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SEÑALES Y GUIÑOS

Foto de intendentes para Alberto, que acusan ninguneo de Axel vía CFK

Vie, 17/07/2020 - 3:04pm
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Por Urgente24

El intendente de José C. Paz, Mario Ishii se reunió con sus pares de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y de Hurlingham, Juan Zabaleta, en una reunión de trabajo. Se dejó trascender que también fue una señal de respaldo al gobierno nacional y a la gestión de la pandemia del coronavirus por parte del presidente Alberto Fernández. Pero ¿dónde queda el gobernador Axel Kicillof en todo esto? Ishii viene de plantear un 2001 en la provincia y todos recuerdan que después de ganar la gobernación, el gobernador no le dio lugares en su Gobierno. La crisis también demanda fondos para las intendencias, y a eso apuntarían los jefes comunales mirando más a Olivos que a La Plata. Sin embargo, esos intendentes ¿mantienen su poder territorial para negociar?

Los intendentes Mario Ishii (José C. Paz); Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Juan Zabaleta (Hurlingham)
Los intendentes Mario Ishii (José C. Paz); Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Juan Zabaleta (Hurlingham)
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Los intendentes Mario Ishii (José C. Paz); Alberto Descalzo (Ituzaingó) y Juan Zabaleta (Hurlingham), mantuvieron una reunión de trabajo enmarcada en las políticas del gobierno nacional del presidente Alberto Fernández, ante la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, según se informó oficialmente.

El objetivo del encuentro fue planificar cómo resolver las problemáticas que surgen con respecto a las consecuencias sociales y económicas del coronavirus, lo que por supuesto abarcará la necesidad de fondos para los municipios.

El parte oficial continúa relatando que “los intendentes compartieron durante la charla las experiencias que se realizan en sus distritos e intercambiaron opiniones e ideas, se enfocaron en las medidas a tomar para impedir que los contagios se acrecienten, atenuando las consecuencias sociales y económicas”.

Y agrega que “los jefes comunales destacaron las necesidades de compartir conceptos para evaluar la nueva etapa de la pandemia, la evolución de las economías regionales y apuntalar los sectores del trabajo, el comercio y la producción. Ishii destacó también el fortalecimiento de las políticas de seguridad para garantizar la protección de los vecinos”.

Los alcaldes recalcaron que “es vital mantener criterios de trabajo mancomunado” para apuntalar la gestión nacional en el tema, por lo que “no es momento de personalismos”.

Muy llamativo es que se haga énfasis en la mención al Gobierno nacional y nunca al gobierno provincial de Axel Kicillof que es el primer interlocutor territorial hacia arriba, de los intendentes.

Quien tiene más razones para los gestos hacia la Casa Rosada es Ishii.

Cabe recordar que el gobernador no le dio lugar en su gobierno una vez que ganó la provincia a pesar de que Ishii le dio un claro apoyo.

De hecho le facilitó las instalaciones de la Universidad de José C. Paz por 4 años para que trabaje su equipo.

Aunque Axel sí ubicó a la gente de Mario en las listas del Frente de Todos.

Pero el primer desaire con Ishii fue cuando Kicillof eligió al ‘Cuto’ Moreno para manejar la cámara baja provincial a pesar de que el alcalde de José C. Paz reclamó ese privilegio.

Hubo otros cortocircuitos pero el más visible fue cuando a comienzos de este año el gobernador intentó aprobar en la Legislatura provincial una suba de impuestos que alcanzaba el 75 por ciento para los contribuyentes con mayor poder adquisitivo, y la sesión fracasó porque dos diputados no estuvieron al momento de dar quórum. Uno de ellos es José Pérez, el ex secretario de Gobierno en el municipio de Ishii.  

Más allá del caso puntual de Ishii, los jefes comunales parecen apuntar a la Casa Rosada con miras a los reclamos de fondos que serán necesarios en la pospandemia, sin pasar por Axel.

Buscan repetir la metodología que impuso Néstor Kirchner cuando fue presidente o la propia Cristina: negociar directo con los jefes territoriales de la provincia.

Pero los intendentes olvidan que Néstor también hacía ese ‘puente’ porque no confiaba en el por entonces gobernador Felipe Solá y Cristina tampoco lo hacía en el caso de Daniel Scioli.

El problema es que Cristina ahora no confía en muchos intendentes e influye en el gobierno de la provincia.

El razonamiento que parte del Instituto Patria es que al fin de cuentas desde el arribo de la democracia esos intendentes nunca pudieron poner un gobernador.

Por caso, Armendáriz no era del Gran Buenos Aires, Cafiero no era intendente sino de un municipio donde nunca pudo hacer pie políticamente, Duhalde fue gobernador cuando rompió con Menem y porque éste no lo quería más a su lado, Ruckauf era de la Ciudad de Buenos Aires, como Scioli, Vidal y ahora Kicillof. Y Felipe Solá tampoco llegó a gobernar ningún municipio.

Además del historial, ahora los intendentes que antes podían negociar fondos porque garantizaban el control de la calle perdieron esa potestad a manos de las organizaciones piqueteras.

Y por último, Cristina Kirchner cree que es la dueña de los votos en la provincia.