CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Buenos Aires fue excluida por no ser productora de petróleo, pero en territorio bonaerense hay refinerías y procesadoras de hidrocarburos que generan altos costos ambientales.
Piden que Scioli exija participar de las acciones de YPF
Sin embargo, del 51% de acciones de YPF que el Gobierno expropió a la empresa española Repsol, un 51% queda para la Nación y el restante 49% se divide entre las provincias productoras de petróleo, es decir, aquellas que extraen el crudo de boca de pozo.
Así, sin estar ajena al proceso de industrialización de hidrocarburos, la provincia de Buenos Aires soporta un costo importante en materia ambiental y a su vez de transporte. Esto no está reconocido en el proyecto de ley que impulsó el Gobierno y que está tratando el Congreso nacional.
Por ello, consideran que en una acción abiertamente discriminatoria, Buenos Aires quedó fuera del reparto de acciones y futuras utilidades, por lo que no recibirá beneficio alguno de la nacionalización de la producción de hidrocarburos por no estar dentro de la Organización Federal de los Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi), integrada por Formosa, Jujuy, Salta, Mendoza, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La presidenta del bloque de diputados nacionales del GEN-FAP, Margarita Stolbizer, se comunicó con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, para proponerle acompañar el reclamo que debería hacer la Provincia al respecto.
“La provincia de Buenos Aires aparece directamente perjudicada, ya que en nuestro territorio se desarrolla gran parte del proceso industrial de hidrocarburos, generando un impacto ambiental por contaminación que daña nuestros recursos y la calidad de vida de nuestra población”, aseguró Stolbizer.
La legisladora recordó que las provincias productoras de petróleo ya reciben regalías de las empresas que lo extraen, mientras que en el territorio bonaerense no queda ningún beneficio de ese tipo: de hecho, las empresas petroquímicas pagan apenas el 0,1% de Ingresos Brutos.
Ante esta situación, la legisladora del GEN recalcó: “Hemos pedido al gobernador que la Provincia haga el reclamo de participación en ese reparto de acciones. Hemos ofrecido cooperación para acompañar a la Provincia en la defensa de los intereses y derechos de los bonaerenses. Y vamos a seguir buscando adhesiones para evitar una discriminación injusta”.
En la provincia de Buenos Aires hay dos refinerías en funcionamiento. Una está ubicada en Bahía Blanca, tiene una superficie de aproximadamente 40 hectáreas, una capacidad de procesamiento de 30.500 barriles de crudo diarios y pertenece a Petrobras. Elabora naftas, combustibles marinos, materias primas para la elaboración de solventes y productos petroquímicos. Ya fue sancionada en reiteradas oportunidades por el Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible, por cuestiones ambientales (emanaciones gaseosas) y de seguridad. Cabe recordar que en agosto del año pasado hubo una explosión que causó un muerto en dicha destilería.
La otra refinería es la de YPF, que se encuentra en Ensenada, a unos diez kilómetros del casco urbano de La Plata, y que posee la mayor capacidad de procesamiento de crudo del país, llegando a los 38.000 m3 diarios. El complejo cuenta con seis plantas que generan durante sus procesos compuestos como benceno, tolueno, xilenos, n-pentano, n-hexano, n-heptano, polipropileno, polibuteno, anhídrido maleico, ciclohexano, metanol y coque de petróleo.
Además, en Ensenada se encuentra la empresa que calcina carbón de petróleo en el país, Copetro, propiedad de la multinacional Oxbow; y también la compañía Gases Ensenada, dedicada a la producción de gases industriales, que pertenece a la empresa nacional Towerton SA.
El polo petroquímico de Ensenada y en particular la refinería de YPF, son ejemplos claros de los costos ambientales de la producción de hidrocarburos en territorio bonaerense.
Marcelo Martínez, de la ONG Nuevo Ambiente, aseguró al diario platense 'Hoy' que “sería importante que la Provincia participe de las acciones de YPF porque la refinería está en territorio provincial, y hay un pasivo ambiental existente y una falta de control existente real. Lo interesante sería que esta participación también se traduzca en una mejora en el control de calidad de aire y suelo por parte de la Provincia, que hoy es inexistente”.
Además, Martínez aseguró que “la refinería desde hace tiempo sigue emitiendo gases como el sulfhídrico, entre otros. Todas estas sustancias son cancerígenas, y ya hay estudios realizados relevantes en la población circundante a la destilería que muestran problemas serios respiratorios, más allá de que quizás la gente no se dé cuenta porque la destilería es parte del paisaje urbano de nuestra región, pero esto no quiere decir que no contamine. Hoy la empresa se autocontrola, y nosotros creemos que tiene que haber una descentralización en el control y debe ser más transparente”.










