CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El ex secretario de Transporte Ricardo Jaime aseguró este viernes que él no tenía ningún tipo de control sobre los subsidios que el Estado Nacional otorgaba a Trenes de Buenos Aires (TBA) y tampoco sobre el estado de las formaciones, al ser indagado en la causa por la tragedia de Once que provocó 51 muertes el pasado 22 de febrero.
LAS 2 VERSIONES
"Jaime admitió deficiencias en la infraestructura"
Fuentes judiciales informaron que el juez federal Claudio Bonadío imputó a Jaime por su supuesta "complicidad criminal por resultado muerte en el accidente", y el ex funcionario negó todo tipo de responsabilidad.
En tanto, Angel Cerriccio, familiar de víctimas de la tragedia de Once, estuvo hoy "cara a cara" con Jaime y denunció luego que el ex funcionario le admitió que el choque estuvo asociado a deficiencias de infraestructura, como las relacionadas con el "soterramiento" del Sarmiento. Cerriccio contó que interceptó al ex funcionario kirchnerista cuando procuraba ingresar en los tribunales de la calle Comodoro Py 2002, en el barrio porteño de Retiro, y relató que, en un breve cruce de palabras, el ex secretario de Transporte le dijo que arribaba al juzgado federal a cargo de Claudio Bonadio para declarar "en forma espontánea".
"Estuve hablando con él (por Jaime), cara a cara (poco antes de las 8.30)", relató Cerriccio y agregó: "Me dijo que se sorprendió porque lo que menos se esperaba es que un familiar estuviera ahí, delante de él (a pocos metros del despacho de Bonadio)".
El familiar de las víctimas continuó: "Le mostré mi remera con la foto de mi hijo y de mi nuera, y le dije que yo era el papá de él (por Matías), que estoy muy dolido y que espero justicia".
"(Jaime) me habló algo del soterramiento del 2008, que él venía impulsando y que no se pudo hacer", manifestó Cerriccio a radio Mitre al referirse al supuesto argumento del ex secretario de Transporte de Néstor y Cristina Kirchner. El soterramiento es un megaproyecto de infraestructura para modernizar el recorrido de la línea Sarmiento, con más de una década de promesas gubernamentales, presunta falta de recursos para su realización y atrasos en las obras. Tras cuatro actos oficiales en los que se anunció el inicio de los trabajos, el proyecto recién empezó a fines de 2010.
Por su parte, Cerriccio contó hoy que Jaime le dijo esta mañana que lo acompañaba en "el sentimiento" de pérdida y otras "cosas protocolares" para zafar de la situación e ingresar rápido en el despacho de Bonadio.
Antes, según contó, el ex funcionario kirchnerista le mintió al decirle que arribaba al juzgado federal del barrio porteño de Retiro para declarar "no por requisitoria sino en forma espontánea" y que Jaime agregó que "podía presentar un escrito e irse, pero (dijo) que no: que iba a declarar".
"Mi abogado (después) me dijo que (Jaime) estaba citado (a indagatoria) por el juez. Ahí, arrancamos ya con una mentira", concluyó Cerriccio.
Por otra parte, Bonadío ordenó la detención del abogado Carlos Lluch, un consultor externo de TBA y a quien otro de los imputados sindicó como la persona que habría dado la orden para ocultar supuestamente documentación contable en la causa.
Jaime arribó a los Tribunales temprano, a las 8:30, y a los pocos minutos ingresó al despacho del juez, previo a ser abordado por familiares de las víctimas de la tragedia, con quienes mantuvo un breve di logo y en buenos términos.
Ante el juez, el ex funcionario acompañó copias de resoluciones y decretos de la Secretaría de Transporte, y aseguró que concurrió por "propia voluntad" porque nunca le llegó cédula del llamado a indagatoria a su domicilio.
El ex funcionario negó cualquier tipo de responsabilidad en el accidente del 22 de febrero pasado al aclarar que él dejó su cargo en 2009, y también al señalar que no tenía a su cargo ni el control de los subsidios que el Estado entregaba a la concesionaria TBA, ni del estado de las formaciones.
En ese sentido -según las fuentes- Jaime dijo que los subsidios eran manejados a través de un fondo fiduciario en el Banco Nación, por lo cual ‚l era ajeno a ello, y que la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) era el organismo encargado de establecer los montos de los mismos ya que variaban temporalmente en función de gastos tales como electricidad y sueldos pagados.
Bonadío también lo interrogó sobre la obligación de contralor, y sobre la labor de los técnicos que hacían las inspecciones de los trenes, a lo que Jaime volvió a deslindar todo en la CNRT, en la gerencia ferroviaria y en la de seguridad ferroviaria conformadas en ‚se organismo.
Jaime también explicó los roles que tenía como secretario de Transporte y también los de la Subsecretaría.
En paralelo, Bonadío ordenó la detención del abogado Lluc, un consultor externo, a quien el presidente de TBA Carlos Michaelle Ferrari acusó como la persona que dio la orden para resguardar documentación contable respecto del otorgamiento de subsidios que recibía la entonces concesionaria.
Días atr s por orden del juez fueron detenidos por ocultar esa documentación el empresario, titular de TBA, Claudio Cirigliano; Ferrari, y los gerentes de TBA Daniel Rubio y Darío Tempone (estos dos ya liberados).







