El peronismo intenta reconstruirse, recuperar protagonismo y encontrar una estrategia que le permita volver a disputar el poder en 2027. Pero la última reunión de sus principales referentes dejó una imagen difícil de explicar para un espacio que durante años hizo de la igualdad de género una de sus principales consignas: once hombres sentados alrededor de una mesa y ninguna mujer participando de las decisiones.
¿MINUCIAS?
Del pañuelo verde a una mesa de hombres: La contradicción del peronismo y la foto que los dejó expuestos
El peronismo debe practicar lo que predica. 11 hombres dejaron a las mujeres afuera y dejaron clara su propia contradicción.
La fotografía del encuentro, realizado en la Casa de La Pampa, no pasó inadvertida. Mientras los dirigentes discutían cómo enfrentar al gobierno de Javier Milei, defender las PASO y fijar una postura frente al Presupuesto 2027, la ausencia de representación femenina terminó convirtiéndose en uno de los aspectos más cuestionados de la convocatoria.
La contradicción resulta especialmente llamativa por los antecedentes del propio peronismo. Durante las gestiones de Cristina Kirchner y Alberto Fernández, el espacio reivindicó la ampliación de derechos de las mujeres y acompañó iniciativas vinculadas a la agenda feminista. Entre ellas, la legalización del aborto, aprobada en diciembre de 2020 durante el gobierno del Frente de Todos, aunque con posiciones diferentes dentro de la propia coalición.
Sin embargo, cuando llegó el momento de reunir a sus principales figuras para discutir el futuro del partido, ninguna dirigente mujer tuvo un lugar en la mesa.
"Un peronismo sin mujeres es un peronismo sin pueblo"
La diputada nacional Victoria Tolosa Paz fue una de las primeras en cuestionar públicamente la composición del encuentro.
A través de sus redes sociales, la exministra de Desarrollo Social del gobierno de Alberto Fernández expresó su malestar y dejó una definición que apuntó directamente contra la conducción partidaria.
"Un peronismo sin mujeres es un peronismo sin pueblo", sostuvo.
La legisladora fue más allá de la discusión sobre la cantidad de mujeres presentes y planteó que su participación en política no debería reducirse a una cuestión de cupos.
"Ser mujer en política no es un cupo, es una forma distinta de mirar el país. Es la mirada que sostiene cuando todo se rompe", expresó.
Para reforzar su posición, recordó el papel de Eva Perón y Cristina Kirchner en la historia del movimiento justicialista y cuestionó que la dirigencia actual prescinda de esa representación.
"Prescindir de esa mirada hoy es un error histórico", advirtió.
Su planteo terminó por exponer una discusión que el peronismo deberá enfrentar puertas adentro: cómo sostener un discurso de representación e igualdad cuando sus principales decisiones políticas se discuten en una mesa integrada exclusivamente por hombres.
Los once hombres que se reunieron para discutir el futuro del PJ
La convocatoria reunió a algunas de las figuras más influyentes del peronismo, en medio de las tensiones internas que atraviesa el espacio.
Participaron los gobernadores Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gustavo Melella, Gildo Insfrán y Sergio Ziliotto; los presidentes de los bloques peronistas en el Congreso, José Mayans y Germán Martínez; el diputado Máximo Kirchner; el exministro de Economía Sergio Massa; el senador Gerardo Zamora y el titular de la Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos.
Todos hombres.
El objetivo era avanzar en una estrategia parlamentaria conjunta para resistir una eventual modificación de las PASO y coordinar posiciones frente al proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno.
También buscaban enviar una señal de unidad en medio de las diferencias entre el kirchnerismo, el sector de Kicillof y otros dirigentes que pretenden disputar el liderazgo del espacio.
Sin embargo, la imagen de la reunión terminó generando una discusión que ninguno de los participantes parecía haber colocado entre las prioridades de la convocatoria.
Del discurso feminista a una mesa sin mujeres
La polémica deja al descubierto una contradicción política difícil de ignorar.
Durante los últimos gobiernos peronistas, la agenda de género ocupó un lugar central en el discurso oficial. La creación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad durante la presidencia de Alberto Fernández y la sanción de la ley de interrupción voluntaria del embarazo fueron algunos de los hitos más representativos de aquella etapa.
El feminismo también se convirtió en una herramienta de identificación política frente a sectores que cuestionaban esas políticas.
Pero la reunión en la Casa de La Pampa mostró otra realidad: al momento de discutir el armado electoral, las negociaciones legislativas y la distribución del poder, las mujeres no estuvieron representadas entre los dirigentes convocados.
La crítica de Tolosa Paz cobra todavía más relevancia porque proviene del propio espacio político que durante años defendió esas consignas.
Y plantea un interrogante incómodo: ¿qué lugar real ocupan las mujeres en la conducción del peronismo cuando se apagan los discursos y comienzan las negociaciones por el poder?
El PJ busca una alternativa a Milei, pero todavía no resuelve sus propias internas
Más allá de la controversia por la ausencia femenina, la reunión tuvo un objetivo político concreto: comenzar a ordenar una estrategia común de cara a 2027.
La discusión sobre las PASO es especialmente importante para Axel Kicillof, quien busca proyectarse como una alternativa presidencial y necesita un mecanismo que le permita competir por el liderazgo del peronismo sin depender exclusivamente de un acuerdo con el kirchnerismo.
Las diferencias con Cristina y Máximo Kirchner continúan abiertas, mientras Sergio Massa intenta conservar su papel de articulador entre los distintos sectores.
El tratamiento del Presupuesto 2027 también obliga a los gobernadores y legisladores a negociar una posición común frente al Ejecutivo, pese a los intereses particulares de cada provincia.
El problema es que, mientras el PJ intenta presentarse como una alternativa superadora al gobierno de Milei, todavía enfrenta dificultades para ordenar su propia estructura política.
La ausencia de mujeres en la reunión terminó por sumar un cuestionamiento de fondo sobre quiénes participan realmente de esa reconstrucción.
Una foto que incomodó al propio peronismo
El cuestionamiento sobre le rol de las mujeres en el PJ no provino de un adversario político ni de un sector enfrentado ideológicamente con el justicialismo. Llegó desde adentro, de una dirigente que formó parte del último gobierno peronista y que reivindica las mismas banderas que el espacio levantó durante años. Por eso, la polémica tiene una dimensión que excede la composición de una reunión.
El peronismo pretende recuperar la confianza del electorado, construir una propuesta competitiva para 2027 y volver a posicionarse como una alternativa al oficialismo. Pero la imagen de sus principales referentes discutiendo el futuro político sin una sola mujer sentada a la mesa dejó expuesta una distancia entre el discurso y la práctica.
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En pocas palabras
- Peronismo en crisis: Once hombres lideran la reconstrucción del partido, excluyendo a las mujeres de decisiones clave.
- Contradicción discursiva: El partido que promovió la agenda de género ahora muestra una dirigencia exclusivamente masculina.
- Debate interno: La diputada Victoria Tolosa Paz cuestiona la falta de representación femenina, llamando a un











