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Tanto María Eugenia Vidal como Axel Kicillof coincidieron en el día en el cual reunieron a los intendentes y candidatos. Fue este miércoles 21/08 tras una semana y media dedicada a elaborar análisis de todo tipo y pensar cuál será la mejor estrategia para poner en marcha en el sprint final de la campaña. Claro que allí no habrá coincidencia. Mientras en el peronismo con repetir la elección del 11/08 alcanzará, en el oficialismo aseguran que Vidal está “dispuesta a dar la batalla”, aunque saben que la tarea será muy complicada, por eso la idea es reducir al máximo el daño territorial que pueda quedar tras los comicios.
- Dato insoslayable para María Eugenia Vidal y Federico Salvai: "En la Gobernación confundieron que el diálogo y los acuerdos con los alcaldes peronistas de estos años iba a significar un acompañamiento político electoral. Nunca estuvo en los planes, a pesar que algunos le prometieron a Federico Salvai que iban a repartir la boleta de la gobernadora enojados por la candidatura del ex ministro de economía".
- Las dudas que surgieron a partir de la empresa SmartMatic, encargada de desarrollar el software para las elecciones en la Argentina pone en relieve una realidad que se vive en el Gran Buenos Aires donde, más allá de cuestiones tecnológicas todavía conviven situaciones que permiten a los oficialismo correr con ventaja. “Las elecciones se ganan votando, pero también contando”, suele expresar un experimentado dirigente del conurbano, ubicando en la misma línea la importancia de emitir el sufragio como de convalidarlo en el final de la jornada. Para ello, hay que estar atentos a varios puntos.
- Más que por las múltiples encuestas que circulan en estos días, donde muchas de ellas terminan por desmentirse con los resultados en la mano, se torna interesante apelar a las sensaciones que emergen tanto en el oficialismo como en la oposición. Es probable que ello este sustentado en estudios de opinión, los cuales no son proclives a ser difundidos en su enorme mayoría. Entre esas percepciones que trascienden, existe en Juntos por el Cambio cierta tranquilidad en la Casa Rosada que se contrapone con el nerviosismo en la ciudad de La Plata. Paradojas del destino cuando debiera ser al revés, al menos en la provincia de Buenos Aires porque la gobernadora María Eugenia Vidal es el principal activo. Esta situación no es inversamente proporcional en el Frente Todos, donde aún nadie se anima a descorchar por lo que podría ser un triunfo de Axel Kicillof empujado por Cristina Fernández de Kirchner.
- Nada nuevo será decir que la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el centro de atención de la política Argentina. En el Conurbano conviven casi 10 millones de personas habilitadas para votar y en todo la geografía provincial casi el 40% del padrón nacional. Sin embargo, aún reina la incertidumbre sobre cómo se comportará el voto dado que existen variables difíciles de medir para los encuestadores, quienes han comenzado a abrir el paraguas. Algunos datos a tener en cuenta a dos semanas de las PASO.
- Se ha intentado instalar, con el cierre de las listas primero y el arranque de la campaña después, que los intendentes del conurbano enrolados en el Frente de Todos están molestos con la candidatura a Gobernador de Axel Kicillof. Y ello los llevaría a impulsar el corte de boleta en sus distritos. No parece ser la realidad, sino todo lo contrario. El mayor impulso, con los números de hoy, para aplicar la estrategia de la tijera lo podrían llevar a cabo los jefes comunales, pero de Juntos por el Cambio para que no peligre la continuidad en sus distritos. Sobre todo en el segundo cordón del Gran Buenos Aires. Allí no son tantos: Pilar, General Rodriguez, Quilmes y San Miguel. El resto gobierna comunas del primer cordón que, por su cercanía con la ciudad de Buenos Aires, tienen una concepción diferente de la figura de Macri.
- El Gran Buenos Aires es una geografía muy interesante para el comicio 2019. Los jefes locales son fundamentales, dicen algunos. Aunque casi todos están 'colgados' o de CFK o de Mauricio Macri. Si los alcaldes peronistas pudieran elegir, Axel Kicillof no sería precandidato a gobernador por el Frente para Todos pero tuvieron que aceptar la imposición porque necesitan de CFK. Y los alcaldes de Cambiemos están esperando que María Eugenia Vidal salga en campaña porque la de Macri no les sirve. Hay otras visiones, por supuesto. Por ejemplo:
- Los intendentes peronistas de la provincia de Buenos Aires lograron lo que buscaban: no tendrán internas dentro de sus municipios a excepción del caso de Moreno en el conurbano, donde se presentaron varias listas para competir el 11 de agosto. Se trata de una cuestión particular. En el resto de los casos, los jefes comunales han logrado lo que buscaban luego de un cierre de listas que había dejado cierto sabor amargo, sobre todo en la primera sección electoral. La reunión de anoche entre Cristina Kirchner y Massa en la casa de Jorge Ferraresi fue clave para sellar este acuerdo que ya se había dado de palabra en los días previos al 22 de agosto.
- Apenas amanecía el año 2016 y muchos dirigentes peronistas se preguntaban cómo seguiría su vida tras la derrota del año anterior y el ascenso de Mauricio Macri. La gran incógnita estaba centrada en el destino de Cristina Fernández de Kirchner. Por aquellos días, un experimentado ex legislador, hoy en el armado de Roberto Lavagna, solía decir: “En la elección de 2019 los peronistas no K deberán resolver primero la cuestión Cristina. Y recién allí pensar en la construcción de un espacio propio para el 2023”. Pues bien, aquello podría seguir vigente salvo que la cuestión sobre la ex presidente no la resolverá el justicialismo sino el propio Macri. Siempre y cuando logre ganarle a la fórmula del Frente de Todos. El cierre de las listas del fin de semana dejó más que claro que la política argentina sigue monopolizada por el presidente y por su antecesora.
- Dos datos conocidos de manera reciente permiten observar la situación que se dará en la discusión electoral cada vez más cercana. La provincia de Buenos Aires mostró la tasa de mortalidad infantil más baja durante el año pasado y ello fue comunicado con lógica vehemencia por la gobernadora María Eugenia Vidal. En la misma jornada, el INdEC informó que la desocupación había alcanzado los dos dígitos después de muchos años. Y es aún más preocupante en el Gran Buenos Aires donde las personas sin trabajo llegaron al 12 por ciento de la población. Ambos guarismos son trascendentes, pero tienen una mirada diferente. Aquí se podría dar la dicotomía de lo importante frente a lo urgente. Y ello, sin dudas, tendrá un fuerte impacto a la hora de ir a las urnas.










