Intoxicada Cristina, legitima la violencia de Maduro
Muy mal Cristina Fernández de Kirchner pidiendo a USA que reconozca el gobierno de Nicolás Maduro Moros, quien ha ganado en Venezuela cometiendo, segun sospechas muy fundamentadas, un fraude electoral. Al menos Maduro, quien había prometido a su rival, Henrique Capriles Radonski, el recuento de todos los sufragios emitidos, luego se ha negado a esa fiscalización imprescindible. Cristina debería informarse bien antes de seguir cometiendo ridículos con sus afirmaciones públicas. Capriles no ha acusado todavía de fraude electoral a Maduro sino que ha dicho que es muy sospechoso el resultado del Consejo Nacional Electoral, donde no se permite a la Mesa de Unidad Democrática verificar los datos. Y expresó que mientras no ocurra la verificación, Maduro será un Presidente ilegítimo.
16 de abril de 2013 - 21:18
por EDGAR MAINHARD
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Es muy grave lo que hizo Cristina Fernández de Kirchner en su intervención gubernamental: salir en defensa de Nicolás Maduro Moros, rechazando de plano las muy fundadas denuncias de fraude electoral en Venezuela.
Es cierto que el kirchnerismo apostó a Maduro Moros, y por eso el ex vicepresidente Carlos Álvarez, hoy funcionario de la Unasur, rompió la veda electoral venezolana el día del comicio para hacer proselitismo por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), tal como lo denunció la diputada opositora María Corina Machado; y el actual vicepresidente Amado Boudou se fundió en un abrazo felicitando a Maduro cuando era un desastre el triunfo escuálido, que debilita al heredero de Hugo Chávez Frías en toda Venezuela, y en especial dentro del PSUV.
Pero ¿por qué al kirchnerismo cristinista le importa tanto que el Psuv continúe en el poder y que pierda Henrique Capriles Radonski?
Por 3 motivos fundamentales:
> porque si Capriles llegara al poder revelaría los negociados con las importaciones de crudo que hizo la Argentina con Pdvsa como proveedor, y con los bonos públicos que emitió Néstor Kirchner para que los recolocara Hugo Chávez Frías, origen de muchas sospechas de irregularidades;
> porque si Capriles llegara al poder le exigiría a la Argentina el pago de la deuda con Venezuela y, lo que es más grave para Cristina: ella no podría terminar la renegociación del pasivo, tarea que Julio De Vido intenta, hasta ahora infructuosamente, desde hace 90 días; y
> porque Cristina teme el 'efecto dominó' regional, teoría que afirma que la retirada del chavismo conllevaría a una derrota del kirchnerismo.
Para el Frente para la Victoria, que concibe el mundo acotado a su propio ombligo -cada día más sucio-, hay que sostener a Maduro a cualquier precio pero el problema es que resulta una tarea imposible porque Venezuela va rumbo al colapso de su economía: Maduro tiene difíciles medidas que implementar y carece del poder político imprescindible a la hora de emprolijar el desastre construido por Hugo Chávez Frías, fogoso orador y pésimo administrador.
Pero hay algo más que preocupa a Cristina: ella tiene por delante, en horas más, un viaje a Caracas, y en Venezuela hay 7 muertos... por ahora. Cristina está desesperada de llegar a Caracas, huyendo del 18A argentino, y terminar presenciando un desastre bolivariano.
No es el viaje que ella había imaginado. Los asesores que habitualmente desinforman a la Presidente le afirmaron que Maduro Moros ganaba "caminando", y resulta que el hombre de los cubanos terminó o ganando por casi nada o fabricando un resultado electoral falso.
[ pagebreak ]
Cristina envió un mensaje a Venezuela: que no se hagan tantos "rulos" (apelando a una expresión suya) porque Néstor Kirchner llegó al poder en 2003 perdiendo en 1ra. vuelta ante Carlos Menem, y habiendo logrado que Cristina ganara en 2005 y 2007, él perdió en 2009, lo que no impidió que ella volviera a ganar en 2011. Le faltó aportar un dato: la desesperación luego de 2009 por el poder que parecía escaparse, lo llevó a la tumba. Y sobre ese cadáver fue que ganó Cristina. Ahora, en 2013 se le está complicando tanto como a Maduro... El Frente para la Victoria aborrece mirarse en el espejo del Psuv.
