A ningún hombre, o en su mayoría, les gusta ser señalados como polvos rápidos, es más para gran parte de la población en general –masculina y femenina- tardar en venirse durante el coito es una cuestión de hombría.
LIBÉRATE DE LOS ESTÁNDARES SEXISTAS Y VUELVE A EMPEZAR
2 razones de peso para evitar retrasar la eyaculación
A ningún hombre, o en su mayoría, les gusta ser señalados como polvos rápidos, es más para gran parte de la población en general –masculina y femenina- tardar en venirse durante el coito es una cuestión de hombría. Y aunque por mucho que se intente cambiar las reglas del juego, para las masas la virilidad se sigue midiendo con estándares arcaicos que consideran que factores como el tamaño del pene o el tiempo que se tarda en terminar, es lo que hacen de un caballero más o menos hombres a la hora de la intimidad. Es por ello que son tan populares las búsquedas y materiales en la web sobre técnicas y medicamentos para retrasar, lo más que se pueda, el orgasmo masculino, sin saber que esto puede traer serios problemas físicos a mediano y largo plazo.
Y aunque por mucho que se intente cambiar las reglas del juego, para las masas la virilidad se sigue midiendo con estándares arcaicos que consideran que factores como el tamaño del pene o el tiempo que se tarda en terminar, es lo que hacen de un caballero más o menos hombres a la hora de la intimidad.
No cabe dudas que el tamaño es un tema secundario, pero aguantar menos tiempo del esperado es algo que tumba el autoestima del hombre, e incluso los hace sentir como “unos perdedores”, más cuando no han siquiera calentado bien a su pareja.
Aunque parezca mentira, hoy en día muchos hombres viven ajenos a la burbuja progresista en la que el sexo es algo poliédrico que va mucho más allá de la penetración y la duración del coito; mientras siguen buscando técnicas para aguantar la eyaculación lo más que se pueda, hecho que no es necesariamente bueno para la vida sexual.
En primer lugar, querer aguantar más tiempo solo demuestra que los hombres también están dominados por el sexismo y los roles de género, sobre todo en la forma en la que se vive el sexo y la sexualidad. Más cuando es visto como una forma de cumplir con unas expectativas, que en la mayoría de los casos no existen.
Origen de la eyaculación precoz
Estos patrones o estándares sexuales que el hombre “debe cumplir”, generan ansiedad y estrés que hace que el cumplimiento del “deber viril” esté por encima de disfrutar a plenitud el sexo.
Si no se cambia esto último y se convierte en elementos determinantes de la vida sexual se pueden generar problemas físicos y psicológicos que perjudican aún más la salud de quienes tienen este tipo de disfunciones.
Consecuencias de masturbarse demasiado
Por ejemplo, en muchos casos la eyaculación precoz es un problema de origen sicológico que se puede solucionar mediante la terapia adecuada, pero la vergüenza y el miedo a exponer esa "falta de hombría" hace que muchos hombres arrastren ese problema durante años en secreto.
El miedo al ridículo que seguimos arrastrando pueden generar problemas como el estrés, la inseguridad y todo lo que de esto se deriva, que pueden tener aún más repercusiones que una simple corrida fuera de tiempo.
Razones para terminar y volver a empezar
Sin embargo, más allá de los golpes a la autoestima y en general a la salud psicológica de un hombre, intentar y probar, una y otra vez, diferentes técnicas para no tener una eyaculación precoz acarrea otros problemas físicos más serios.
Entre los dos más serios, está desarrollar lo que se conoce en sexología como eyaculación retardada y la eyaculación retrógrada.
Eyaculación retardada:
La característica distintiva de este cuadro es la dificultad o imposibilidad de alcanzar el orgasmo y la eyaculación a pesar de tener la estimulación sexual adecuada. Por supuesto, este retraso eyaculatorio no es buscado por la persona como un medio de aumentar el tiempo de placer.
La disfunción suele presentarse en el contexto de una relación sexual con una persona, aunque algunas veces también aparece al masturbarse. A pesar de que el varón se siente excitado sexualmente y a gusto en la relación, no se alcanza el orgasmo ni la eyaculación.
Esto conduce a un estado subjetivo de frustración y algunas veces, a irritación y dolor en el pene por la persistencia del coito intentando lograr el clímax.
Eyaculación retrógrada:
Lo que popularmente se conoce como venirse hacia dentro. Ocurre cuando el semen ingresa a la vejiga en lugar de salir al exterior a través del pene durante el orgasmo. Aunque aún se llega al clímax, es posible que la cantidad que se eyacula sea muy poca o que no haya semen. A veces, esto se conoce como orgasmo seco.
La eyaculación retrógrada no es perjudicial, pero puede causar esterilidad masculina. El tratamiento para la eyaculación retrógrada por lo general es necesario solamente para restaurar la fecundidad.






