Denuncian en Chile contra la contratación de mercenarios

El Ministerio Público Militar chileno presentó hoy una denuncia ante el 2do. Juzgado Militar de Santiago contra el empresario José Miguel Pizarro Ovalle y otras 3 personas, por los delitos de formación de grupo de combate armado y usurpación de funciones propias de las Fuerzas Armadas y de Orden.

A través de un comunicado, el Ministerio de Defensa informó que la presentación de realizada por el fiscal general Militar (S), Waldo Martínez, se basa en los hechos presentados en el programa 'Informe Especial', de TVN.

En el reportaje se muestra "a un grupo de ex militares que se adiestra y prepara para una guerra, con armamento de puño y eventualmente de guerra (...) La formación de grupo de combate armado infringe el artículo 8º de la ley 17.789 sobre control de armas", indica el escrito.

El Ministerio recalcó que el trabajo de Pizarro Ovalle "invade ámbitos particulares y específicos que la Constitución establece para las Fuerzas Armadas y de Orden" por lo que solicitó que se amplíe la denuncia al delito de usurpación de funciones tipificado en el artículo 213 del Código Penal.

En el escrito presentado en el 2do. Juzgado se destaca como grave la presencia de un ciudadano de habla inglesa entre los instructores, de lo que se desprendería que podría ser un ex militar norteamericano.

Por ello, indica el comunicado, se solicita "oficiar al Ministro de Defensa Nacional para que informe si los Estados Unidos han solicitado autorización o ha informado al gobierno sobre la presencia en Chile de ex militares de ese país para desarrollar actividades de naturaleza militar vinculadas a las empresas de Pizarro".

El Ministerio Público Militar también pidió el arraigo de Pizarro y su hermano, un ex carabinero identificado como Luis Sepúlveda Ilabaca y la ex teniente de Ejército Bernardita Lara Mardones, quienes "participan en estas actividades, como ayudantes en la instrucción militar bajo supuestos tácticos

Mercenarios

Los riesgos que amenazan a los más de 120 mercenarios chilenos en Irak, han pasado a medida que se agrava la situación en Irak.

A pesar de los deseos del presidente George W. Bush y del Pentágono, la guerra de Iraq no ha terminado: cada día la ocupación militar encuentra mayor resistencia y amenaza convertirse en guerra de liberación contra los invasores.

La suerte de los extranjeros que ocupan el país es incierta. No solamente la de los militares regulares. También de quienes no lo son pero que cumplen tareas militares contratados por empresas de seguridad, como lo hacen alrededor de 15.000 efectivos.

De cada 10 soldados en territorio iraquí 1 es mercenario, suministrado por empresas privadas.

Una de las características principales de la ocupación de Irak encabezada por USA y sus aliados, ha sido la "privatización" de la guerra. Un gigantesco negocio.

Según el analista Peter Singer, en el libro "Guerreros asociados: el ascenso de la industria militar privatizada", alrededor de 90 compañías privadas actúan en el mercado global -con un giro de negocios de unos cien mil millones de dólares que podrían duplicarse al 2010-.

Para USA contratar norteamericanos y extranjeros, con alta calificación bélica, tiene diversas ventajas.

> Evita que las bajas aparezcan como bajas militares, a las cuales la opinión pública estadounidense es especialmente sensible.

> Permite que el ejército de USA encargue a los mercenarios "tareas sucias": asesinatos, masacres, torturas y atentados que no pueden imputarse, por lo tanto, a los uniformados norteamerianos.

> Los mercenarios son más baratos y eficientes que los militares regulares.

Los oficiales y suboficiales chilenos están bien considerados por sus habilidades letales y su disciplina.

Aunque menos apreciados que los mercenarios sudafricanos, fogueados en Namibia, o que los mercenarios ingleses experimentados en la guerra secreta contra el IRA, en Irlanda del Norte, o que los serbio-bosnios de las tropas de élite que sitiaron Sarajevo, los chilenos están bien calificados por sus contratantes.

Chile ha sido el único país latinoamericano en que Blackwater USA ha contratado comandos para Iraq.

Según el diario 'The Guardian', el presidente de Blackwater USA, Gary Jackson, declaró: "Vamos hasta el fin del mundo en busca de profesionales y los comandos chilenos son muy, muy profesionales y se ajustan al sistema Blackwater".

La infantería de marina de Chile se considera "hermana" del cuerpo de "marines" de USA.

Los "boinas negras" tienen admiración por los "green berets", boinas verdes, que debutaron en la guerra de Vietnam y formaron cuadros latinoamericanos en la Escuela de las Américas, en la Zona del Canal de Panamá.

En octubre del año pasado, comenzó el reclutamiento de ex militares chilenos para ir a Iraq a trabajar en tareas declaradas como de seguridad. Inicialmente, la operación se realizó en el Fuerte Aguayo, de la infantería de marina, en Concón, con participación de suboficiales en actividad de ese cuerpo.

Luego de una serie de denuncias, el alto mando naval responsabilizó a los mandos inferiores y declaró que nada tenía que ver en la operación.

Esta había sido organizada por Blackwater USA, a través de su representante, una empresa llamada Grupo Táctico, creada por ex oficiales chilenos vinculados a la CIA y al gobierno de USA. (A Blackwater pertenecían los 4 agentes de seguridad norteamericanos -ex soldados de fuerzas especiales- muertos en Faluya, Iraq, cuyos cuerpos fueron mutilados y colgados de un puente).

Cientos de postulantes a mercenarios se presentaron en Chile, convocados a través de avisos en la prensa. Se habló de unas 400 vacantes, e incluso de 800 en el mediano plazo.

Después del percance del Fuerte Aguayo, las entrevistas y contrataciones se hicieron en una oficina del barrio alto de Santiago.

En cuanto a Grupo Táctico es una empresa controlada por José Miguel Pizarro Ovalle, un ex oficial que se retiró de la filas para vivir en USA, donde se enroló en el ejército de USA.

Según fuentes de inteligencia, a Pizarro se le prohibió el ingreso a recintos militares chilenos desde que declaró en Brasil que Chile evaluaba el envío de tropas a Colombia.

Pizarro Ovalle es presidente también de Red Táctica, consultora en temas de defensa con sede en Washington y oficinas en 10 países de América Latina, según algunos estuvo vinculada a Kroll Associated.

También apareció en la operación de contratación de ex militares Miguel Martínez Ovalle, otro ex oficial, nacionalizado norteamericano, representante de Red Táctica en Chile.

Los primeros mercenarios fueron entrenados en un predio cercano a Malloco y luego enviados -en febrero- a Carolina del Norte, USA, para un entrenamiento a cargo de instructores de Blackwater.

Posteriormente, partieron a Kuwait y desde allí, ingresaron a Iraq.