Scioli/Massa y las fatídicas horas de la noche del viernes al mediodía del sábado
Un 'arma', un giro de último momento y un acuerdo quebrado. ¿Qué ocurrió en las horas que transcurrieron desde aquella noche del viernes hasta el mediodía del sábado en que Daniel Scioli decidió tirar por la borda el acuerdo con Sergio Massa? ¿Qué arma usó Cristina Fernández para 'disuadir' al ex motonauta y lograr el fatal giro, sin mayor compensación que dejar de recibir efímeras críticas del oficialismo nacional? El misterio gobierna. Y todo termina en la candidatura de Martín Insurralde, un contrincante fácil para Massa, pero no por ello menos sujeto a los imponderables de la política.
03 de julio de 2013 - 12:57
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Corrían los últimos días del mes de junio cuando el pacto electoral entre Sergio Massa y Daniel Scioli era casi un hecho. Pero menos horas corrieron aún para que los brindis y festejos quedaran en la nada. Ocurrió de la noche a la mañana. Más precisamente, de la noche del viernes al mediodía del sábado.
"El acuerdo entre Daniel Scioli y Sergio Massa estaba tan avanzado que algunos de sus colaboradores más íntimos brindaron, no sin cierto alborozo, que sus jefes hubieran decidido marchar juntos a los comicios de octubre. Hasta el viernes 21 de junio a la noche todo hacia pensar que los dos referentes de mayor calado electoral de la provincia de Buenos Aires enfrentarían al Frente para la Victoria dentro de cuatro meses. De palabra, al menos, al gobernador bonaerense y el Intendente de Tigre habían consensuado listas comunes en las distintas secciones y sólo faltaba el anuncio", describe el último 'Informe de Coyuntura semanal' del estudio 'Massot/Monteverde & Asoc.
Sergio Massa intentaba cerrar un pacto electoral con el gobernador que llegaría, luego de las elecciones legislativas, a definir sus mutuas ambiciones presidenciales en una futura interna. Pero a último momento el gobernador bonaerense se arrepintió.
¿Qué ocurrió en una noche? Hubo llamados intensos desde la Casa Rosada que "disuadieron" al mandatario que terminó por alegar "motivos institucionales" para bajarse del entendimiento.
Scioli le dijo que no podía competir enfrentando a la Casa Rosada. Mientras que, según el diario 'Perfil', en las negociaciones previas, el gobernador incluso le había pedido incorporar al diputado nacional Francisco De Narváez. Sucede que Scioli mantenía desde hace meses un arreglo con el diputado que incluía espacios en su lista para el sciolismo y pretendía que ese pacto no se rompiera. "Pero Scioli prefirió no oficializar la ruptura y continuar el pacto con De Narváez en la sombra. Así, giró como un barrilete en el viento y volvió a poner proa rumbo a la Casa Rosada", sostuvo el matutino.
Lo que pasó entre la noche del viernes y el mediodía del sábado para que se echara atrás será materia abierta a debate.
De lo que no quedan pocas dudas es que tras aceptar cerrar filas con el kirchnerismo, aceptó mansamente las condiciones de la Casa Rosada y en compensación, no recibió más críticas despiadadas del oficialismo nacional y hasta fue aceptado por quienes no lo recibieron nunca durante los últimos meses. Sin embargo, no se le permitió poner a los hombres de su confianza en las listas.
Como retoma el informe mencionado: "como convidado de piedra, se levantó su excomunión con el requisito de que pusiera el hombro en la campaña de Martín Insaurralde.
Sucedió lo que estaba cantado si Scioli no rompía con el FPV y había que lanzar al ruedo a un candidato —el intendente de Lomas de Zamora— que pocos conocían: la campaña quedaría en manos de las únicas dos personas del oficialismo nacional con predicamento en la gente. A partir de ahora, pues, Cristina Fernández y Daniel Scioli tratarán —con resultado que está por verse— de asumir ellos dos la responsabilidad de poner la cara por y guiar los pasos de Insaurralde. Otra alternativa no tenía la presidente y optó, entonces, por poner en practica la única a su alcance, que no es mala.
El problema con el candidato de la Casa Rosada (Martín Insaurralde) resulta, en principio insoluble: no lo conoce casi 60 % del electorado y faltan menos de 120 días para que se substancien las elecciones. "
Para ello deberá estar presente Scioli, quien después de Massa, es el político más favorecido en las encuestas bonaerenses y Cristina Fernández quien de figurar en las boletas, recibiría 30 % de los votos.
Además se sabe que el kirchnerismo no tiene límites y si lo decidiera no tendría problemas apelar a cualquier medio con tal de hundir al intendente de Tigre. Ya comenzaron a fluir los discursos para despegarse del tigrense que se muestra no oficialista pero tampoco opositor. Se sabe que el kirchnerismo no permite términos medios. Sólo existe Dios o el Diablo. Y dicen que arrancan una verdadera campaña sucia.
Sergio Massa le saca varios cuerpos de ventaja a Insaurralde. Como dicen los analistas del informe mencionado, nadie puede desestimar la incidencia de los imponderables en la política, pero cierto es que la situación de Massa es infinitamente más cómoda y deberá hacer menos esfuerzos que los del de Lomas de Zamora para alzarse con la victoria:
"La ventaja invalorable con la que cuenta se basa en el hecho de que no tiene que cargar con la pesada carga del gobierno nacional y no debe rendir cuentas ante la gente de las políticas públicas del gobierno nacional y provincial.
Massa no deberá contestar preguntas respecto de la corrupción, de Lázaro Báez, de los bolsos de Néstor Kirchner, de las contrataciones sin licitaciones y de tantos otros temas sobre los cuales Insaurralde —hechura de Cristina Fernández, le guste o no— tendrá que responder. Aquél, con sólo hacer referencia al futuro y prometer cuanto desea escuchar el electorado, estaría en condiciones de ganar la elección. Éste, en cambio, habrá de enfrentar tres problemas dificilísimos de solucionar: cómo no quedar eclipsado por Cristina Fernández y Daniel Scioli; cómo hacerse conocer ante el gran público con tan poco tiempo por delante —para las PASO faltan menos de sesenta días—, y cómo no pagar tributo por la defensa que ensayará de un gobierno asociado de tal manera a la corrupción.
(...) el kirchnerismo, al margen de los imponderables que también podrían entorpecer su rumbo, tiene por delante, para digerir: el fallo de la Corte de Nueva York respecto de las hold outs y la acordada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en punto a la ley de medios, entre diversos temas que inevitablemente se le vendrán encima.
A nadie debería sorprenderle que repita, de aquí en adelante, la receta de siempre. La investigación llevada adelante por la AFIP en contra del presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, y de sus hijos; la mascarada puesta en escena para demonizar con insultos al supremo tribunal de Justicia en las calles, y el desmontaje de la estatua de Cristóbal Colon —pasando por encima de los jueces de la Corte Federal— son apenas la punta de un iceberg. El kirchnerismo es como una fiera herida y en retirada, tanto más peligrosa cuanto más sea su convicción de que en octubre cosechará una derrota que puede sepultar sus planes de perpetuidad en La Rosada para siempre."




