CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Las organizaciones sociales y políticas que pretenden homenajear a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán sólo provocan que cientos de miles de personas odien esos nombres porque significa incomodidad y tiempo perdido para regresar a sus hogares o ir a cumplir con diversas obligaciones.
Acerca de los injustos y desagradables homenajes por Kosteki y Santillán
¿La memoria de los piqueteros asesinados Maximiliano Kosteki y Darío Santillán impone que 100 personas perjudiquen a varios cientos de miles? Ya es habitual pero no por eso ni racional ni moralmente explicable que los homenajes a los 2 piqueteros muertos en 2002 perjudiquen a quienes son inocentes de culpa y cargo, y no pueden marchar a cumplir con sus obligaciones laborales, que no tienen unos cuantos de los que asisten al homenaje? Es obvio que no es responsabilidad de la Policía Bonaerense, porque no existe. Pero sí del Poder Judicial y de las autoridades municipales, que podrían imponer otro contexto que, además de recordar la masacre, honre a las víctimas.
26 de junio de 2013 - 08:47
Entonces, ¿cuál es el mérito? Que la memoria de 2 personas injustamente asesinadas termine resultando sinónimo de caos o de dificultad o de desastre, probablemente no resulte el objetivo de quienes pretenden homenajear a los muertos.
Sin embargo es lo que está ocurriendo. Quienes transitan el Nuevo Puente Pueyrredón, en Avellaneda, ya consideran una maldición el nombre de Maximiliano Kosteki y de Darío Santillán, y es por culpa de quienes deberían velar por la memoria de ambos 'luchadores sociales', según los denominan.
A 11 años del asesinato de Maximiliano Kosteki y Dario Santillán en la estación de tren de Avellaneda, el Puente Pueyrredón vuelve a ser un caos, tal como ocurrió el día en que ellos fueron asesinados. En verdad, es bastante rutinario el corte de esa vía de comunicación vial, en nombre de Kosteki y Santillán.
La idea, en esta ocasión tal como es habitual desde hace 11 años, y también en varios homenajes mensuales, es vigilia, concentración y acto... del que no participa mucha gente, probablemente porque todo el homenaje en sí mismo dura muchas horas: desde las 22:00 del martes 25/06, la marcha de antorchas desde la Avenida Pavón, frente a la estación Avellaneda, hasta el Nuevo Puente Pueyrredón (deberá recordarse que hay 2 puentes Pueyrredón); hasta la movilización para interrumpir el tránsito el miércoles 26/06.
Ahora, ¿cuál es el homenaje que resulta de perjudicar a cientos de miles de personas?
¿La memoria de Kosteki y Santillán le devolverá el tiempo y la energía perdida en la espera a los que están vivos y deben cumplir con sus obligaciones?
Habría que preguntarle, por ejemplo a las integrantes de las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, Nora Cortiñas, que adhirieron al evento.
O a Alberto Santillán (padre de Maximiliano), que también participó.
O al artista Rally Barrionuevo, entre otros, que animan la jornada.
¿Creerán que así generan sensibilidad popular por lo ocurrido hace 11 años? Lamentablemente, no. Sólo provocan malestar cuando, en verdad, fue terrible lo que sucedió y muchos de los que se enojan por el corte del tránsito, podrían solidarizarse con la tragedia provocada por efectivos de la Policía Bonaerense.
Y las autoridades, todas integrantes del Frente para la Victoria, se limitan a dejar hacer porque esa es la filosofía de la década K.
Ahora, cuando los K ya no estén -no falta mucho-, ¿qué harán los que resguardan la memoria de Kosteki y Santillán? ¿Repetir los incidentes que acabaron con la vida de ambos? Es todo muy bizarro. Habría que encontrarle una solución aceptable para todos (y todas).




