Los peligrosos negocios de Julio Cobos con Mega Uranium

¿Para qué desea Julio Cobos, gobernador de Mendoza, ser compañero de fórmula de Néstor Kirchner en el año 2007? Cierto peligroso afán de sumar poder para realizar negocios, asoma detrás del mandatario. Además, curiosamente, sus intereses no coinciden con los del gobierno de Kirchner. Aqui un ejemplo concreto:

El gobierno de Mendoza, Julio Cobos, autorizó a la minera canadiense Mega Uranium  LTD la explotación de uranio en esa provincia, en tanto que sigue otorgarle el permiso al Estado Nacional la explotación del mismo mineral por motivos "ecológicos".
La diferencia de trato respecto del gigante minero de Canada y el Estado es abismal.
Mega Uranium es la compañía global Nº1 de explotación de uranio y busca extraer este mineral, y otros subpproductos como el molibdeno –que abunda en la Argentina-, de diferentes países.
De acuerdo a funcionarios mendocinos, en favor de Mega Uranium, Julio Cobos –aspirante a vicepresidente de la Nación en el 2007- y confeso 'gobernador K', no dudó en trabar la explotación al Estado Nacional del uranio del yacimiento de Sierra Pintada ubicado en San Rafael –Mendoza- propiedad de la Comisión Nacional de Energía Atómica (que depende del Ministerio de Planificación Federal, que dirige Julio De Vido)
Cobos
> le facilitó las marchas contra la CNEA a los ecologistas (crece el escepticismo acerca de quién financia las campañas de los ambientalistas como Greenpeace),
> le exigió al organismo del Estado Nacional un informe ambiental de 1.800 páginas que -se afirma- nunca leyó, 
> presionó al juez federal de San Rafael, Raúl Hector Acosta, para que bloquara cualquier movimiento de tierras en el yacimiento del Estado Nacional -lo que ocurrió-, y
> ordenó a su ministro de Medio Ambiente, Francisco Morandini, y a su subsecretario de esa área, Gustavo Morgani, coordinar las  acciones mediáticas contra la explotación del uranio en Mendoza, pero sólo el que pretendía explotar la CNEA, no el de Mega Uranium.
Morandini y Moragani visitaron al hoy empresario de medios, José Luis Manzano, para pedirle que el canal de cable local de San Rafael -propiedad de Grupo Uno, del que es accionista Manzano- emitiese durante casi un año un spot publicitario de 20 frecuencias diarias que alertaba a la población acerca del peligro de la explotación de uranio en manos del Gobierno Nacional.
Obviamente Manzano cumplió con su parte e, inclusive las hostilidades contra la CNEA llegaron a América 2, canal de Grupo Uno en la ciudad de La Plata pero con penetración en la Ciudad de Buenos Aires gracias a la TV por cable.
CTC (Cable Televisora Color), de San Rafael, hoy dirigido por un ejecutivo de Grupo Uno, Álvarez, mantuvo en el aire ese spot televisivo que intentaba convencer a los sanrafaelinos acerca del peligro de extraer el uranio.
En tanto, el gobierno de Cobos llegaba a un acuerdo con los canadienses de Mega Uranium.
Cobos autorizó la explotación de ese mineral en terrenos privados de San Rafael, lo cual provocará conflictos legales entre los propietarios de las tierras y el gobierno provincial, que obliga a los propietarios privados, invocando la propiedad pública del subsuelo.
Luego, envió a su subsecretario de Producción Económica y Tecnología, Alejandro Osvaldo Rodríguez, a Canadá, a reunirse con grandes inversores en minería, obteniendo el contacto con Mega Uranium.
Más tarde presionó para que Alejandro Rodríguez represente a Mendoza en el directorio de la empresa Dioxitek (99% de la Comisión Nacional del Energía Atómica, 1% de Provincia de Mendoza).
No es un dato menor que Dioxitek –es decir el Estado Nacional- desde hace mas de 25 años explora las áreas uraníferas en el territorio nacional.
Rodríguez, sentado en el directorio. permitirá que Mendoza acceda a la información sobre las áreas en las que el uranio se concentra en mayor grado, la que obviamente se dará a Mega Uranium.
Entonces, Alejandro Rodríguez sería el encargado por Cobos para transferirle a Mega Uranium la información que les permita ahorrarse decenas de millones de dólares en exploración y prospección; en definitiva es un subsidio de los contribuyentes argentinos en favor de una empresa privada canadiense, para que funcionarios mendocinos 'cierren' un negocio.
El presidente de la CNEA, Jose Abriatta, designó recientemente a Sergio Gorustovich como Jefe de la Unidad de Proyectos Especiales de Suministros Nucleares.
Abriatta, ex funcionario de la administración de Juan Carlos Romero, como secretario de Minería de Salta), habría mantenido varias reuniones con la firma candiense Mega Uranium para acordar una explotación racional.
Hoy Dioxitek se encuentra presidida por Santiago Morazzo.
Romero y Morazzo, al igual que José Abriatta, fueron designados por Daniel Cameron –subsecretario de Energía de la Nación–, quien conoce la importancia estratégica del uranio.
Cameron, Abriatta y directivos de la empresa Nucleoelectrica Argentina (NASA, que administra las centrales nucleares argentinas), regresaron la semana pasada de Canadá en donde mantuvieron una entrevista con los directivos de Cameco, otras de las empresa que se dedica a la producción de uranio para centrales nucleares.
Un funcionario cercano a Julio De Vido, comentó: "Evidentemente la Nación y Mendoza deben llegar a un entendimiento, especialmente cuando Cobos desea integrarse al proyecto de Kirchner. Ocurre que si esto comienza así, ¿qué podrá ocurrir después?"