Cristina acusó a Capriles de denunciar el fraude y dijo que eso tiene que probarlo ante la Justicia Electoral. Pobre Cristina con los informantes tan deficientes que ella tiene... Lo que Capriles está diciendo es que Maduro le prometió el recuento de votos y que ahora se niega a ello, y que mientras no haya recuento de votos será un Presidente ilegítimo.
Todo el asunto se resolvería si Maduro aceptara que el Consejo Nacional Electoral realizara la verificación indispensable de la documentación existente. Pero Maduro no solamente se niega sino que amenaza con "mano dura", y el chavismo comete actos de violencia desde el mismo día del comicio, el domingo 14/04.
Por lo tanto, el gobierno de Barack Obama, al igual que otros, tiene motivos fundamentados para no reconocer todavía al gobierno de Maduro Moros, considerando que la propia Organización de Estados Americanos, de la que también participan la Argentina y Venezuela, ha avalado el pedido de Capriles.
Cristina acusó por la violencia a la Mesa de Unidad Democrática venezolana, y es otro error. Capriles ha solicitado una y otra vez no participar de actos de violencia. Él convocó al cacerolazo en la noche del lunes 15/04, a movilizarse hacia las filiales del Consejo Nacional Electoral solicitando el recuento, y a la central del CNE para dejar un petitorio por escrito.
La violencia en el estado Miranda, del que Capriles es gobernador, la protagonizó el chavismo, y la Presidente de la Nación tuvo una expresión muy desafortunada: "Ocurrió en una zona popular. Ustedes saben que hay gente adinerada que no le gusta que los pobres progresen".
¿Qué quiso decir la Presidente? Justo ella, una persona muy adinerada pero que nada hizo por acabar con la pobreza ni en Santa Cruz ni en la Nación (de hecho, con la inflación que tolera y hasta promueve, solo empobrece más a los pobres y distorsiona más las cuentas nacionales).
Notable lo de Cristina hablando mal de la gente adinerada cuando ella es millonaria pero no podría explicar su fortuna, ha enriquecido a gente sospechada de fortuna irregular, y por estas horas hay un acontecimiento de posible corrupción del que hablan todos los argentinos y lo protagoniza un empresario vinculado a ella, su marido y su hijo: Lázaro Báez.
Pero ya que Cristina Fernández de Kirchner habló sobre la violencia en Venezuela y no le cuentan la verdad, ella debería saber que el presidente de la Asamblea Nacional, el teniente coronel (r) Diosdado Cabello, negó el derecho de palabra al diputado Ismael García porque este último no reconoció a Nicolás Maduro como Presidente electo de la República, tras las elecciones del domingo 14/04
Minutos antes, Cabello advirtió que en la plenaria no tendría derecho de palabra aquellos parlamentarios que no reconozcan a Maduro, lo cual cumplió con García. "Como yo soy el presidente de la Asamblea Nacional, no tendrá derecho de palabra quien no reconozca a Nicolás Maduro como presidente, ni a las instituciones. Vayan a declarar a Globovisión", dijo el diputado del Psuv, aludiendo al canal de TV por cable opositor.
Más temprano, al inicio de la sesión desde el hemiciclo se reportó un ataque contra el diputado William Dávila. "Los oficialistas en la AN nos estan atacando. Le partieron la cabeza al dip Davila. Quienes son los violentos?", escribió el diputado Julio Borges en su cuenta en Twitter.
Dávila fue agredido por sus propios colegas del Psuv, en el interior de la Asamblea Nacional. Pero Cabello llamó a los parlamentarios opositores “fascistas y asesinos son; irresponsables. Llegaron a una elección y son incapaces de reconocer los resultados”.
Muy mal Cristina, sigue errando el camino dentro pero también afuera de la Argentina.




