Un comunicado de Greenpeace apunta que se considera culpable a la empresa eléctrica EDF de "complicidad de pirateo informático" y de "receptación de documentos confidenciales robados del computador de Yannick Jadot", el entonces director de campañas de Greenpeace y actual portavoz de la candidata ecologista a las elecciones presidenciales, Eva Joly.
Condenan a EDF por espiar a Greenpeace
El Tribunal Correccional de la localidad francesa de Nanterre ha condenado a la compañia eléctrica estatal francesa EDF a pagar una multa de € 1,5 millón por un caso de espionaje informático contra la organización ecologista Greenpeace sucedido en 2006. Además, tendrá que indemnizar a Greenpeace con otros € 500.000 adicionales.
El caso se remonta a 2006 y, en el mismo, EDF ha reconocido que ordenó a la empresa privada Kargus Consultants vigilar las acciones de ese grupo ecologista. Según afirmó la emisora "France Info", el EDF quería saber qué planes tenía Greenpeace respecto a la construcción de un nuevo tipo de reactor nuclear del tipo (EPR) en Flamanville en el que participaba EDF entre otras compañías y organismos.
Greenpeace reveló en 2009 que "EDF y Kargus firmaron, al menos, dos contratos entre 2004 y 2007 para proyectos anuales que garantizaran 'apoyo operativo para la investigación estratégica de organizaciones ecologistas y sus prácticas y actividades'".
EDF alegó, no obstante, que fue víctima de la consultora contratada, de la que dijo que al introducirse en el computador de Jadot "sobrepasó" los términos del contrato estipulado, por el cual, según los medios, la empresa externa facturó €120.000.
Según asegura Greenpeace, la operación de espionaje estuvo centrada en la oposición de Greenpeace a los planes de Reino Unido de expandir sus operaciones nucleares con ayuda de EDF. La operación de piratería consiguió hacerse con 1.400 documentos del computador del director de Campañas de Greenpeace en Francia.
Además de los cargos contra EDF, dos inspectores de seguridad nuclear en EDF y dos empleados de Kargus Consulting, la empresa que EDF contrató para espiar, han sido declarados culpables de cargos por espionaje. Los cuatro han sido condenados a penas de cárcel y tres de ellos han sido también multados.
"La multa impuesta a EDF y el pago de la indemnización que recibirá Greenpeace envían el claro mensaje a la industria nuclear de que nadie está por encima de la ley", ha declarado Adélaïde Colin, directora de Comunicaciones de Greenpeace en Francia:
"En la carrera hacia las próximas elecciones presidenciales, este veredicto muestra que la industria nuclear no es compatible con la democracia francesa. Los votantes deben mantener en mente este escándalo e intentar asegurarse de que el problema nuclear no es silenciado por la industria nuclear y los políticos."
Greenpeace lleva años realizado una campaña contra las operaciones nucleares de EDF.
Más del 75% de la electricidad producida en Francia proviene de centrales nucleares.
En la actualidad, los 4 reactores EPR que se están construyendo en Finlandia, Francia y China sufren importantes retrasos sobre el calendario de construcción previsto, debido a serios problemas de seguridad y acumulan miles de millones euros de sobrecoste en el caso finlandés y francés.
"Este caso de espionaje de EDF debería servir para mandar el aviso a cualquier país que esté considerando construir reactores de que no es posible confiar en la industria nuclear", ha añadido Colin. "¿Quién puede confiar en una industria que espía y en el caso de Fukushima miente a la opinión pública sobre el accidente? En vez de trabajar con la industria nuclear, los países deben invertir en fuentes de energía limpias y seguras".
Según explica Greenpeace en su comunicado, los 4 condenados son
> Pascal Durieux, responsable de seguridad nuclear de EDF en 2006, que ha sido sentenciado a 3 años de prisión y a 2 años de suspensión de su empleo actual y una multa de € 10.000;
> Pierre-Paul Francois, segundo al mando de seguridad nuclear de EDF en 2006, que deberá cumplir 3 años en prisión y 30 meses de suspensión de su empleo actual;
> Thierry Lorho, responsable de Kargus, ha sido sentenciado a 3 años en prisión con una suspensión de 2 años de su puesto actual y una multa de € 4.000;
> Alain Quiros, técnico informático de Kargus ha sido sentenciado a 2 años en prisión, con 18 meses de suspensión de su actual empleo, y una multa de € 4.000.







