CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El Frente para la Victoria se jugará mañana (10/11) a "matar o morir" en el debate del Presupuesto 2011, en momentos en que la oposición, disconforme con una decisión del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, puso en duda su colaboración para reunir el quórum en el recinto.
Sucede que Fellner priorizó el pedido de sesión especial que había realizado el oficialismo -fijó ese debate para mañana a las 12:30- y dejó para la tarde -a las 18:00- el encuentro que habían solicitado los opositores para tratar la reforma del INDEC, entre otros, temas.
Esa situación desató una profundo descontento entre los distintos bloques del antikirchnerismo -que habían pedido la especial para las 10:00-, que pusieron el grito en el cielo y dieron marcha atrás en su decisión de garantizar el quórum.
El Palacio Legislativo fue escenario este martes de intensas negociaciones entre el Frente para la Victoria y los bloques del arco anti K, que habían propuesto dejar el análisis del Presupuesto para la próxima semana y avanzar mañana con otros temas menos conflictivos.
"Fellner dijo que esa idea le parecía bien, pero una hora después se echó para atrás y se cayó todo", deslizaron integrantes de la Coalición Cívica a Noticias Argentinas.
Sin acuerdo por la sesión de mañana, Fellner también decidió colocar la especial de la oposición en horas de la tarde, es decir, que si se arranca con el debate del Presupuesto 2011, no habrá tiempo para esa discusión.
El debate que plantearon los antikirchneristas tenía como objetivo el análisis de la reforma del INDEC, publicidad oficial, una bicameral investigadora de la deuda externa y el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
"La sesión que pidió el oficialismo es a las 12:30 y la de la oposición a las 18:00. Es más temprano porque la del FpV entró primero", argumentaron desde la Presidencia.
El oficialismo intentará avanzar con el Presupuesto 2011 (pero la oposición no garantiza el quórum)
El Frente para la Victoria se jugará mañana (10/11) a "matar o morir" en el debate del Presupuesto 2011, en momentos en que la oposición, disconforme con una decisión del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, puso en duda su colaboración para reunir el quórum en el recinto.






