CLAVES

Después de Zannini, porqué Giustozzi cavila entre Massa y Cristina

"Las estadísticas habrían terminado de persuadir a Massa de su candidatura: con 35 cargos en disputa, si los guarismos se trasladasen de modo efectivo, el oficialismo conseguiría 12 bancas, De Narváez 10 y el Frente Renovador, apenas tres. Poco para tallar en la disputa del 2015. La decisión de Massa habría incomodado a Giustozzi quien estima que la lista que eventualmente podría encabezar serviría para constituir una estructura que potenciaría su candidatura a gobernador en el 2015", explica el autor, conocedor profundo del PJ bonaerense.

por DANIEL BILOTTA
 
LOMAS DE ZAMORA (Especial para Urgente24). Luego de intensas gestiones hasta la casi medianoche del martes 18/06, Rubén Darío Giustozzi logró la tranquilidad que buscaba para seguir negociando con Sergio Massa: Jorge Landau,  aceptó finalmente la inscripción de la versión de esa fuerza en Almirante Brown en las PASO del Frente para la Victoria.
 
Ese resguardo que no había logrado garantizarse el día anterior es vital para el intendente de ese distrito, frente a la inscripción de listas otorgada por el apoderado del PJ a Unidos y Organizados que expresó el estado asambleario del oficialismo a nivel local bajo el impulso de Miguel Funes.
 
El diputado provincial de La Cámpora oficia en estas lides de enlace con Martín Insaurralde, responsable político de articular la oposición política a Giustozzi quien la mañana del 19/06 citó a su despacho a los miembros del Concejo Deliberante que controla con holgura pero que en el orden nacional responden al Frente Transversal, Movimiento Evita y Kolina.
 
Los ediles Carlos Iquique, Elsa Silvetti y Mónica Britez respondieron a la convocatoria de Funes de la que participaron también Esperanza Córdoba y Fernando Silvestre: La Cámpora resolvió no vetar la participación de la subsecretaria de Educación Municipal, enrolada en el Socialismo para la Victoria de Ariel Basteiro y Jorge Rivas, ni la del ex secretario privado de Giustozzi, confiados en que esas vías son efectivas para la llegada del mensaje que se le está enviando y al que sería permeable con la inscripción del PJ en las internas del oficialismo.
 
Hay más de conducta defensiva que de coherencia política en esa iniciativa, según  la ortodoxia kirchnerista: Giustozzi se impondría ampliamente e impediría con eso  que Unidos y Organizados presente en las generales de octubre lista propia, con las que pretendería obtener al menos tres de las 12 butacas en disputa.
 
Procedimiento que se vería impedido de llevar adelante si inscribe candidaturas en el Frente Renovador y que explica además que el jefe comunal asuma como límite “al gobierno nacional”, rechace la idea de “fin de ciclos” y hable de “fin de mandatos”, tal como lo hizo el 14 de junio  por la noche con el acto de lanzamiento de su organización política en la 3ra. Sección Electoral.
 
Punto de fricción con Massa a quien exigió el manejo discrecional de “la lapicera” en la región a la que no accedió el intendente de Tigre. Colaboradores de Giustozzi admiten que el armado en Lomas de Zamora y Lanús, por caso, quedó en manos de Osvaldo “el Pelado”  Mércuri y el senador provincial José Luis Pallares.
 
Esas y  otras cuestiones pusieron su acuerdo con Massa el virtual estado de ruptura durante el asado que compartieron el 10 de junio en zona Norte y que habría provocado en Giustozzi una fuerte reacción sicosomática que lo postró en su domicilio particular buena parte del día 11, en la versión de las formaciones K que ahora se le oponen y que quedaría parcialmente desmentida con la reunión que mantuvo esa noche con Massa, Malena Galmarini y Felipe Solá en la Fundación Metropolitana.
 
Allí, el de Tigre le propuso que lidere la lista de diputados nacionales junto a su esposa y el ex gobernador,  el más molesto con el lugar que le quedaba reservado.        
 
Algunos agentes de prensa insisten que esa misma noche, Solá le restó crédito a esa iniciativa y la caratuló como una jugada para poner a Giustozzi en aprietos luego del desencuentro de la noche anterior en que varios de los jefes comunales que le reportan se habrían llevado la impresión de que el de Almirante Brown promovía, en paralelo una negociación con la Casa Rosada.  Con tibieza, alguno se animó a filtrarlo con relativo éxito.
 
