La Argentina, aislada de un mundo que opta por otra energía

Las energías renovables alcanzaron un gran desarrollo en Europa y en USA. La Argentina tiene un gran potencial para su aprovechamiento. Sin embargo, la ausencia de un proyecto energético a largo plazo impide el avance de las fuentes alternativas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El desarrollo de energías renovables en la Argentina hoy no está en la agenda de sus gobernantes. El 90% de la energía que consumimos es de origen fósil, o sea de petróleo y gas. Aun así la producción de hidrocarburos en el país se encuentra en retroceso.
La Argentina no sólo continúa dependiendo de la quema de combustibles para sostener su matriz energética sino que no puede insertarse plenamente dentro de los convenios internacionales para reducir las emisiones de carbono que generan el cambio climático.
Un cronista del blog español Eco Alternativa se sorprendía por la escasez en el uso de renovables en el país. "He tenido el placer de visitar por un par de semanas el maravilloso país de Argentina. Ha sido un viaje magnífico en el que tanto sus paisajes como sus gentes me ha cautivado. Pero hay un detalle que me ha llamado poderosamente la atención. La inexistencia de energías renovables que aprovechen el sol y el viento. No se ven parques eólicos en un país donde sobra e viento y no se ven paneles solares ni siquiera en la zona de Mendoza, una de las más soleadas del planeta", señaló el visitante.
En su artículo el blogger concluye que "la Argentina posee una gran generación hidroeléctrica, una estrategia para el desarrollo de los biocombustibles y una dejadez absoluta en cuanto a la energía eólica, y lo que más preocupa, a la energía solar".
La Argentina tiene un gran potencial para generar fuentes renovables pero son desaprovechadas. "No aprovechamos ni el uno por mil de la potencialidad que tenemos. Por el momento, las fuentes renovables satisfacen los requerimientos de energía de los pobladores rurales que suelen ser sencillos y de baja intensidad más que a las demandas más altas y concentradas de las ciudades" describe Jorge Barrera, director de la Maestría en Gestión de la Energía de la Universidad Nacional de Lanús, citado por el diario Crítica de la Argentina.
En efecto, el 30% de la población rural argentina carece de energía eléctrica, por ello se creó el Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales (PERMER), que permite el acceso a la electricidad de 8.000 hogares y 6.000 edificios públicos. Tiene financiación internacional por US$40 millones.
La potencia de los vientos parecería la mayor de las ventajas que presenta el país para generar energía sustenatble. Sin embargo, en la actualidad es poco el aporte que pueden hacer los parques que funcionan en el país: alrededor de 40 megawatts (Mw), para un país que exige más de 25 mil Mw.
"Estamos retrasados, pero la Argentina tiene una proyección importante. Llegaron a existir más de 500 mil molinos en el país, no para generación eléctrica sino para riego y bebida del ganado, pero esa tradición se perdió", explicó al diario Clarín Hilda Dubrovsky, especialista de la Fundación Bariloche. A su juicio, "el potencial podría estirarse a los 3.000 Mw, lo que significa un Yacyretá y medio".
Por su parte, Emilio Guiñazú de Impsa, empresa que entre otras cosas construye molinos eólicos, ha sido concluyente en sus expresiones, al señalar al Diario de Cuyo que "los políticos deben entender las ventajas de esto (la energía eólica), la más obvia de las cuales es que se genera energía renovable, sin emisión de gases con efecto invernadero, a un costo muy competitivo si comparamos con lo que ocurre con la generación actual de energía eléctrica con los métodos tradicionales, la cual cuesta US$150 el MW, mientras la eólica cuesta alrededor de la mitad".
Hace tres años se sancionó otra ley, la 26.190, que insistía con el fomento para el uso de fuentes renovables de electricidad y proponía un objetivo audaz: en sólo 10 años, cubrir por esta vía el 8% del consumo de la energía eléctrica de todo el país.
Esta segunda ley, votada en medio de pronósticos de escasez, declaró de "interés nacional" la generación de energía eléctrica por fuentes alternativas y la investigación para el desarrollo y fabricación de equipos con ese fin. Pasado todo este tiempo, sin embargo, la ley aún no fue reglamentada, y no entró en vigor.
