AVATARES DE LA TV

Grupo Clarín le agradece a CFK el error de no ir al piso de C5N

Gigantesco el error de estrategia de comunicación de Cristina Fernández de Kirchner el domingo 03/07 faltando al 'piso' del estudio de C5N. Si con el plomífero diálogo telefónico midió casi 8 puntos de rating, lo que hubiera sido de estar presente.

por EDGAR MAINHARD

Cristina Fernández de Kirchner se asemeja a Carlos Menem en 2003 o a Eduardo Duhalde en 2007: su discurso político quedó anclado en el pasado, y la dificultad para reinventarse/reciclarse condiciona su futuro. Sin duda fue la 1ra. conclusión de su regreso a la TV el domingo 03/07.

El relato de CFK resultó, sin actualización alguna, el mismo que ella difundía en octubre de 2015, cuando han ocurrido una multitud de acontecimientos y hay otros en progreso, que debería considerar y, probablemente, incorporar.

Esa decisión propia de permanecer en octubre de 2015, antes de la gran derrota que ella misma provocó a su fuerza partidaria, con decisiones tales como encumbrar a Aníbal Fernández o impedir la elección primaria entre Daniel Scioli y Florencio Randazzo, es la que provocó que rechazara concurrir al piso de un 'canal amigo', C5N.

Anclada en octubre de 2015, ¿por que la Presidente de la Nación no podría salir por teléfono ahorrándose la fatiga de trasladarse, maquillarse y arriesgarse a, quizá, algún griterío adverso? Pero ella ya no es la Presidente, tiene dificultades políticas y judiciales considerables, y cuenta con seguidores y neoseguidores que quieren verla, no sólo escucharla.

Precisamente, en su ausencia del 'piso' del canal C5N, Cristina traicionó un concepto central de su estrategia durante 8 años presidenciales: el valor de la imagen. En especial, la puesta en escena desde la fiesta del Bicentenario, en 2010; y las exequias de Néstor, meses después, el Frente de la Victoria convirtió a la imagen en el altar de la política; en su ritual sacrificó inversiones voluminosas de papel moneda y se regodeó en los resultados obtenidos en 2011.

Una elucubración racional indicaba que Cristina debía concurrir al canal C5N para ese programa especial que le dedicaba su admirador Roberto Navarro, y que contaría con la complicidad de otro fan, Víctor Hugo Morales. Pero Cristina no se tuvo fe, y decidió no arriesgarse porque competiría con Jorge Lanata en Canal 13, y Leonardo Fariña en América 2. Cristina descontó que perdía en el rating y consideró que era preferible una derrota por teléfono y no 'in pectore'.

Sin embargo, quedará la duda en la propia Cristina cuánto pudo haber mejorado su 7.9 de medición según Ibope, conseguido por teléfono, si se hubiese animado a concurrir al 'piso' de C5N.

Y se equivocó porque en la TV por cable una medición de 7.9 es brutal, impresionante, es la medición de un canal de TV abierta.

En cualquier caso, ella exhibió una doble fragilidad:

** desconfió de su propia fuerza, y

** menospreció la necesidad de sus seguidores.

No faltan quienes consideran que la decisión de Cristina fue consecuencia de la soledad en que se encuentra, pero también es cierto que ella decidió ese aislamiento voluntario. Es de suponer que evaluó los costos, no sólo los beneficios. En fin, Grupo Clarín estará agradecido no porque Jorge Lanata haya conseguido un triunfo Cristina, en el rating televisivo, sino porque el mensaje de ella quedó acotado, casi inexistente.

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