La conversación que Giustozzi mantuvo con Carlos Zaninni en su despacho podría darles la razón. Del lado del intendente aseguraron que respondió a un llamado del secretario Legal y Técnico,  a quien había advertido a mediados de mayo de su intención de abandonar el oficialismo, donde no se siente querido.
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Zannini se habría mostrado comprensivo con sus argumentos pero impedido de transmitirlos en esos términos a la presidente Cristina Fernández quien, con el cambio insinuado esta semana para confeccionar las listas seccionales – senadores y diputados provinciales – en combinación con los intendentes, habría expresado un cambio de receptividad.
 
Si bien La Cámpora aparecerá integrada a ellas, lo cierto es que las versiones de estas horas insisten en que la preeminencia será de los jefes comunales e, incluso, de funcionarios ligados a Daniel Scioli: como Mariano Cascallares, titular del Instituto de Previsión Social y vecino de Adrogué, ausente con aviso a la reunión de Unidos y Organizados en Burzaco.
 
Si la presencia de Facundo Moyano fue leída en el mitín nocturno fue leída como una señal positiva de Massa, no lo fue tanto la aparición en Página/12, de José Eseverri y más tarde la de Joaquín De la Torre en Radio del Plata, sonó a exceso de elogio.
 
Aunque los alcaldes de Olavarría y San Miguel figuran entre el ala conservadora que desea que Massa no sea candidato, tampoco son ajenos a la ola de desconfianza que baña a Giustozzi en las filas del de Tigre. El 17/06 desde muy temprano activó a través del apoderado del PJ-Almirante Brown la inscripción en las PASO del Frente para la Victoria mientras, en paralelo, trató de engrosar sus posibilidades tentando a potenciales candidatos del peronismo opositor a sumarse a sus filas.
 
En paralelo con la aparición de Landau el 18/06 por la noche para confirmar la inscripción aceptada, Massa analizaba en Tigre el resultado de los sondeos que encargó y que, en líneas generales, arrojan los mismos inquietantes resultados que maneja el gobierno nacional: la intención de voto del Frente para la Victoria araña el 34%, Francisco De Narváez está sólido en 28 puntos y la lista liderada por Giustozzi no mejora los que obtendría si el postulante principal fuese Felipe Solá: los dos rondan el 8%.
 
Las estadísticas habrían terminado de persuadir a Massa de su candidatura: con 35 cargos en disputa, si los guarismos se trasladasen de modo efectivo, el oficialismo conseguiría 12 bancas, De Narváez 10 y el Frente Renovador, apenas tres. Poco para tallar en la disputa del 2015.
 
La decisión de Massa habría incomodado a Giustozzi, quien estima que la lista que eventualmente podría encabezar serviría para constituir una estructura que potenciaría su candidatura a gobernador en el 2015. De lado de Massa prefieren cubrir de discreción y silencio sus próximos pasos, donde no se prevé ninguna respuesta pública al intendente de Almirante Brown quien incluso comenzó a aludir al PRO como otro limite para aludir, de forma indirecta, a las expectativas insatisfechas.
 
No deja de ser paradójico que, en ese sentido, haya incluido al ex abogado de Matilde Menéndez y diputado en representación de Domingo Felipe Cavallo en la Junta Electoral del Frente Renovador. La reedición de su sociedad política con Franco Caviglia podría, además, traerle trastornos adicionales.
 
Si, en efecto, el todavía diputado provincial por el FpV es al que postula para acompañar a Massa en compañía de Mario Giacobbe, secretario de Gobierno y hermano de Ricardo, operador político de Solá, quedaría fuera de carrera Mariano San Pedro, presidente del Concejo Deliberante e hijo de Aldo, intendente de Bragado y apoderado del Partido para la Victoria.
 
Segundo concejal detrás del radical Daniel Bolettieri, secretario de Obras Públicas y eventual sucesor de Giustozzi en la Intendencia si éste fuese electo diputado, el kirchnerismo vería en su insatisfacción una pieza funcional a sus intereses. Su padre fue uno de los primeros en peregrinar a Lomas de Zamora en el mes de abrir para saludar el recambio generacional que sobrevendría con Insaurralde, situado en los dos primeros lugares de los candidatos que oficializaría el kirchnerismo.
 
Un panorama que brinda contexto adecuado para calibrar las alternativas que maneja Giustozzi, tal como confió a Marcelo Longobardi en la entrevista que le efectuó esta mañana en radio Mitre: no ser candidato a nada, competir en las PASO del Frente para la Victoria o avanzar en una “alianza” con Sergio Massa. Una ristra de posibilidades que puso al conductor de “Cada Mañana” en la disyuntiva de calificarlo como “oficialista” u “opositor".