Carta Abierta encontró en el Papa otra excusa para reformar la Constitución
En medio de la discusión en el grupo de intelectuales cristinistas por el nombramiento de Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice, Jorge Bernetti, docente, dirigente del Frente Grande y muy cercano a la ministra Garré aprovechó para cuestionar el artículo 2 de la Constitución que afirma que el Gobierno "sostiene el culto católico", lo que, según su visión, ha creado una "subordinación" a la Iglesia. "Por eso hay que cambiar la Constitución", dijo.
19 de marzo de 2013 - 14:07
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Parece mayoritaria la postura del colectivo intelectual cristinista Carta Abierta en contra de la designación de Jorge Bergoglio como el nuevo Papa. Uno de los rostros emblemáticos de esa agrupación de pensadores afines al Gobierno Nacional, Horacio Gonzalez, fue tajante a la hora de definir este momento histórico de la Argentina al criticar a los cristinistas, incluso dentro del Gobierno, que festejaron el ascenso de Francisco.
Aquellas declaraciones se oyeron en la última reunión de Carta Abierta, realizada en la Biblioteca Nacional, que dirige González, el pasado sábado 16/3.
Pero no fue, como de costumbre, el único orador. También tomó la palabra Jorge Bernetti, docente de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de La Plata y responsable de comunicación del Frente Grande. Bernetti, por su extracción partidaria, s muy cercano a la ministra de Serguridad, Nilda Garré. Incluso, se desempeñó como Director de Comunicación Social del Ministerio de Defensa cuando Garré fue titular de esa cartera.
Y lo notable del discurso de Bernetti durante el plenario de Carta Abierta es que encontró un vericueto en la polémica por la designación del nuevo Papa para revitalizar el deseo cristinista de reformar la Constitución Nacional. Se sabe que un sector del oficialismo pugna por la re-reelección de Cristina Fernández en 2015, algo para lo que es indispensable la modificación de la carta magna, que hoy le impide un 3er mandato consecutivo a cualquier presidente argentino.
¿Qué dijo este intelectual muy cercano a la ministra de Seguridad?:
"Tenemos un artículo 2 de la Constitución que dice que sostenemos el culto católico, gran discusión constitucional. Por eso hay que cambiar la Constitución. No para abolir y atacar al catolicismo, no para perseguirlo, no para que no se pueda manisfetsra. Claramente tenemos que salir de esa trampa".
Para Bernetti, "hay una sujeción dogmatica (del Estado) a la iglesia católica, que es tremenda, que ha creado una subordinación notable".
Bernetti hizo este comentario cuando pidió no concederle a la Iglesia "la alianza con el capitalismo, con el poder económico, el poder político y el poder militar". En este último punto, Bernetti recordó el episodio con el obispo Antonio Baseotto, removido por el expresidente Néstor Kirchner del vicariato castrense.
A los ojos de la Casa Rosada, el prelado se había extralimitado al condenar la postura del entonces ministro de Salud, Ginés González García, en favor de la despenalización del aborto. Baseotto había recurrido a una cita bíblica que indica que "quienes escandalizan a los niños" merecen "ser arrojados al mar con una piedra de molino atada a su cuello".
Con este antecedente en la mano, entonces, Bernetti recordó que "hay tratados" que permiten este protagonismo de la Iglesia en el sector castrense, así como el artículo 2 de la Constitución Nacional que dice: "El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano".
A los ojos de Carta Abierta, cuyos integrantes celebraron las palabras de Bernetti, la discusión por ese artículo genera otra vía para poner en vidriera la anhelada reforma constitucional.
"Tenemos un artículo 2 de la Constitución que dice que sostenemos el culto católico, gran discusión constitucional. Por eso hay que cambiar la Constitución. No para abolir y atacar al catolicismo, no para perseguirlo, no para que no se pueda manisfetsra. Claramente tenemos que salir de esa trampa".
Para Bernetti, "hay una sujeción dogmatica (del Estado) a la iglesia católica, que es tremenda, que ha creado una subordinación notable".
Bernetti hizo este comentario cuando pidió no concederle a la Iglesia "la alianza con el capitalismo, con el poder económico, el poder político y el poder militar". En este último punto, Bernetti recordó el episodio con el obispo Antonio Baseotto, removido por el expresidente Néstor Kirchner del vicariato castrense.
A los ojos de la Casa Rosada, el prelado se había extralimitado al condenar la postura del entonces ministro de Salud, Ginés González García, en favor de la despenalización del aborto. Baseotto había recurrido a una cita bíblica que indica que "quienes escandalizan a los niños" merecen "ser arrojados al mar con una piedra de molino atada a su cuello".
Con este antecedente en la mano, entonces, Bernetti recordó que "hay tratados" que permiten este protagonismo de la Iglesia en el sector castrense, así como el artículo 2 de la Constitución Nacional que dice: "El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano".
A los ojos de Carta Abierta, cuyos integrantes celebraron las palabras de Bernetti, la discusión por ese artículo genera otra vía para poner en vidriera la anhelada reforma constitucional.
Intervención de Jorge Bernetti en el encuentro de Carta Abierta