En los últimos días, 2 diarios se refirieron en sus editoriales a la importancia de desarrollar fuentes renovables. Dejamos aquí algunos fragmentos.
Clarín: "La problemática energética del país demanda la formulación de planes a largo plazo, así como la progresiva incorporación de tecnologías que sustituyan progresivamente al petróleo y que resguarden el equilibrio ambiental.
La baja de la actividad industrial le ha dado un cierto alivio a una capacidad muy limitada de generación de energía que se ha presentado como un severo condicionamiento al desarrollo productivo, un problema además agravado por la caída de las reservas petroleras. Esta circunstancia coyuntural, así como la necesidad de promover obras públicas con efectos multiplicadores, debe ser aprovechada para planificar un crecimiento sostenido de la capacidad energética.
Además, es necesario revertir el marcado retraso que existe en el fomento de energías alternativas, como las provenientes del viento y del sol, para las cuales existen condiciones propicias en muchas áreas de nuestra geografía.
Para esto, es necesario que se le de impulso al Plan Estratégico Nacional de Energía Eólica, anunciado hace tres años y hoy paralizado en cajones de la burocracia.
También debe reflotarse la ley 25.019, de promoción y uso de energías no convencionales. Además, se debe reglamentar la ley 26.190, que traza el objetivo de que una década el 8% del consumo eléctrico del país se origine en fuentes renovables.
Argentina debe ampliar su capacidad energética, y debe hacerlo sumando fuentes no contaminantes y renovables, para lo cual es necesario seguir ejemplos de países como Alemania, Estados Unidos y China, e incrementar el número de molinos y paneles solares.
Se requiere, entonces, una visión estratégica del desarrollo energético que debe contemplar todas las alternativas disponibles, pero especialmente las no contaminantes, para lo cual la geografía del país ofrece múltiples posibilidades.
Si esto no sucede, el país sufrirá al mismo tiempo escasez de energía y contaminación, con los subsiguientes costos productivos, ambientales y sanitarios.
Es necesario planificar el desarrollo de la energía, especialmente de las fuentes renovables y no contaminantes, teniendo en cuenta el ejemplo de países más desarrollados".

El Día de Gualeguaychú: "Pocos países como la Argentina están en condiciones de optar por energía alternativa, que es renovable y no contaminante. Sin embargo, el 90% de su matriz energética depende de los hidrocarburos.
El mundo desarrollado viene haciendo adelantos para superar el modelo de los combustibles fósiles –carbón, petróleo y gas-. En su lugar emplea la fuerza de los vientos, el sol y las mareas.
España, por ejemplo, es uno de los líderes mundiales en la generación de energía eólica y solar. En tanto que el presidente Barack Obama pretende que USA dependa menos del petróleo.
Mientras esto sucede, Argentina ha acentuado su dependencia con el petróleo y el gas, mientras es poseedora de un enorme recurso energético sin explotar, sobre todo en materia eólica y solar.
Encima de males el país depende de aquello que cada vez tiene menos. En efecto, la producción de petróleo cae sin pausa desde 1998 y hoy está 25% por debajo del registro de ese año.
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En Argentina se favorece la economía del petróleo. Hay muchos intereses alrededor de este negocio que desde hace mucho tiempo tiene injerencia en la vida del Estado y la política.
Se comprende, entonces, por qué razón no se toman decisiones para poner el inmenso potencial de la energía renovable al servicio de la gente y del medio ambiente.
Pese a no contaminar y estar al tope de la agenda mundial, aquí esta en energía sólo representa el 0,12% de la potencia instalada. Según los expertos, la región patagónica presenta condiciones ideales para la producción de energía eólica.
Lo demuestran las instalaciones de los molinos generadores en Santa Cruz, Chubut, Neuquén, La Pampa y el sur de la provincia de Buenos Aires.
La energía solar, en tanto, tiene hoy una aplicación muy relativa, restringida a zonas rurales alejadas de los tendidos de redes de distribución pública. Es utilizada como fuente de calefacción de viviendas individuales, para el calentamiento de agua y electrificación de pequeños establecimientos, como escuelas.
Hace tres años se anunció el Plan Estratégico Nacional de Energía Eólica, pero los resultados hasta ahora han sido mediocres. Falta planificación y no existe la infraestructura suficiente para conectar estas fuentes con el sistema eléctrico".