EL BONAERENSE

Después de Mariotto: Alicia Kirchner vs. Karina Rabolini

Luego de aceptar a Gabriel Mariotto como su compañero de fórmula, por orden de Cristina Fernández, esta vez Daniel Scioli estaría dispuesto a estirar la pelea a todo o nada. Sucede que, pasadas ya las elecciones a presidente y gobernador, en la Rosada ya piensan en las Legislativas, en las que buscarían ahora imponer a Alicia Kirchner como diputada. El sciolismo, (dicen y creen algunos) estaría dispuesto a dar pelea con la postulación de Karina Rabolini.

LA PLATA (Diario HOY) Por más que Cristina Kirchner busque apaciguar el fuerte malestar que está despertando su Gobierno en la sociedad, diciendo frases como “transferir la posta es ineludible”, intentando así tapar el hecho indubitable de que los ultrakirchneristas ya trabajan a toda marcha en una reforma constitucional que les posibilite perpetuarse en el poder, la guerra política en el seno del oficialismo está declarada. Y el campo de batalla es la provincia de Buenos Aires.

Hay dos bandos bien diferenciados, que a esta altura resultan irreconciliables (ver páginas 4 y 5), que se están batiendo a duelo. Por un lado,  tal como lo anticipó este diario, los kirchneristas vienen operando para asfixiar económicamente a la Provincia -reteniendo los recursos coparticipables- con el objetivo de intentar desgastar la imagen de Daniel Scioli, que está superando con creces a Cristina Kirchner en todas las encuestas de opinión. Hasta el momento, no están obteniendo los resultados esperados: cada ataque contra Scioli lo único que hace es que el gobernador mejore en las encuestas. Y ello está crispando los ánimos en la Casa Rosada.

Los K saben que si la Presidenta no puede acceder a una nueva reelección, se les caerá toda la estantería al sistema clientelar que, con recursos del Estado, sostienen las estructuras políticas de militantes rentados, siendo La Cámpora el ejemplo paradigmático. Es más, la salida de Cristina también posibilitaría que se avance con algunas causas de corrupción, hoy cajoneadas, que involucran a importantes funcionarios del Gobierno, como es el propio vicepresidente Amado Boudou, quien, gracias a los jueces y fiscales que responden a la administración K, ni siquiera fue indagado por la compra de la imprenta ex Ciccone, que habría sido adquirida por supuestos testaferros del vicepresidente.

La sensación de que se está ingresando en la recta final de una etapa es la que estaría llevando a que algunos funcionarios K ya hayan comenzado a realizar gestiones subterráneas para acceder a cargos legislativos, algo que les otorga los fueros necesarios para no ir a la cárcel.

La Constitución actual le pone fecha de vencimiento al kirchnerismo: la primera mandataria deberá dejar el sillón de Rivadavia en diciembre de 2015. Y sólo podrá aspirar a una nueva reelección si se reforma la Carta Magna, para lo cual, necesariamente, en las elecciones legislativas del año que viene necesita ampliar su representación en el Congreso con diputados que le sean absolutamente obsecuentes.

El llamado a comicios para elegir convencionales constituyentes que modifiquen la Carta Magna requiere el apoyo de dos tercios del total de legisladores que componen ambas cámaras del Congreso. Por eso ya circulan los nombres de quienes podrían encabezar la nómina de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, que Cristina buscará poner a dedo: su cuñada Alicia Kirchner o, en su defecto, su hijo Máximo Kirchner, a quien no se le conoce la voz y hasta podrían inventarle que nació en La Plata para que pueda competir. El primogénito de Cristina tiene domicilio en Santa Cruz, y su única vinculación con nuestra ciudad se dio en los años ‘90 cuando vino a estudiar Periodismo, carrera que abandonó a las pocas semanas, sin poder culminar el poco exigente curso de ingreso.

