, pero conozco a gente importante", afirmó.
Por último, el dueño del sitio de internet explicó que "estas mujeres son prácticamente empresarias, están muy alejadas de la chica pobre que no tiene oportunidades y se prostituye", agregando que "la mayoría dice que hace esto por un tiempo, pero como ganan mucho dinero no pueden despegar".
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Universitarias que ejercen la prostitución VIP, una tendencia que crece en el mundo
Pese a que se creía que la prostitución vip era exclusiva de países subdesarrollados como única opción de subsistencia, una nota publicada por El Confidencial de España demuestra que no: en Europa muchas lo hacen por conveniencia económica y placer.
30 de agosto de 2010 - 01:44







