Gustavo Valdés quiere lanzarse al escenario nacional
Diario El Litoral (Corrientes):
"Con este triunfo, el gobernador saliente consolida su liderazgo dentro del radicalismo y se asegura un lugar en la mesa nacional de la UCR, en momentos en que el partido busca reposicionarse frente a la crisis de la coalición opositora y el avance desigual del oficialismo libertario. Su estrategia fue clara: evitar una dispersión de votos en la interna, blindar la marca Vamos Corrientes y presentarse como garante de estabilidad frente a la volatilidad política que atraviesa el país."
Cuidado: es lo que ya ambicionó Valdés cuando fue reelegido gobernador y, sin embargo, chocó con estructuras internas de la UCR que lo dejaron afuera.
Interesante la radiografía del comicio correntino acerca de la estructura territorial y la 'maquinaria' estatal como ejes del triunfo de los Valdés:
"(…) El contraste fue evidente: detrás de Valdés se ubicó el actual intendente de Paso de los Libres, Martín “Tincho” Ascúa, representando al peronismo, que pagó el costo de las divisiones internas y de la intervención de dirigentes nacionales que poco aportaron a su campaña. Incluso conspiraron en su contra.
Tercero, lejos, quedó el exgobernador Ricardo Colombi, figura central del radicalismo provincial durante los últimos 20 años, que intentó un regreso sin éxito.
En el último lugar quedó Lisandro
Almirón, el candidato libertario bendecido por Javier Milei, cuya propuesta no logró arraigo en un distrito que suele desconfiar de los proyectos de ruptura sin estructura territorial.
La figura de Juan Pablo Valdés creció al calor de su gestión en Ituzaingó, donde supo capitalizar obras de infraestructura y una administración ordenada. Sin embargo, su llegada a la gobernación no puede comprenderse sin el rol decisivo de su hermano. Gustavo Valdés no solo ordenó la interna radical en favor de su sucesor, sino que también desplegó la maquinaria electoral que le permitió alcanzar la victoria. (…)".