Ahora bien, en el sciolismo, que aspiran a quedarse con la presidencia en 2015, no están dispuestos a quedarse con los brazos cruzados. Y por eso, en el laboratorio político de la Gobernación están diseñando la posible candidatura de Karina Rabolini, la esposa de Daniel Scioli, quien así debutaría en política con el objetivo de allanarle el camino a su marido para llegar a la presidencia. Los estrategas del gobernador ven que la imagen de la exmodelo supera, varias veces, a la que ostenta Alicia Kirchner o el primogénito Máximo.

De forma paralela, tal como lo viene informando este diario, en la Gobernación saben que se vienen tiempos muy difíciles en materia económica. La fiebre por el dólar, que se disparó la semana pasada, sería sólo el comienzo de un escenario recesivo que, indefectiblemente, impactará en la Provincia. Por eso, la alternativa de emitir los patacones, que le daría cierta autonomía ante la falta de recursos coparticipables, es tenida muy en cuenta.

También podría darse un desdoblamiento de los salarios, algo que podría ponerse de manifiesto en julio, cuando deban abonarse los aguinaldos, lo cual generará un fuerte cimbronazo que, casi con seguridad, también impactará en la Casa Rosada.

Un decreto y la batalla por la reforma impositiva

Uno de los hechos que pusieron de manifiesto la pelea entre el sciolismo y el kirchnerismo es la reforma impositiva, cuya aprobación quedó a medio camino en la Legislatura bonaerense.
Fuentes de la Provincia aseguran que finalmente el gobernador Daniel Scioli sacará un decreto entre hoy y mañana para revaluar los campos bonaerenses, tal como lo viene exigiendo, a modo de extorsión (para destrabar los recursos coparticipables que están siendo retenidos), el Gobierno nacional.

Los sciolistas reconocen que esa medida no permitirá establecer una valuación fiscal que se aplique como base imponible en el impuesto Inmobiliario Rural y otros tributos nacionales.

Según la mayoría de los funcionarios del gabinete provincial, “sin ley no hay impuesto”, por lo que califican al posible decreto de Scioli como un “revalúo testimonial”. De todas maneras, la decisión a la que empuja a Scioli el Gobierno nacional no es gratuita para el gobernador. El costo que deberá pagar, de acuerdo a la intención de la Casa Rosada, es el de poner la cara con una medida antipática para el sector agropecuario.

“El revalúo fiscal es mucho más grave que la resolución 125”, definió ayer el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en relación a las retenciones móviles a la exportación de granos que le valió al kirchnerismo la enemistad con el campo, conflicto del que Scioli salió ileso.

Diez días atrás, los propios alfiles de la presidenta Cristina Fernández impedían que el gobernador llevara a buen puerto la negociación con la oposición para obtener por ley el revalúo de los campos en forma gradual y sin pagar el costo político.

No obstante, el decreto le permitirá a Scioli acceder a la ayuda de la Nación para atender las urgencias económicas de la Provincia, entre ellas el pago de los salarios, sin tener que recurrir, en junio, a una reedición de los patacones, pero el panorama para el segundo semestre del año es totalmente incierto.

Un revalúo por decreto también le dará al oficialismo la llave para destrabar el tratamiento legislativo de la reforma impositiva, introduciendo una adhesión al posible decreto en el proyecto original. Le falta un solo voto para aprobar en Diputados ese proyecto, que, además de la valuación fiscal de los campos que eleva el Inmobiliario Rural, también propone subas en los impuestos a los Ingresos Brutos y a los Sellos, con las que pretende recaudar $ 2.685 millones más el año próximo. Además le permite ampliar el permiso para emitir bonos de deuda por otros $ 2.400 millones, lo que le posibilitaría equilibrar las cuentas de la Provincia y también de los municipios.

Enterate de todas las últimas noticias desde donde estés, gratis.

Suscribite para recibir nuestro newsletter.

REGISTRATE

Dejá tu comentario