Leído

POSPANDEMIA

Alberto y un plan de reactivación sólo con obra pública, que ya fracasó con CFK

Mar, 21/07/2020 - 1:47pm
Enviado en:
Por Urgente24

Con la flexibilización de la cuarentena y la proximidad de la fecha de presentación del Presupuesto 2021, todo apunta a que el Gobierno nacional deberá develar en pocas semanas cuál es su plan para la pospandemia y reactivación de la economía. Por eso la insistencia de muchos periodistas en preguntarle a Alberto Fernández sobre esa cuestión, que parece irritarlo. Pero la recesión con agudización de la crisis socioeconómica, demanda respuestas. Sin embargo, lo que trasciende del plan de Alberto Fernández no augura buenos resultados. Básicamente es reactivar vía obra pública. Es cierto que la construcción es un motor económico pero no es el único y no alcanza para resolver todos los problemas. Por caso, no hay atisbos de una estrategia antiinflacionaria, ni plan para el sector industrial o exportador. Es un modelo que ya ensayó Cristina Kirchner y fracasó ¿volverá a repetirlo Alberto?

Alberto Fernández prepara el plan pospandemia
Contenido

A Alberto Fernández parece molestarle cuando le preguntan sobre su plan económico para la pospandemia. Por eso fue su llamativa respuesta ante la pregunta del Financial Times: “Francamente, no creo en los planes económicos. Creo en los objetivos que nos podemos fijar y trabajar para conseguirlos”.

Pero el Presidente de la Nación tampoco mencionó sus “objetivos” ni cómo se pondría a “trabajar para conseguirlos”. Y las consecuencias económicas y sociales de la cuarentena para evitar la propagación del coronavirus están demandando precisiones: ya sean en forma de plan u objetivos. Nada de eso se ve.

Sin embargo, hay trascendidos. Porque en setiembre se debe presentar el Presupuesto 2021 y no se puede esperar tanto para darle respuestas a la gente, ante una situación social que se descompone y que ya genera alarma en el conurbano bonaerense por el aumento de la delincuencia. Y frente a miles de comercios que cerraron o están al borde de la quiebra igual que las Pymes, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo.

Los trascendidos hablan de un plan que parece concentrado sólo en la obra pública.

El primero en plantear algunos lineamientos de las medidas gubernamentales pospandemia fue el periodista Horacio Verbitsky el 19/7 en su portal Cohete a la Luna: “En varias reuniones de la última semana, el gobierno analizó una serie de medidas tendientes a reactivar la economía. Un listado de casi un centenar de iniciativas se redujo luego a la mitad. Y ayer Fernández trabajó con parte del gabinete económico sobre el eje ordenador: por un lado, incremento de la inversión pública, en obras pequeñas en todo el país; por otro, incentivos a la inversión privada. Entre ellos, desgravaciones impositivas y créditos a tasa negativa, pero de ninguna manera un nuevo blanqueo, cuya mención operada por varios interesados irrita al Presidente. Del mismo modo, la moratoria ya enviada a la Cámara de Diputados no admitirá que los beneficiarios de mayor dimensión distribuyan dividendos o compren dólares. En el Senado se derogará el decreto de Macrì que con la mal llamada tarifa plana intentó disimular el tarifazo, ya anulado. La semana que comienza mañana, o la próxima, se presentará en Diputados el proyecto de contribución extraordinaria a las grandes fortunas. Kirchner lo demoró a la espera de obtener desgajamientos de JxC que le aseguren una mayoría cómoda y no exigua”.

Para complementar las versiones de Verbitsky, que intenta mostrar a un Gobierno con muchas “iniciativas” desde el diario Ámbito Financiero este martes (21/7) se aporta algo más: Un pomposo plan de reactivación de 370 páginas que le habría sido presentado al Presidente para “comenzar a impulsar la actividad económica con foco en la construcción y la producción”.

Esas 370 páginas contendrían la realización de “obras en grandes conglomerados urbanos y ciudades de todo el territorio”.

Las medidas incluirían –según Ámbito Financiero-: sostener “el Plan de cuotas Ahora 12 reconvertido en Ahora 18, y se pulió la presentación de la prórroga del Presupuesto 2019 que se va a enviar esta semana al Congreso con la incorporación de las políticas de cuidado de la salud y de ayuda como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), y a las empresas con los créditos blandos y moratorias. Más allá del proyecto de ley de la moratoria (ya presentada), habrá otras dos iniciativas para alivianar las cargas patronales en el NOA y el NEA, y para revisar aranceles de exportación de los productos importantes de cada región, entre otras medidas”.

En resumen, el plan del Gobierno según ambas fuentes se centra en la obra pública y la construcción de vivienda, con incentivos para otros sectores y más ayuda social para aliviar a la población más vulnerable.

El problema es que no hay nada estructural en las medidas que trascendieron. No hay plan antiinflacionario, de reactivación general, ni siquiera se explica cómo se conseguirán los dólares para pagar la deuda, no aparece el sector privado excepto para moratorias.

La idea de reactivar la economía y el desarrollo a través sólo de la obra pública es un modelo que ya ensayó Cristina Kirchner en su último mandato y fracasó, porque la obra pública no alcanza para mover a toda la economía argentina.

Por caso, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa había prometido un plan para reactivar otro motor de la economía: la industria automotriz. Iba a ser a través de un proyecto de ley ya conversado con las cámaras del sector, pero todavía no ingresó al Congreso y ni siquiera se supo más nada sobre él.

Es tal el silencio del Gobierno que la semana pasada los privados del decisivo sector agroalimentario que genera los dólares que necesita el Gobierno, comenzaron a reunirse vía zoom para elaborar ellos un plan y llevárselo a Alberto Fernández antes de que los sectores ultrakirchneristas del gobierno le impongan el suyo.