El 80% de los gastos en salud se concentran en los últimos dos meses de vida de las personas. Buena parte de ese porcentaje se explica por el hecho de que muchas reciben intervenciones médicas y estudios diagnósticos inútiles, que no modifican el curso de la enfermedad pero que sí conllevan un sufrimiento innecesario de los pacientes,
ATENCIÓN INTEGRAL HOLISTICA
Cuidados paliativos, una salida a enfermedades terminales
De acuerdo con lo detallado por especialistas de la salud el 80% de los gastos en esta materia se concentran en los últimos dos meses de vida de las personas. Buena parte de ese porcentaje se explica por el hecho de prácticas médicas y estudios que no modifican el curso de la dolencia pero que sí conllevan un sufrimiento innecesario de los pacientes.
En contraposición, la internación en hospices especializados en cuidados paliativos evita el llamado encarnizamiento terapéutico y ofrece herramientas que se centran en mejorar su calidad de vida y brindar contención a su familia.
Silvio Pederiva, especialista en Cuidados Paliativos y directos Médico de CCP Baires, el primer hospice privado de la Argentina explica. “Cuando el paciente se encuentran en etapas avanzadas de una enfermedad terminal o una enfermedad amenazante para la vida (EAV), sin expectativas de curación ni de rehabilitación, la internación en un centro hospitalario preparado para asistir a pacientes agudos puede ser contraproducente tanto para el paciente como para su familia".
Según la OMS, anualmente unos 40 millones de personas necesitan cuidados paliativos a nivel mundial; sin embargo, solo el 14% recibe dicha atención. La mayoría de los adultos que los necesitan padecen enfermedades cardiovasculares (38,5%), cáncer (34%), afecciones respiratorias crónicas (10,3%), VIH/SIDA (5,7%) y diabetes (4,6%).
“Cada vez hay más evidencia de que los pacientes con estos diagnósticos se benefician con un acompañamiento o asistencia de cuidados paliativos desde el comienzo de una enfermedad terminal o una enfermedad amenazante para la vida, acompañando al tratamiento del oncólogo o de otros especialistas cualquiera sea la evolución del paciente". Reconoce el profesional
Pederiva agrega, "la importancia radica en que los pacientes tendrán un abordaje más integral y holístico centrado en la persona y en su cuidado priorizando la calidad de vida que es personalísima y que cada vez cobra más preponderancia cuando se habla de salud”.
El modelo que ofrece CCP Baires surge a finales de los años 60 en Inglaterra, cuando se el plantea un nuevo paradigma en la atención de los pacientes con enfermedades crónicas progresivas o terminales, paradigma que cambia el “No hay nada más que se pueda hacer” por el “Hay mucho más por hacer”, y que se basa en los llamados cuidados paliativos, que ofrecen un sistema de apoyo a los pacientes (y a sus familias) que los ayuda a vivir tan activamente como sea posible. Sin embargo, es muy reducido el porcentaje de pacientes que acceden a esa atención.
Un estudio realizado en hospitales públicos de la ciudad de Buenos Aires encontró que unas 60.000 personas se beneficiarían con los cuidados paliativos, pero menos del 10% recibe algún tipo de asistencia de este tipo.
Resulta evidente que, al margen de las cuestiones económicas, falta avanzar en la toma de conciencia sobre como acompañar a pacientes con enfermedades que no dan posibilidades de reversión.








